Las aerolíneas prevén una caída de casi el 50 % de sus beneficios

La Voz RÍO DE JANEIRO / EFE

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Un operario en labores de repostaje de un avión en Belgrado.
Un operario en labores de repostaje de un avión en Belgrado. Zorana Jevtic | REUTERS

Atribuyen el desplome a los elevados precios de los combustibles

08 jun 2026 . Actualizado a las 09:26 h.

Los beneficios de las aerolíneas caerán casi a la mitad este año debido al fuerte aumento de los precios de los combustibles, impulsado por las tensiones geopolíticas y la guerra en Oriente Medio, advirtió este domingo la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA). El beneficio neto del sector se reducirá desde los 45.000 millones de dólares en el 2025 hasta 23.000 millones este año, mientras que el margen neto caerá del 4,2 % al 2 %, según las previsiones presentadas por el director general de la IATA, Willlie Walsh, en la apertura de la reunión anual de la entidad en Río de Janeiro. Walsh afirmó que el sector enfrenta un escenario especialmente complejo por el encarecimiento del queroseno de aviación, que, según las previsiones de la organización, tendrá un precio medio un 70 % superior al del año pasado.

Ese incremento elevará en unos 100.000 millones de dólares la factura global de combustible de las aerolíneas en el 2026, explicó el ejecutivo. «Apenas habíamos dejado atrás el covid cuando nos enfrentamos a problemas en la cadena de suministro aeroespacial, la guerra en Ucrania, tensiones geopolíticas y cambios tectónicos en las políticas comerciales», afirmó. Y cuando estalló la guerra en Oriente Medio en marzo, agregó, los precios del petróleo aumentaron y los del combustible para aviación se dispararon. «Es un año difícil para todas las aerolíneas», afirmó Walsh, quien señaló que la situación es aún más complicada para las compañías que no habían terminado de recuperarse financieramente de la pandemia de covid.

Pese al deterioro de la rentabilidad, la organización destacó que la demanda de transporte aéreo sigue mostrando resiliencia, incluso en un contexto de aumento de tarifas. La IATA calcula que el tráfico de pasajeros crecerá un 2,1 % este año, mientras que el transporte de carga avanzará un 0,7 %, aunque ambos ritmos serán inferiores a los observados en ejercicios anteriores. Walsh atribuyó parte de las dificultades del sector a los persistentes problemas en la cadena mundial de suministro del sector aeronáutico, que continúan retrasando la entrega de aviones y motores nuevos y más eficientes. Según el directivo, la cartera de pedidos supera actualmente las 18.000 aeronaves y la edad media de las flotas alcanzó un récord de 15,2 años, lo que obliga a las aerolíneas a operar equipos menos eficientes y con mayores costes de mantenimiento.

Enfado con los fabricantes: «Dejen de aprovecharse de nosotros. Abusan con los precios»

Los problemas en la cadena de suministro costaron al sector al menos 11.000 millones de dólares en el 2025 y el aumento de los precios del combustible agravará aún más esa carga financiera, añadió. «Perdimos la paciencia con los fabricantes. Ellos tienen que hacer las reformas necesarias para poder mejorar sus resultados», afirmó el director general de la IATA, Willie Walsh, en la ceremonia de apertura. «Dejen de aprovecharse de nosotros», clamó ante cientos de ejecutivos de empresas aéreas de todo el mundo al insistir en que los fabricantes «abusan con los precios» por tener pocos competidores.

El dirigente dijo poco después en una rueda de prensa que tuvo que subir el tono debido a que ninguna empresa del mundo consigue entregar sus productos con atrasos y aumentar sus ganancias, y a que las aerolíneas se decepcionan al recibir motores que en multitud de ocasiones tienen problemas. «Tienen que comprometerse con sus clientes. Entregar motores como lo hacían antes. Antes no discutíamos la confianza en los motores ni nos preguntábamos si un motor iba o no a funcionar. Tienen que volver a ofrecer esos buenos resultados», insistió. Walsh explicó que el problema se agrava debido a que la flota global tiene una edad media récord de 15,2 años de operación y a que las aerolíneas necesitan renovar sus aviones en medio de atrasos de las entregas y de cuellos de botellas en la cadena de suministros. Según la IATA, el sector opera actualmente con un déficit de 5.000 aeronaves de última generación con respecto a lo planificado, lo que afecta la capacidad y la eficacia. «Los atrasos en las entregas son decepcionantes porque nos hacen operar con aeronaves más antiguas cuyos costes son mayores porque queman más combustible», afirmó Walsh.