La muerte de Lyhanna, una niña de 11 años a manos de un violador reincidente, conmociona a Francia y sacude su sistema judicial
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El ministro de Justicia francés reconoce «graves fallos» en la gestión del caso del sospechoso y ordena la revisión de 70.000 denuncias de abuso infantil antes del 14 de julio
08 jun 2026 . Actualizado a las 09:57 h.El dolor de una familia y la indignación de todo un país se fundieron este domingo en la localidad francesa de Fleurance (Gers, al suroeste del país). Los padres de Lyhanna, la niña de once años cuya muerte ha provocado una profunda conmoción en Francia, le pidieron perdón públicamente por el horror vivido durante una multitudinaria marcha blanca que congregó a unas 6.000 personas. La trágica muerte de la menor ha desatado una tormenta política que sacude los cimientos del sistema judicial galo, arrastrado a un severo examen tras la detención de Jérôme Barella, un hombre de 41 años y padre de una amiga de la víctima, que acumulaba múltiples denuncias previas por violación y agresiones sexuales a menores, lo que ha levantado graves sospechas de negligencia en la gestión de su historial.
«Lyhanna, perdón, perdón por lo que viviste. Te queremos tanto», manifestaron los padres de la niña asesinada en un mensaje leído por una tía de la menor. La muerte de la pequeña ha «derrumbado» a una familia que, rota por el dolor y con su hijo pequeño en brazos, encabezó la manifestación en su memoria. Frente a lo que calificaron como «este drama abominable», agradecieron el apoyo de los miles de asistentes vestidos de blanco y con flores en las manos: «Nadie está preparado para vivir una desaparición tan brutal (...) Todo nuestro pequeño mundo se ha derrumbado», declararon.
La movilización avanzó tras una pancarta blanca con dos fotografías de una sonriente Lyhanna y el lema: «¡Nunca más esto! Te queremos. Te echamos de menos». Acompañados por el alcalde de Fleurance, Grégory Bobbato, los familiares iniciaron el recorrido a primera hora de la tarde en un ambiente de inmensa tristeza y rabia.
Uno de los momentos más simbólicos y desgarradores de la jornada se produjo a las puertas del colegio de la menor, donde su padre se quitó la camiseta blanca que llevaba con la foto de su hija para dejarla colgada a la entrada del establecimiento al que ya no volverá. Por petición expresa de los padres, la marcha contó con la total ausencia de dirigentes políticos nacionales, participando únicamente los responsables locales que colaboraron en las labores de búsqueda.
La marcha arrancó precisamente delante de la piscina municipal, el lugar donde el sospechoso aseguró haber dejado a la niña tras llevársela en su coche a la salida del colegio el pasado 29 de mayo. Tras seis días de angustiosa búsqueda, el cuerpo de Lyhanna fue localizado el pasado jueves en un silo de grano en desuso de una explotación agrícola cerca de Puycasquier, a unos 15 kilómetros del centro escolar, un lugar donde el detenido había trabajado en el pasado. Aunque la identificación formal se logró el viernes mediante pruebas de ADN, las causas oficiales de la muerte aún no se han hecho públicas.
El presunto autor del crimen ha sido identificado como Jérôme Barella, de 41 años, padre de una amiga de la víctima. Barella, que fue detenido a las pocas horas de desaparecer la menor, se encuentra actualmente en prisión preventiva bajo investigación por secuestro y privación de libertad.
El caso ha desatado la indignación de los ciudadanos y de los asistentes a la marcha debido al abrumador historial del sospechoso, quien acumulaba múltiples denuncias por agresiones sexuales y violaciones a menores —la primera de ellas registrada en el 2017—, de las cuales algunas se encontraban aún en curso y otras habían sido archivadas por falta de pruebas suficientes.
El alcalde de Fleurance fue tajante durante su discurso ante la multitud: «Lyhanna es el último acto de una tragedia que se desarrolla desde hace demasiado tiempo: la de negar la palabra de los niños, cuando debería merecer toda nuestra atención». Bobbato sentenció además que esto no es «la suma de fallos individuales», sino «un fallo social, nada menos». «Nunca más los niños víctimas deben encontrarse con una acumulación de denuncias archivadas por falta de pruebas suficientes. Nunca más los niños deben ser presas que se acumulan para depredadores que merodean con total impunidad. Nunca más debemos guardar silencio. Que la vergüenza cambie de bando», clamó el regidor.
Revisión de 70.000 expedientes
El ministro francés de Justicia, Gérald Darmanin, anunció este domingo que solicitará una revisión exhaustiva de todas las denuncias que involucren a delitos contra menores, aproximadamente 70.000 expedientes, antes del 14 de julio. «No me iré de vacaciones y ningún alto magistrado lo hará hasta que no reciba, uno por uno, a los fiscales generales para evaluar la situación», declaró Darmanin en LCI, en la víspera la reunión con todos ellos este lunes en el Ministerio de Justicia, en París.
El ministro señaló que hay «graves fallos» en la gestión del caso de Barella, y anunció que el informe de inspección que encargó se hará público en quince días, indicando los responsables y las posibles sanciones, que incluyen la revocación de magistrados si se considera necesario.El caso del sospechoso de la muerte de Lyhanna, según Darmanin, evidencia la necesidad de revisar todas las denuncias sobre violencia contra niños para garantizar una respuesta inmediata y eficaz por parte de la Justicia.
La gravedad de los acontecimientos ha obligado a pronunciarse a las principales autoridades del Estado. El propio presidente francés, Emmanuel Macron, reconoció el viernes la existencia de «fallos» institucionales durante una visita oficial a Montenegro: «No podemos aceptar lo que ha pasado; no podemos decir a la familia que todo funcionó bien, porque no es cierto», declaró.
En la misma línea, el ministro de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, expresó su «vergüenza» ante los medios y calificó lo sucedido como «un fallo grave y una enorme negligencia por parte de las autoridades públicas» que «habría podido y debido evitarse».
La presión social no cesa: para la tarde de hoy hay convocadas manifestaciones frente al Ministerio de Justicia y en diversos tribunales de toda Francia, en lo que se prevé como un gran homenaje a la menor y una enérgica protesta contra el tratamiento judicial de la violencia sexual a menores.