La Justicia estrecha el cerco sobre el hijo del fundador de Mango

xavier gual BARCELONA / E. LA VOZ

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Isak Andic y su hijo mayor, Jonathan Andic en una imagen de archivo. El dueño de Mango murió despeñado hace un año cuando hacían senderismo.
Isak Andic y su hijo mayor, Jonathan Andic en una imagen de archivo. El dueño de Mango murió despeñado hace un año cuando hacían senderismo.

Revela que Jonathan Andic caminó al lugar de la caída cuatro días antes

07 jun 2026 . Actualizado a las 13:06 h.

A medida que avanza la instrucción de la causa por la muerte del fundador de Mango, Isak Andic, se van conociendo más detalles que incriminan a su hijo Jonathan, en libertad bajo fianza tras depositar un millón de euros. En el segundo auto del juzgado de instrucción 5 de Martorell (Barcelona), emitido el pasado miércoles, su titular Raquel Nieto subraya en primer lugar el hecho de que el sospechoso tardara hasta ocho minutos en contactar con los servicios de emergencia tras la caída de su padre, mortal de necesidad (un centenar de metros de altura), ocurrida en un sendero de la montaña de Montserrat cuando caminaban juntos.

El hijo del empresario realizó la llamada de socorro al 112 a las 12.36 horas de aquel 14 de diciembre del 2024 (la caída se produjo a las 12.28), para, entre sollozos, avisar de que su padre se había precipitado por un barranco y pedir ayuda. «Necesito ayuda, necesito ayuda (…) Creo que (mi padre) se ha caído por un barranco, por favor envíen a alguien, envíen una ambulancia», dijo Jonathan Andic, según la transcripción literal de la llamada que consta en el auto. La operadora del 112 que le atendió transfirió la llamada a los bomberos. Sin embargo, aquel no fue su primer contacto telefónico tras la caída. Según revela el análisis efectuado en su dispositivo móvil, la primera llamada de Jonathan tuvo lugar exactamente 4.34 minutos después, y fue a la pareja sentimental de su progenitor, a quien contactó antes que al servicio de emergencias. Posteriormente, a las 13.13 horas, el primogénito recibió otra de una enfermera del Sistema de Emergencias Médicas (SEM), a quien manifestó que había visto a su padre «gritar y caerse». Algo que la jueza entiende que es una versión «modificada» de los hechos.

En ese segundo auto de 27 páginas, que sucede al de prisión provisional bajo fianza dictado el pasado 19 de mayo, la instructora ahonda en las «incongruencias» en que incurrió el sospechoso en las declaraciones prestadas ante los Mossos y en sede judicial. Entre ellas, la de que era «habitual» que padre e hijo salieran a caminar juntos, extremo que niega el personal de servicio del empresario, que aseguró a la policía que «nunca» lo habían hecho. El testimonio de sus asistentes viene corroborado por los mensajes de Whatsapp entre padre e hijo, que demuestran que en los últimos diez años Jonathan solo le propuso una excursión: la ruta de aquel 14 de diciembre en Collbató (Barcelona), de la que el fundador de Mango no saldría vivo.

En la nueva interlocutoria, Nieto descarta que Isak Andic se despeñara de forma accidental, dado que «solo presenta lesiones de resbalar, no de tropezar o caer de cara». Los testigos interrogados coinciden en que era una persona «muy prudente» y gozaba de buena salud. Otra flagrante contradicción es que el primogénito aseguró conocer la zona porque se la habían explicado amigos y porque había realizado varias excursiones. Sin embargo, los lectores que leen las placas de matrículas en el acceso a Collbató, municipio de donde parte el sendero de Les Feixades que lleva hasta el monasterio benedictino, solo detectaron el vehículo del sospechoso en tres ocasiones, y fueron en los días previos a la tragedia.

Los investigadores saben que estuvo allí cuatro días antes de la caída, el 10 de diciembre. Jonathan condujo su vehículo hasta Montserrat y caminó hasta el mismo lugar donde luego su padre se precipitó al vacío, el único punto peligroso de una ruta que realizan cada año miles de personas, incluido niños. Para la jueza, ese paseo tuvo un carácter preparatorio, otro indicio de que el «resbalón» del magnate de la moda no fue accidental sino que fue premeditadamente arrojado al vacío. Con la información proporcionada por las antenas de telefonía de la zona, la Unidad Central de Informática Forense (UCIF) reconstruyó la caminata del día 10 y determinó con precisión la distancia recorrida por el sospechoso, que compararon con la del día 14. Aunque su móvil desapareció misteriosamente en Ecuador, los agentes disponen del histórico de datos, que incluye los registros de la aplicación Health de su iPhone que, entre otras cosas, cuenta sus pasos. El resultado es coincidente. También tienen los datos de la misma aplicación del móvil de su padre, que llevaba en la chaqueta cuando cayó al vacío a las 12.28 horas del sábado 14 de diciembre.

Dos días antes, su hijo le había propuesto hacer una excursión juntos a Montserrat con el fin de reconciliarse y poner fin a una mala relación que venía de lejos, desde que fue apartado de la dirección de la compañía. Le propuso hacerlo el viernes 13 a las 19.15 horas, cuando en esa época (invierno) ya es de noche y apenas quedan excursionistas en la zona. No obstante, un imprevisto obligó a retrasarlo y la caminata se llevó a cabo el sábado 14 y a mediodía, a plena luz y con más afluencia de gente.

La defensa contraataca

La instructora de Martorell no descarta la implicación en los hechos de terceras personas. En concreto, a Judit L., una psicóloga ecuatoriana residente en Alemania que viajaba con frecuencia a Barcelona para mediar en los problemas entre padre e hijo. Al parecer, apoyó a Jonathan para que su padre le legara una herencia en vida y por este motivo sospecha que pudo ejercer «alguna influencia» en los hechos.

Ante el cúmulo de indicios que acorralan al primogénito del empresario turco, su defensa ha pasado al ataque. En el recurso presentado al auto de prisión provisional, el despacho del penalista Cristóbal Martell difundió un vídeo de una caída accidental sufrida por Isak Andic diez meses antes de su muerte, con la que trataría de poner en cuestión su supuesta buena forma física. También ha mostrado una fotografía exclusiva de ambos caminando juntos durante unas vacaciones en Grecia, en agosto del 2021. Y Francisco Marco, investigador de Método 3 y perito de la defensa, arremetió en una entrevista radiofónica contra los agentes de la policía autonómica: «Hay un mosso, el primero que llegó a la montaña, que ha hecho una caza al hombre».