Las sonrojantes diferencias que mostrará el Mundial 2026

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La selección caboverdiana festeja su triunfo por 3-0 ante Serbia antes de viajar a Norteamérica.
La selección caboverdiana festeja su triunfo por 3-0 ante Serbia antes de viajar a Norteamérica. MIGUEL A. LOPES | EFE

Más allá del fútbol, la cita expone una brecha económica sideral: una entrada para la final vale más que el PIB per cápita de 8 de los 48 países

12 jun 2026 . Actualizado a las 10:41 h.

La ampliación del Mundial a 48 selecciones participantes provocará diferencias que van mucho más allá de las que se pueden apreciar en un campo de fútbol. El país que coronó a Diego Armando Maradona recibe la competición 40 años después, pero la inmensa mayoría de sus vecinos deberán conformarse con seguirla por la televisión. Con un PIB per cápita de solo 12.789 euros y una alarmante tasa de desigualdad, México, coanfitrión con Estados Unidos y Canadá, retrata cómo, aunque se acerque físicamente, el gran torneo global del balompié se aleja cada vez más del grueso de los aficionados.

Las entradas que todavía había disponibles en plataformas como Viagogo para el encuentro inaugural, que enfrentará a la selección tricolor y a Sudáfrica en el Estadio Azteca de Ciudad de México (jueves, 21 horas), oscilaban el lunes entre 2.600 y casi 6.000 euros para el público general, mientras el salario mínimo en el país es de 315,04 pesos mexicanos al día —15,64 euros; menos de 500 al mes—.

El precio de los boletos más baratos es casi un 50 % de los 6.076 euros de PIB per cápita del otro país encargado de abrir el Mundial, el que menos reparte sus recursos entre los 48 representados en la Copa del Mundo. Sudáfrica alcanza una puntuación de 63 en el coeficiente de Gini, en el que cero supondría que todos los habitantes son igual de ricos y 100 que solo uno concentra toda la riqueza. Supera por casi diez puntos al siguiente estado más desigual, Colombia, con índices muy deficitarios también para Brasil, Panamá, Curazao, Arabia Saudí, Ecuador, República Democrática del Congo, Paraguay, Turquía, México, Ghana, Argentina, Cabo Verde, Estados Unidos, Haití y Uruguay.

Con un 23,7 firma la distribución de riqueza más proporcionada el segundo país más próspero de los 48 en el Mundial. Noruega posee un PIB per cápita de 83.000 euros que apenas supera Suiza, con 101.810, y al que solo se aproximan los 79.000 de Estados Unidos, 66.000 de Catar, 65.000 de los Países Bajos y 60.000 de Australia.

En el otro extremo, más de la mitad de los países mundialistas en el 2026 —25 de 48— ni siquiera llegan a los 20.000 y la renta media por habitante de ocho de ellos es inferior o prácticamente igual a los 3.625,05 euros que cuesta el acceso a los asientos más baratos en la final que se celebrará el 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. El Congo apenas alcanza 635; Senegal, 1.626; Haití, 1.886; Ghana, 2.236; Costa de Marfil, 2.518; Uzbekistán, 2.987; Egipto, 3.321; y Marruecos, 3.972.

El número de futbolistas en España dobla al de habitantes en Cabo Verde

Cuarta en el ránking FIFA y finalista de la última Eurocopa, Inglaterra protagonizará en la noche de San Juan (sábado 23, 22 horas) uno de los encuentros que, sobre el papel, mejor explican las enormes diferencias futbolística que provoca la ampliación del Mundial a 48 selecciones en Estados Unidos, México y Canadá. 480 puntos lo separan de su rival, Ghana, el cuarto más endeble del campeonato por sus méritos recientes.

Mayor aun, no obstante, es la diferencia de recursos entre uno y otro país. Inglaterra presenta una renta por habitante de 51.000 euros, lo que multiplica por 25 los 2.236 del estado de África occidental.

Más escandalosa todavía será la desigualdad en la madrugada previa (sábado 23, 2 horas), cuando la Noruega de Haaland y Strand Larsen se cruce con Senegal. El campeón africano antes de una surrealista descalificación es la segunda nación más pobre de las que toman parte en la Copa del Mundo. Sus casi 20 millones de habitantes se reparten 30.000 millones de euros, 20.000 menos de los que disponen 5,6 millones de ciudadanos del país escandinavo.

Con un PIB per cápita de 34.000 euros, los 50 millones de españoles también se sitúan entre la minoría privilegiada. Su primer rival en Norteamérica (lunes 15, 18 horas) será una selección de Cabo Verde que debuta en la gran cita futbolística tras su milagro ante Camerún y con una renta por habitante inferior a 5.000.

Con un gigantesco porcentaje de emigración —Burela cuenta con una gran comunidad caboverdiana—, documenta unos 500.000 compatriotas repartidos por diez islas en el Océano Atlántico. Son menos de la mitad de las licencias federativas de fútbol y fútbol sala registradas en España: casi 1,3 millones. 

Solo Curazao es más pequeña

Solo Curazao, con 156.000 ciudadanos —menos que A Coruña—, tiene menos población que el primer escollo del equipo de Luis de la Fuente. La campeona en el 2010, y vigente reina de Europa tratará de amargar el estreno de una de las selecciones novatas, junto a la propia Curazao, Uzbekistán y Jordania. Cabo Verde ocupa el puesto 69 de la FIFA, por delante de cuatro de los conjuntos participantes.