Así es «AlaZ», la nueva prueba final de «Pasapalabra» que sustituye al Rosco tras 26 años
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En la nueva dinámica, el concursante puede elegir el orden de resolución de los términos, ver el número de letras de cada palabra o pedir un carácter como pista a cambio de cinco segundos
20 jun 2026 . Actualizado a las 19:15 h.Pasapalabra inicia una nueva etapa. Por primera vez en sus 26 años de historia en nuestro país, el concurso más visto de la televisión española deja atrás el Rosco final y da la bienvenida a una nueva prueba, AlaZ, estrenada este viernes. El cambio en la dinámica del formato que da acceso al bote acumulado, responde al cumplimiento de la sentencia que falló que el clásico Rosco no pertenecía a la productora británica ITV, titular de los derechos del resto del programa, sino que era una obra de propiedad intelectual de la neerlandesa MC&F Broadcasting.
La nueva prueba final tiene una filosofía semejante a la que existía antes, aunque con algunas novedades, tanto en ciertos detalles de su dinámica como en los grafismos en pantalla.
A la Z consiste también en adivinar las palabras que empiezan o contienen cada una de las letras del abecedario, como venía siendo habitual en la prueba anterior, aunque en esta ocasión, el concursante que abre la prueba, por haber acumulado más segundos, decidirá si empieza a resolver las definiciones planteadas por Roberto Leal empezando por la A o si, por el contrario, lo hace en sentido inverso, comenzando por la Z. De este modo, su rival tendrá que hacerlo en el sentido contrario.
Además, en esta nueva prueba, los participantes tienen una serie de ayudas para sacar cada una de las palabras. En primer lugar porque en pantalla se muestran el número de letras que contiene el término en cuestión, así como el lugar que ocupa la letra del alfabeto que toca. En la mayoría de ocasiones, se trata del primer carácter, aunque en otras, como suele suceder en la Ñ, la X, la Y o la Z, aparecen en medio de la palabra. Una novedad que supone una ventaja con respecto a la dinámica anterior, aunque también limita el número de opciones posibles de resolución, ya que en este caso solo puede ser una, mientras que en el Rosco podía haber varias soluciones.
Otro de los cambios es que cada concursante podrá pedir una letra como pista, que tendrá una penalización de cinco segundos en el tiempo restante.
A nivel gráfico, la nueva prueba prescinde de la icónica disposición de las letras del abecedario en círculo alrededor de los bustos de los concursantes para dar paso ahora a una lista de letras del alfabeto en la parte inferior de la pantalla. Sobre esta hilera de caracteres, aparecen tanto la definición de cada palabra como los huecos de los caracteres que le faltan a cada término a resolver.
Además, también aparece la tradicional cuenta atrás de segundo, que en esta ocasión será visible también para los concursantes, a diferencia de la prueba anterior.
Larga disputa en tribunales
Pasapalabra, en la forma en que se lo conoce en España, es el resultado de la unión de dos formatos extranjeros. De un lado está The Alphabet Game, nacido en 1991 en la británica BBC1, propiedad de ITV Studios y con una mecánica basada en preguntas relacionadas con el abecedario, pero sin rastro de El Rosco. Este último fue creado a finales de los noventa por Luigi Pianta y René Mauricio Loeb bajo el nombre de 21x100, que consistía en responder en 100 segundos a 21 preguntas basadas en las letras del alfabeto, representadas en la pantalla en forma de anillo. Cuando uno de los concursantes fallaba, el turno pasaba al otro. En 1999, Mediaset Italia adaptó para su país The Alphabet Game para su emisión en Canale 5 y decidió entonces dotarlo de una vibrante prueba final. Para eso se firmó un acuerdo con la holandesa MC&F con el fin de incorporar el 21x100 solo a la versión italiana del programa, Passaparola. En el 2000, el formato llegó a España a través de Antena 3 como Pasapalabra, producido por compañía BocaBoca e incluyendo la prueba final.
El concurso estuvo en Antena 3 entre el año 2000 y el 2006. En el 2007 pasa a Telecinco, que en el 2009 firma la producción directamente con la británica ITV Studios. Un año después, Telecinco demanda a dicha compañía por la sospecha de que no es la dueña legítima de los derechos de El Rosco, que a estas alturas ya se había convertido en la verdadera estrella del programa. ITV acusa a Mediaset, a su vez, de plagio e incumplimiento de contrato. En febrero del 2014 un juzgado condena por primera vez a Telecinco a dejar de emitir el concurso, pero este sigue en pantalla con un éxito incontestable mientras se van sucediendo sentencias adversas que son recurridas. En octubre del 2019 se cierran todas las vías con una sentencia firme del Tribunal Supremo que obliga a Telecinco a cesar sus emisiones ese mismo día, dejando en un cajón varios programas ya grabados. Ayer viernes, la Audiencia Provincial de Madrid fijó en 73,2 millones de euros el importe de la condena a Mediaset por haber emitido el programa entre el 2012 y el 2019 sin contar con los derechos.
A finales del 2019, Antena 3 adquiere a ITV los derechos de Pasapalabra, que empieza a emitirse en mayo del 2020. El cambio de cadena no acabó con los problemas judiciales. Atresmedia intentó blindarse ante posibles denuncias, pero las reclamaciones de derechos de propiedad intelectual sobre El Rosco por parte de MC&F no tardaron en llegar. En el 2021, un juzgado dio la razón a Atresmedia e ITV al considerar que la prueba no estaba protegida por la propiedad intelectual, pero en noviembre del 2022 la Audiencia Provincial de Barcelona condenó a Antena 3 a cesar las emisiones de El Rosco. Esta sentencia fue refrendada el pasado jueves por otra del Tribunal Supremo, que obliga a la cadena de Atresmedia a cesar las emisiones de la prueba final del concurso al considerar acreditado que la propietaria del popular desafío final es MC&F. La multa en caso de incumplimiento se fija en 50.000 euros por emisión.
El fallo del tribunal también ha obligado a Antena 3 a borrar todo rastro de El Rosco de su archivo, ya que, según consta en el auto judicial, no podrá reproducir «todo programa de televisión u obra audiovisual que contenga un juego» basado en ese formato. Le obliga, además, a eliminar de los circuitos comerciales, inutilizar y, en caso necesario, destruir «todos los elementos materiales, equipos o instrumentos destinados principalmente a la reproducción, creación o fabricación de cualquier programa de televisión u obra audiovisual que incluya un juego basado en dicho formato, a expensas de la demandada». También se ha eliminado el círculo del abecedario de su logotipo.
Mediaset prepara un nuevo programa con El Rosco como elemento principal
Por su parte, la otra empresa en esta telenovela televisiva, Mediaset, ya ha anunciado que está preparando un nuevo programa que girará en torno a El Rosco, que será el elemento final y principal de este nuevo espacio, del que de momento no se han sabido más detalles.