El Congo eleva a 1.048 los casos de ébola, incluyendo 267 muertos

LA VOZ AGENCIAS / EFE

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Un profesional médico trabaja en el campo de desplazados de Kigonze, al este de la República Democrática del Congo
Un profesional médico trabaja en el campo de desplazados de Kigonze, al este de la República Democrática del Congo Gradel Muyisa Mumbere | REUTERS

Se trata de la tercera peor epidemia de ébola registrada hasta la fecha. Este brote solo es superado por el que golpeó a África Occidental entre 2014 y 2016, con 11.000 muertos, y el que afectó al este del Congo entre 2018 y 2020, que causó 2.299 muertes

23 jun 2026 . Actualizado a las 11:04 h.

La República Democrática de Congo elevó a 1.048 los casos confirmados por el brote de ébola declarado el pasado 15 de mayo en el este del país, incluyendo 267 muertos, mientras se mantiene «una transmisión continua» de la enfermedad en las comunidades. Según el último boletín difundido la pasada noche por el Ministerio congoleño de la Comunicación, que cubre los datos recogidos hasta el día 21, la tasa de letalidad se sitúa en un 25,5 % y se han detectado contagios en 34 zonas de salud de las 104 totales que componen las tres provincias congoleñas afectadas por este brote.

Los datos también señalan que 371 personas se encuentran «hospitalizadas o en aislamiento» y la tasa de rastreo de contactos alcanza el 70,8 %. Asimismo, un total de 112 personas se han recuperado hasta ahora de la enfermedad, mientras «los esfuerzos de vigilancia se están reforzando».

«Observamos un número creciente de casos confirmados de una semana a otra, lo que se traduce en una transmisión continua de la enfermedad en la comunidad. Sigue siendo posible una rápida expansión geográfica de la epidemia si no se ponen en marcha rápidamente las medidas de salud pública», reiteró en su propio informe el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) de la RDC.

El brote se declaró oficialmente el 15 de mayo en Ituri, provincia fronteriza con Uganda y Sudán del Sur y epicentro de la epidemia. Esta zona concentra el 91 % de los casos y el 80,9 % de las muertes, aunque también se expandió a las también provincias orientales congoleñas, Kivu del Norte y Kivu del Sur. La epidemia se propagó a Uganda, donde se han detectado 19 contagios confirmados, incluidos 14 casos que se consideran importados de la República Democrática del Congo y entre los que hay dos fallecimientos.

El brote se corresponde con la cepa de Bundibugyo, cuya tasa de letalidad oscila entre el 30 % y el 50 % y para la que no existe vacuna autorizada o tratamiento específico, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que considera «alto» el riesgo de expansión del brote en África subsahariana y «bajo» a escala global. La OMS estima que el virus comenzó a circular en Ituri unos dos meses antes de declararse el brote y calificó la epidemia el 17 de mayo pasado como «emergencia de salud pública de importancia internacional».

Se trata de la tercera peor epidemia de ébola de la historia registrada hasta la fecha. El actual brote tan solo está por detrás del que golpeó a África Occidental entre 2014 y 2016, que dejó unos 11.000 muertos y 28.000 contagios; y otro que afectó al este congoleño entre 2018 y 2020 y que causó 2.299 muertes y 3.481 casos. El virus del Ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y causa fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas