Segunda noche de disturbios tras el ataque de un refugiado a otro hombre en Belfast
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La policía usó cañones de agua en Glengormley para contener a los alborotadores, que lanzaron todo tipo de objetos contra las fuerzas del orden
11 jun 2026 . Actualizado a las 14:32 h.Segunda noche de tensión en Belfast. Cientos de personas encapuchadas se han echado a las calles prendiendo fuego a contenedores y vehículos, además de llegar a cargar contra la policía después de que un sudanés intentase degollar a un hombre en plena calle. El suceso ha provocado un estallido de violencia con graves altercados en las calles de la capital de Irlanda del Norte y poblaciones vecinas. La policía antidisturbios se vio obligada anoche a utilizar cañones de agua en Glengormley, a unos 13 kilómetros al noroeste de Belfast, para contener a los alborotadores, que lanzaron de forma continua todo tipo de objetos contra las fuerzas del orden, mientras que fue incendiado un vehículo del Departamento de Infraestructura. Los jóvenes violentos, casi todos vestidos de negro y con el rostro tapado para no ser identificados, también incendiaron algunos contenedores de basura en la capital norirlandesa.
Las imágenes difundidas por medios locales muestran a grupos de hombres vestidos de negro y con el rostro cubierto arrancando vallas y destruyendo accesos residenciales y muros de propiedades para utilizar los materiales como proyectiles contra las líneas policiales. Durante los disturbios volvieron a incendiarse contenedores y vehículos. Tras varias horas de tensión, la PSNI recurrió al uso de cañones de agua para dispersar a los manifestantes después de advertir por megafonía que la concentración debía disolverse. Los incidentes concluyeron hacia las once y media de la noche, cuando las fuerzas de seguridad lograron recuperar el control de la zona.
Otro lugar donde se reprodujeron los desórdenes fue en Newtownabbey, donde grupos de jóvenes encapuchados y vestidos de negro lanzaron todo tipo de objetos a la policía que había levantado una barrera para impedirles el paso. Las ciudades de Derry y Stormont también fueron escenario de protestas y desórdenes, con neumáticos quemados en las calles en varios puntos. Sin embargo, no se han reproducido hasta el momento las escenas de vandalismo de la noche del martes, cuando los manifestantes -al igual que hoy, mayoritariamente jóvenes encapuchados- quemaron varios domicilios sociales donde suele acogerse a inmigrantes, obligando a varias familias a abandonarlos rápido. En previsión de lo que podría suceder, numerosos comercios en la provincia cerraron sus puertas antes de tiempo, algunas empresas recomendaron hoy el teletrabajo y también los servicios de transporte público cancelaron hoy a partir de cierta hora varias líneas de tren y autobús.
Doce policías resultaron heridos y otras 16 personas fueron arrestadas en la segunda noche de disturbios en Irlanda del Norte, informó este jueves el ministro británico de la provincia, el laborista Hilary Benn. El ministro admitió estar satisfecho de que anoche se registraran menos disturbios que el martes por la noche debido a la violencia racista que estalló tras el apuñalamiento del lunes. Al ser preguntado por la cadena Sky si se trata de disturbios racistas más que de una protesta, Benn contestó que «si se ataca a la gente por el color de su piel, ¿de qué otra forma se les puede describir? Eso es vandalismo racista, no cabe duda».
El Servicio de Policía de Irlanda del Norte desplegó anoche más agentes, pero los disturbios no fueron tan intensos como la noche anterior, cuando numerosos jóvenes incendiaron coches y viviendas que albergaban inmigrantes. Muchos de estos se vieron obligados a abandonar sus casas y buscar refugio para evitar los ataques. En declaraciones hoy a la BBC, la vice primera ministra de Irlanda del Norte añadió que si bien algunos manifestantes pacíficos tienen preocupaciones legítimas, otros parecen decididos a provocar «violencia, vandalismo y desorden». «Esto es absolutamente inaceptable y, por supuesto, nos hemos unido para exigir que esto cese de inmediato», añadió. Sobre los instigadores de la violencia, la unionista Little-Pengelly resaltó que «lo único que están haciendo es destruir sus propias comunidades y la causa que dicen defender».
Todos estos incidentes responden a la ira desatada por el ataque a puñaladas de un refugiado sudanés, por motivos aún desconocidos, contra un residente local de Belfast, que perdió un ojo y quedó malherido, en un incidente producido en la noche del lunes y grabado con teléfonos móviles. Aquellas imágenes provocaron una avalancha de comentarios de odio en las redes sociales y de llamamientos a manifestarse en las calles de Belfast, comentarios azuzados por agitadores ultraderechistas como Tommy Robinson o el magnate tecnológico Elon Musk.
El sudanés Hadi Alodid, de 30 años, compareció ayer ante un tribunal de Belfast acusado de intento de asesinato por el ataque con cuchillo contra Stephen Ogilvie, que ha perdido un ojo. Ogilvie, de 40 años, permanece hospitalizado en estado estable, según ha informado su familia. Precisamente para frenar esta avalancha de odio racial, la familia emitió un comunicado para pedir al público que se manifieste pacíficamente y sin causar altercados. La familia dijo estar «completamente devastada» por el «ataque horroroso», pero precisó: «Queremos dejar del todo claro que los disturbios de anoche no son tolerables, y que las protestas pacíficas son el único modo útil». Y a continuación hicieron un significativo llamamiento a respetar a los inmigrantes: «Tenemos a muchos inmigrantes que hacen una contribución muy valiosa en nuestro país, incluido el sistema de salud y el sector de hospitalidad. No queremos que esta terrible tragedia sea utilice para dividir el pueblo o azuzar la hostilidad».
Viviendas señaladas
La Policía de Irlanda del Norte ya había alertado horas antes de que se han compartido datos de contacto y señalado viviendas donde habitan inmigrantes, incitando a nuevas protestas, tras haber recibido llamadas de familias, propietarios, vecinos y otros miembros de la comunidad local «que están angustiados como consecuencia de esta actividad irresponsable». «Destacar propiedades de esta manera es totalmente inaceptable», aseguraron las autoridades norirlandesas, que comentaron haber recibido llamadas de familias, propietarios, vecinos y otros miembros de la comunidad local «que están angustiados como consecuencia de esta actividad irresponsable». De acuerdo con la PSNI, este tipo de acciones «pone vidas en riesgo y debe parar». También incidió en que compartir información personal en línea con la intención de poner en peligro a otros; así como publicar o distribuir material que pudiera categorizarse como «amenazante o abusivo», podrían estar incurriendo en un delito e investigarán cualquier publicación de este tipo que llegue a su conocimiento.
Durante toda la jornada del miércoles saltaron a las redes sociales capturas de Facebook que revelaban una lista de «viviendas de múltiple ocupación» (HMO, en inglés) señaladas como potencial objetivo de nuevas protestas en Belfast y alrededores, con el nombre de la calle, el número y el código postal. Por su parte, el agitador británico de extrema derecha Tommy Robinson compartió este miércoles en su red social X una publicación de la cuenta @IrishPatriot91 llamando a una protesta a última hora de la tarde contra un conjunto de casas en Coleraine, una localidad norirlandesa a 90 kilómetros de Belfast. La publicación incluía el nombre de la calle, cerca de un campus universitario, un mapa de la localidad con la dirección marcada y detallaba datos de sus habitantes: «17 viviendas de múltiple ocupación, 67 personas, un área pequeña». «Únete a nosotros esta noche a las 7 de la tarde mientras los residentes locales hacen oír sus voces. Acude. Mantente unido. Sé escuchado», continuaba.