Feijoo acusa a Sánchez de ser el «nexo corruptor y le pide que disuelva las Cortes
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El líder del PP reprocha la «indignidad» de los socios del Gobierno y asegura si tuviera los votos presentaría ya una moción de censura
24 jun 2026 . Actualizado a las 21:30 h.Alberto Núñez Feijoo llegó este miércoles al Congreso convencido de que pocas veces tendrá un debate parlamentario tan a favor, con una sentencia por corrupción contra un exministro del PSOE, un expresidente socialista imputado, la mujer del jefe del Ejecutivo obligada a entregar su pasaporte y su hermano a la espera de sentencia. Y entró por ello a matar, sin dar un respiro a su adversario, al que instó a dimitir y convocar elecciones por ser el «nexo corruptor» de todos los casos.
«Es usted quien puso el Estado en manos de gentuza», le espetó, asegurando que, lejos de lo que afirmó en su discurso, «nunca ha combatido la corrupción», sino que «la estará amparando hasta el último minuto». «¿Qué hace todavía ahí, en el escaño de presidente del Gobierno?», preguntó, rechazando que el líder del PSOE esté «en el lado correcto de la historia», como asegura, sino «en el lado incorrecto de la ley».
El líder del PP prescindió intencionadamente del «presunto» para acusar a Sánchez de ser el «uno» de un Gobierno «corrupto» y de tener toda la responsabilidad política, tras la sentencia unánime del Supremo contra «un ministro suyo por robar en su Gobierno». «De la sauna a la cloaca hay un camino bastante coherente», dijo, aludiendo a los negocios del suegro de Sánchez, y reforzando esa imagen sórdida al afirmar que «Tito Berni en calzoncillos es de lo más digno» entre los casos de corrupción que afectan al «sanchismo».
«Suena a cachondeo»
«Disuelva usted las Cortes y vayamos a votar», le dio, arremetiendo también contra los partidos que sostienen a Sánchez. «Cuánta indignidad hay en los grupos que apoyan al Gobierno», sostuvo, afirmando luego que «por la decencia que se merece esta Cámara habría que echar a este Gobierno con una moción de censura, por mí, ahora mismo». «Cuestionó el compromiso contra la corrupción del que presumió el presidente afirmando que, mientras el PSOE se mostraba indignado con Ábalos y Koldo, les «pagaban el abogado». En el caso de la fontanera Leire Díez, indicó que, en lugar de querellarse contra ella, «le pusieron escolta».
Feijoo utilizó la condena a Ábalos para desacreditar a Sánchez y recordó que fue él quien puso al exministro a defender la moción de censura contra Mariano Rajoy, pidiendo los votos en el Congreso para ofrecer un Gobierno «limpio». Según aseguró, solo 18 días después de eso ya los estaban «usando para su organización criminal». «Suena a cachondeo», añadió.
El tono bronco continuó en la réplica, una vez que Sánchez se había esmerado en atacarle trayendo una vez más a colación la foto con el narco Marcial Dorado y criticándole por decir que era solo un contrabandista. Pero Feijoo iba preparado. «Esta es la última foto que tengo con alguien acusado de contrabando, y la foto que tengo con el uno», dijo, mostrando una imagen con Zapatero en la Moncloa.
«A mí no me ha financiado mi carrera ningún magnate de la prostitución. A mí no me han metido en la cárcel a ningún número dos de mi partido. Y nadie de mi equipo ha sido investigado, ni juzgado, ni condenado. No me dé lecciones, señor Sánchez. No se las acepto», le respondió al presidente.
Feijoo comparó la situación de España con la de otros países europeos y destacó que en Portugal, Francia, Alemania o Reino Unido se asumen responsabilidades políticas por situaciones mucho menos graves. «Usted no dimite simplemente porque no tiene dignidad», le reprochó. Y, ante las críticas anteriores de Sánchez a la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, le emplazó a ir «al psicólogo».
Abascal y las «cucarachas»
Hubo otro momento tensó cuando se dirigió al portavoz del PSOE, Patxi López, y le dijo que «si se levanta su padre y ve lo que hace usted, le aseguro que no se lo perdonaría jamás». A ello, López respondió diciendo que el fundador del PP, Manuel Fraga, formaba parte del Gobierno de la dictadura que «torturó y encarceló» a su padre.
Y si el debate con Feijoo fue duro, el líder de Vox, Santiago Abascal, arrancó con el «abecedario» de la corrupción del PSOE, con la «A de Ábalos», la «B de Begoña» y acabando «con la Z de Zapatero». Abascal acusó además a Sánchez de estar maniobrando para «robar» las próximas elecciones mediante una trama diseñada para alterar los resultados. Y pidió al presidente que deje de «fingir tranquilidad», porque «las cucarachas le ganan en resiliencia y eso no las hace admirables».