Sánchez pretende recuperar la iniciativa antes de las vacaciones con rebajas a los combustibles y los alquileres
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El PSOE cree que la vivienda será el asunto que marcará la campaña electoral y aspira a lograr a la vez el apoyo de Sumar, Podemos y Junts a un nuevo decreto
30 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El Gobierno pretende retomar la iniciativa política antes de las vacaciones, de manera que los españoles no las comiencen con la imagen de un Ejecutivo centrado exclusivamente en defenderse de los casos judiciales que afectan al PSOE y al entorno familiar de Pedro Sánchez. En ese plan se enmarca el anuncio de la aprobación de un nuevo decreto con medidas para abaratar los alquileres y la ayuda de 15 céntimos en julio y 10 en agosto a la compra de carburantes, que los ciudadanos notarán antes de ir a la playa.
El PSOE es consciente de que la vivienda es el asunto que marcará la campaña de unas elecciones que, salvo sorpresa con la aprobación de los Presupuestos, se celebrarán en el mes de marzo. Y no quiere dejar esa bandera en manos de sus socios de Sumar. Pese a que el Congreso ya ha rechazado dos veces la moratoria antidesahucios y una vez la prórroga obligatoria de los contratos de alquiler, el Ejecutivo volverá a aprobar un decreto. Pero ahora pretende rizar el rizo y contentar a la vez a sus socios en el Ejecutivo, a Podemos y a Junts. Esto último es lo más complicado.
El reto de unir a Junts y Podemos
El decreto incluirá la prórroga extraordinaria de la prohibición de subir la renta de los contratos de alquiler durante dos años y la limitación al 2 % de la subida de las rentas, que es lo que reclama la izquierda. Pero también introducirá bonificaciones en el IRPF para aquellos arrendadores que bajen el precio a sus inquilinos. Esta última fórmula satisface más a Junts y al PNV, que impidieron la aprobación del anterior decreto, pero es cuestionada por Sumar y Podemos, que consideran injusto premiar a los dueños de las viviendas, a los que tachan de especuladores por querer obtener rentabilidad de sus inversiones inmobiliarias.
Conjugar ambas posiciones no será fácil, aunque Sánchez cree que Sumar y Podemos estarían dispuestos a ceder en este último punto a cambio de topar los precios del alquiler. Sus socios obligaron a Sánchez en marzo a aprobar un decreto que estaba condenado de antemano al fracaso. Y el PSOE no hizo mucho por tratar de salvarlo. Ahora, sin embargo, se involucra para sacarlo adelante. Conseguirlo, además de convertirse en una baza electoral con miles de familias esperando su aprobación, implicaría demostrar que no es cierto que el Gobierno esté paralizado y sin posibilidad de sacar adelante ninguna medida.
Un nuevo fracaso, sin embargo, abonaría esa tesis. Pero la votación sería ya después del verano. Y si Junts y el PNV suman entonces sus votos a los del PP y Vox, Sánchez, ya con la vista en marzo enarbolaría el discurso de que es necesario un PSOE fuerte para impedir que la derecha frene las políticas sociales.