Indra sopesa repartir 130 millones de inversión entre Asturias y As Pontes
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La empresa tecnológica avanza en acuerdos para la fabricación de nuevos vehículos blindados, que repartirá en tres plantas en el norte del país
18 jun 2026 . Actualizado a las 09:06 h.Desde hace semanas, en Asturias y en la antigua villa minera de As Pontes, gran parte de las expectativas industriales están puestas en Indra. El gigante tecnológico español necesita dotarse de tres nuevas plantas para la fabricación de vehículos blindados, un incremento de capacidad productiva imprescindible para poder acometer los contratos con el Ministerio de Defensa. La empresa, que estos días participa en París en la feria sectorial Eurosatory, ha anunciado que destinará al despliegue industrial en el norte del país 130 millones de euros. Aunque aún no ha deshojado la margarita de los emplazamientos, Expansión se hizo eco de unas declaraciones del director de Indra Land Vehicles, Frank Torres, en las que admite que, entre sus quinielas, se encuentran As Pontes y Langreo, sin descartar por completo otras opciones. El cumplimiento de los plazos de construcción de los vehículos blindados es uno de los mayores desafíos a los que se enfrenta la compañía, participada en un 28 % por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). Su intención es disponer de las fábricas equipadas el próximo año, y de ahí que en el sector se dé por hecho que la empresa no tardará mucho en anunciar los emplazamientos elegidos. Si se cumplen las previsiones que se han ido conociendo del grupo tecnológico, esas tres plantas serán ubicadas en complejos ya existentes, para acortar los plazos.
El pasado verano, Indra adquirió a Duro Felguera sus instalaciones de El Tallerón, ubicadas en Gijón, por lo que ya dispone de una de esas tres fábricas que necesita. Encima de la mesa tiene además las opciones de la compra, también a Duro, de otra fábrica en Langreo (Oviedo) y de la adquisición de una planta en As Pontes. A la compra de El Tallerón, el grupo tecnológico destinó 3,6 millones de euros, aunque su previsión es la de invertir 40 millones en su preparación y equipamiento para poder construir vehículos blindados y carros de combate.
Resta por confirmar si esa partida está incluida en los 130 millones que sopesa destinar Indra a sus nuevos complejos industriales o si ya la da por descontada.
En la jornada en la que Josep María Recasens se incorporó como consejero delegado a la empresa, —el segundo cambio de calado tras la llegada de Ángel Simón como nuevo presidente no ejecutivo— Indra dio a conocer la firma de un acuerdo con la empresa alemana Rheinmetall. La alianza tiene por objetivo integrar el radar AESA NEMUS en el sistema de protección activa StrikeShield (APS), con el objetivo de reforzar las capacidades de protección de los vehículos blindados de nueva generación. Según informó este miércoles la compañía española, NEMUS destaca por ser el único radar del mercado capaz de detectar, con el mismo hardware, objetivos extremadamente lentos —como drones que vuelan a 10 metros por segundo— y, al mismo tiempo, seguir amenazas de alta velocidad superiores a 2.000 metros por segundo, incluidos proyectiles de energía cinética. Esta capacidad, añade Indra, permite que un mismo equipo dé respuesta a una amplia gama de misiones, incorporándose en sistemas antidrón (C-UAS) de defensa antiaérea de corto alcance (SHORAD), soluciones de inteligencia, vigilancia, adquisición de objetivos y reconocimiento ISTAR y aplicaciones de protección activa (APS) para blindados y carros de combate.
Pero además, Indra ultima otro acuerdo que también implica a Rheinmetall y al fabricante de camiones alemán MAN para usar sus plataformas en dos de los contratos de Defensa que se adjudicó la compañía el pasado año.