Siete detenidos y 11 ancianos realojados tras descubrirse una red clandestina de residencias en el norte de Portugal

Brais Suárez
Brais Suárez OPORTO / E. LA VOZ

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Cuatro mujeres habrían muerto debido a las precarias condiciones, por lo que se investigan cuatro delitos de homicidio, además de asociación criminal y más de un centenar de supuestos casos de malos tratos

17 jun 2026 . Actualizado a las 08:47 h.

La Guardia Nacional Republicana portuguesa cerró este martes nueve residencias ilegales de ancianos y detuvo a siete personas en Lousada, a unos 30 kilómetros de Oporto. Los detenidos son seis mujeres de 25 a 65 años y un hombre de 60 años, en el marco de «una investigación por malos tratos a ancianos, en residencias que no poseían ninguna licencia para acogerlos», explica el organismo policial en una nota de prensa.

Se realizaron nueve registros domiciliarios, en los que se encontraron a once ancianos, de 78 a 95 años, «que no presentaban condiciones de salubridad ni higiene ni el número adecuado de cuidadores para garantizar el bienestar y la seguridad de los usuarios», dice el comunicado. Todos los ancianos fueron realojados en locales de acogida de la Seguridad Social.

Según medios portugueses, el esquema de residencias clandestinas comenzó en el 2016, desde entonces se albergó a más de un centenar de ancianos en pisos no autorizados. Cuatro mujeres habrían muerto debido a las precarias condiciones, por lo que se investigan cuatro delitos de homicidio. Además, también se están investigando los delitos de asociación criminal, 171 de malos tratos, otros 171 de estafa y uno de fraude fiscal.

La investigación comenzó en el 2024 tras las denuncias de varios familiares de los afectados, que estaban sujetos a un estricto régimen de visitas, para evitar levantar sospechas.

Los detenidos pasarán a disposición judicial este miércoles. La operación, llevada a cabo por el Comando Territorial de Oporto de la GNR, también contó con la participación de la Seguridad Social y varios núcleos de investigación criminal de la región norte.

El caso refleja una realidad mucho más cruda para los ancianos portugueses. Sin ir más lejos, la semana pasada, también se realizó otro registro domiciliario en la localidad de Sintra, donde fueron encontrados otros 22 ancianos, y que concluyó con el cierre de otra residencia ilegal. Actualmente, una de cada cinco residencias inspeccionadas es obligada a cerrar por las deficientes condiciones ofrecidas a los ancianos. Entre el 2020 y el 2024, se emitieron 568 órdenes de cierre.