La hermana asturiana de Urovesa, pionera en descarbonizar una red de metro en Europa
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Rebautizada tras la entrada de la compañía gallega en su accionariado, Uromac suma ya más de 40 millones en ventas de su nueva máquina ferroviaria libre de emisiones
18 jun 2026 . Actualizado a las 10:11 h.En menos de un mes, el horizonte de negocio de Uromac Systems experimentó lo mismo que el viajero que emprende un largo camino y, tras ascender la ladera de una montaña y alcanzar su cima, encuentra ante sus ojos un inmenso territorio de oportunidades. A mediados de septiembre del 2025, la pequeña compañía dedicada al diseño y fabricación de material rodante auxiliar ferroviario para tareas de mantenimiento y rescate en su fábrica del polígono industrial de Barres, en Castropol, se agenciaba el mayor contrato de su historia: 40,5 millones de euros comprometidos por la Consejería de Vivienda, Transportes e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid a cambio del suministro de 24 unidades de material móvil auxiliar para la red del Metro de Madrid. A principios de noviembre, Uromac Systems firmaba un segundo contrato, por 3,5 millones, con Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) para la entrega de dos unidades del mismo tipo. Ahora ultima un acuerdo de 2,5 millones de euros con la filial colombiana de CRRC, el gigante chino del sector ferroviario, para la entrega en el 2028 de dos vehículos especiales diésel para tranvías sobre plataforma TT Uro.
A tiro de piedra del puente que borra cualquier atisbo de frontera entre Galicia y el occidente de Asturias, Uromac Systems es la nueva muestra de las potentes sinergias que puede generar el trabajo común entre agentes de dos territorios que se sienten uno solo. Nacida como Maquinaria del Eo S.A. en 1991 de la mano de José Ramón Catuxo, aquella empresa especializada en carretillas elevadoras y dumper todo terreno para el sector de la construcción sembró parte importante de lo que es hoy con la entrada en el accionariado de la gallega Urovesa a finales de los años noventa del siglo pasado. Con la asturiana JPIM, minoritaria en Urovesa, presentando a las partes, Uromac Systems abrió un nuevo abanico de posibilidades. Bajo el control en todo momento de la mayoría y la gerencia de la sociedad, la familia Fernández-Catuxo —hoy el director general es Javier Fernández-Catuxo, hijo de José Ramón—, la compañía cambió su nombre «para compartir en cierto modo la marca, pasando a llamarse Uromac: Uro Maquinaria», explica su actual primer directivo. Tanto es así, que Javier Fernández-Catuxo se refiere a Urovesa como «nuestra empresa hermana», con la que siempre ha compartido lo más importante, su filosofía de negocio: «En Uromac hacemos todo, ingeniería, desarrollo y fabricación de máquinas especializadas con alta exigencia tecnológica y series muy cortas, muchas de una unidad, adaptadas a las especificidades de cada cliente».
Uso de la plataforma TT Uro
De Urovesa aprovechó Uromac su trayectoria en la fabricación de vehículos especiales militares. Primero, para acceder al mercado de la defensa aún en su etapa de fabricante de material rodado para la construcción, surtiendo carretillas elevadoras 4x4 a las Fuerzas Armadas de España sacando partido de sinergias y colaboraciones, explica Javier Fernández-Catuxo. Y a partir del 2009, en la progresiva transformación de la actividad de la firma asturiana hacia el sector ferroviario, completada en el 2014. Ese año, recuerda el director general, «tuvimos que desarrollar una gama de producto nuevo, y se aprovechó para internacionalizarnos».
Fue entonces cuando Uromac desarrolló sus máquinas y vehículos biviales, diseñados para poder circular tanto por vía férrea como por carretera para mantenimiento de líneas y rescate; en su mayoría, destinados a líneas de tranvía montados sobre una plataforma TT Uro, la base de fabricación de Urovesa para los vehículos especiales de su línea civil. Hoy suponen del orden del 40 %, después de abrir una nueva línea que el ejecutivo de Uromac califica de «nuestro vehículo estrella». Una dresina —vehículo de mantenimiento y rescate para rodaje exclusivo sobre raíles— «cien por cien de nuestra fabricación, especializada en ferrocarril urbano —metro y tranvías—, con un sistema híbrido y eléctrico, que no genera ni ruido ni gases, con un nivel de seguridad muy grande para sus ocupantes por las baterías de litio que usa, con cabina presurizada y aislada del entorno, y un diseño ultracompacto porque tiene que circular por túneles muy reducidos y curvas cerradas». Tras cuatro años de proyecto, en el 2024 Uromac entregó la primera unidad de su dresina cero emisiones. Las 24 unidades que servirá entre este año y el 2028 a la Comunidad de Madrid harán de la red madrileña «el primer metro de Europa que se va a descarbonizar por completo», declara Javier Fernández-Catuxo.
Duplicar instalaciones
Volcado en el mercado exterior, con Indian Railways y los tranvías de Oslo y —a través del fabricante vasco CAF— Tel Aviv con pedidos en marcha, Uromac cuenta entre sus mercados principales a Europa, Oriente Medio y la India, con vehículos circulando también en América y África. Con una plantilla de 34 trabajadores y una previsión de 40 al final de año, los planes de la dirección de Uromac Systems, con una facturación que ronda los 10 millones de euros, pasan por duplicar a corto plazo los 3.000 metros cuadrados de sus instalaciones para dar respuesta a su potente crecimiento, en otro paralelismo perfecto con su hermana gallega, Urovesa.