Europa alerta sobre nuevas drogas: ketamina y opioides sintéticos altamente potentes que se venden como diazepam
ACTUALIDAD
El último informe sobre uso ilícito de sustancias advierte de que los nitacenos se están consumiendo también a través del vapeo
09 jun 2026 . Actualizado a las 18:44 h.Las autoridades españolas interceptaron el año pasado 124 toneladas de cocaína, lo que equivale al 37 % de toda la cocaína decomisada en la Unión Europea. Pese a que el volumen total descendió respecto al año anterior, el número de incautaciones fue mayor, una tendencia que se atribuye al uso de cargamentos más pequeños y fragmentados por parte de las organizaciones criminales para dificultar su detección. El último informe sobre el uso ilícito de sustancias pone de relieve cuánto se ha sofisticado el negocio. Por un lado, los mercados son cada vez más diversos y complejos, con una mayor presencia de sustancias psicoactivas y potentes opioides sintéticos camuflados como medicamentos legítimos; por otro, es ya habitual y creciente el uso de drones y embarcaciones rápidas para introducir droga en el continente.
El Informe Europeo sobre Drogas 2026 subraya la amenaza letal que suponen estos opioides sintéticos, hasta 40 veces más potentes que el fentanilo, y la nueva familia de las orfinas. Al requerir dosis minúsculas para mezclar con otras sustancias, elevan drásticamente el riesgo de sobredosis mortales accidentales. «Desde el 2012, dos oleadas distintas de opioides potentes han supuesto una amenaza para la salud pública en Europa. La primera, entre el 2012 y el 2019, fue causada por 38 derivados del fentanilo y provocó al menos 8 brotes de intoxicación documentados, que dieron lugar a unas 285 muertes. Los controles legales realizados en los Estados Unidos, Europa y China provocaron la rápida desaparición de estas drogas, que desde el 2019 han sido sustituidas por opioides de benzimidazol (nitacenos) altamente potentes —recoge el estudio—. Datos recientes indican que su disponibilidad y los riesgos que llevan asociados están aumentando». Las nuevas sustancias psicotrópicas están completamente integradas y se disfrazan frecuentemente con apariencia de fármacos legales, como el diazepam.
En el 2024 se notificaron formalmente al sistema de alerta temprana de la UE siete nuevos opioides sintéticos, todos ellos nitacenos, el mayor número notificado en un solo año. Desde el 2019, al menos 21 Estados miembros han notificado la presencia de un nitaceno. La UE advierte también de que estas sustancias pueden acabar llegando a los jóvenes a través del vapeo, una práctica que «ha aumentado drásticamente entre los adolescentes» y de la que se están aprovechando los traficantes «para distribuir líquidos mezclados con cannabinoides sintéticos e incluso opioides sintéticos potentes».
También la ketamina, un medicamento que cada vez se consume más como sustancia psicoactiva, está considerada como un «riesgo creciente para la salud», ya que conlleva riesgos que van desde la intoxicación aguda hasta daños crónicos. El último análisis europeo de aguas residuales de origen municipal reveló que los residuos de ketamina aumentaron en 40 de las 66 ciudades de las que tenían datos en el 2024 y el 2025.
Cannabis y MDMA
El cannabis sigue siendo, con diferencia, la droga más habitualmente consumida en Europa. Alrededor de 15,4 millones de adultos jóvenes recurrieron a ella en el último año y representa un tercio de todas las admisiones a tratamiento. Su mercado se ha vuelto extremadamente complejo por la aparición de productos adulterados con cannabinoides sintéticos muy potentes y productos comerciales semi-sintéticos. Además, según el informe, España ha estado recientemente en el radar del Sistema de Alerta Temprana de la UE tras detectarse la llegada de partidas de cannabis de alta potencia procedentes de norteamérica contaminadas con pesticidas potencialmente peligrosos para la salud.
El análisis, presentado este martes, se detiene también en el MDMA —éxtasis—, una droga sintética relacionada químicamente con las anfetaminas, pero con efectos ligeramente diferentes, y que en Europa se asocia a patrones ocasionales, en el contexto de la vida nocturna y el entretenimiento. Es el segundo estimulante ilegal más consumido en Europa, después de la cocaína. Durante las primeras fases de la pandemia del covid su uso pareció disminuir, pero se recuperó cuando se levantaron las medidas de distanciamiento social y actualmente existen signos de un posible ligero aumento en algunos países.
Se sabe que en Europa se produce MDMA tanto para uso interno como para exportación a mercados de fuera. La mayor parte de esta producción tiene lugar en los Países Bajos y Bélgica, pero recientemente también se han desmantelado centros de elaboración en España y, en menor medida, en Francia, Polonia y Suecia. El contenido en MDMA de las pastillas de éxtasis disponibles en el mercado minorista es alto, con un nivel de entre 138 y 158 miligramos por comprimido. Además de los polvos y las pastillas, en los últimos años se han detectado ocasionalmente productos más novedosos como caramelos, gominolas y piruletas. Al igual que ocurre con los comestibles de cannabis, dificultan la regulación de la dosis y aumentan el riesgo de uso involuntario, lo que resulta especialmente preocupante cuando los consumen menores.