Nuevo hito médico: realizan con éxito el primer trasplante de pulmón del mundo entre personas con VIH
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«Cuantos más órganos estén disponibles, mayores serán las probabilidades de encontrar un donante compatible y de vivir una larga vida», asegura el paciente, Bertrand Nelson, que dependía de recibir oxígeno para sobrevivir
19 jun 2026 . Actualizado a las 17:34 h.La medicina de trasplantes ha dado un paso histórico. El sistema sanitario NYU Langone Health, en Nueva York, ha realizado con éxito el primer trasplante de pulmón del mundo entre un donante y un receptor con VIH, un avance que podría transformar el acceso a órganos para miles de personas seropositivas. La intervención, llevada a cabo el pasado 21 de marzo bajo un protocolo de investigación autorizado en Estados Unidos, abre una nueva etapa en la medicina de trasplantes al demostrar que los pulmones de donantes con VIH pueden ser utilizados de forma segura en receptores con la misma condición. Hasta ahora, este tipo de procedimiento nunca se había realizado.
El logro es especialmente relevante porque amplía el potencial grupo de donantes para pacientes con VIH que necesitan un trasplante para sobrevivir. Los expertos consideran que este avance podría contribuir a reducir las listas de espera y mejorar las oportunidades de encontrar órganos compatibles.
«Este es un momento crucial para la comunidad seropositiva y representa un verdadero avance en la creación de equidad en el trasplante de órganos», explica la doctora Sapna Mehta, directora clínica del Instituto de Trasplantes de NYU Langone y coautora del protocolo de investigación aprobado por las autoridades sanitarias estadounidenses.
La especialista subrayó, además, el alcance de este paso pionero. «Si bien estos trasplantes aún solo se permiten bajo ciertos protocolos de investigación, esto marca una ampliación de las opciones para las personas que necesitan un órgano que les salve la vida», señaló.
El procedimiento se realizó en el marco de la Ley HOPE, una legislación estadounidense que permite, bajo estrictos protocolos de investigación, la utilización de órganos procedentes de donantes con VIH para receptores también seropositivos. Aunque ya se habían realizado trasplantes de corazón y de órganos abdominales dentro de este programa, el pulmón seguía siendo una frontera sin explorar. En España, la realización de trasplantes entre donante de órgano y receptor con VIH se aprobó hace un año, pero de momento aún no se han dado las condiciones para realizarlos. «Se necesitaba un tipo especial de paciente para estar dispuesto a someterse a algo que no se ha hecho antes», explicó el doctor Mark A. Sonnick, neumólogo especialista en trasplantes y coautor del protocolo.
Ese paciente fue Bertrand Nelson, de 56 años, quien vive con VIH desde hace casi 26 años y sufría graves complicaciones respiratorias derivadas de una sarcoidosis reactivada tras una infección por enfermedad del legionario. Su deterioro fue progresivo hasta depender del oxígeno de forma permanente, por lo que fue incluido en el programa de investigación de NYU Langone.
Además del trasplante pulmonar, Nelson recibió un nuevo hígado durante la misma jornada, en una compleja intervención multidisciplinar que culminó con éxito. Para el paciente, el resultado ha supuesto una transformación radical. Tras cuatro años dependiendo del oxígeno para respirar, hoy puede volver a desarrollar actividades cotidianas y recuperar progresivamente su condición física.
«Quiero estar bien por ella. Quiero que me vea prosperar», dijo en referencia a su madre, quien lo ha acompañado durante todo el proceso. Nelson espera que su experiencia sirva para impulsar nuevas oportunidades para otras personas con VIH que esperan un órgano. «Hay muchísimas otras personas que necesitan acceso a este nivel de atención, y cuantos más órganos estén disponibles, mayores serán las probabilidades de encontrar un donante compatible y de vivir una larga vida», afirmó.
Más allá del éxito individual de este caso, los especialistas consideran que el verdadero impacto de la intervención radica en lo que representa para el futuro de los trasplantes. En una época en la que los tratamientos antirretrovirales han convertido el VIH en una enfermedad crónica controlable para millones de personas, este primer trasplante pulmonar entre personas con VIH supone un nuevo avance hacia la plena integración de esta población en todos los ámbitos de la atención médica especializada.
El procedimiento no solo marca un récord mundial, sino que abre la puerta a una nueva realidad en la que más pacientes podrán acceder a órganos compatibles y a una segunda oportunidad de vida.