Las hermanas de Jonathan Andic niegan que existieran conflictos por el testamento del fundador de Mango
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Un psiquiatra que trató los conflictos entre padre e hijo situó la herencia en vida que reclamaba el investigado como una cuestión crucial en sus roces personales
03 jul 2026 . Actualizado a las 17:02 h.Sarah y Judith, la dos hijas del fundador de Mango Isak Andic, han mantenido este viernes ante la jueza que su hermano Jonathan había consensuado con su padre su salida de Mango para dedicarse a «proyectos personales» y han negado conflictos familiares por el testamento, que «consensuaban» anualmente entre todos. Las hermanas de Jonathan Andic han declarado este viernes como testigos ante la jueza de Martorell que lo investiga por el presunto homicidio de su padre, quien falleció en diciembre del 2024 al despeñarse desde 100 metros de altura en una excursión a solas con su hijo por la montaña de Montserrat (Barcelona), según han informado fuentes jurídicas.
Además de las hermanas Andic, ante la jueza de instrucción ha declarado un psiquiatra que trató los conflictos entre Jonathan y su padre —en una única sesión de terapia en la que se vio con ambos y también por separado—, quien ha situado la «herencia en vida» que reclamaba el investigado como una cuestión crucial en sus roces personales.
En su declaración ante la jueza, Sarah y Judith han cerrado filas con su hermano al asegurar que el reparto de la herencia de su padre no era motivo de desencuentro: cada año Isak se reunía con sus cuatro hijos, consensuaban el testamento y, en el caso de que alguno de ellos hubiera recibido algún adelanto en concepto de donación, se le restaba de lo que percibiría tras la muerte del fundador de Mango. Tampoco han sustentado las sospechas de los investigadores de que la mala relación entre Jonathan Andic y su padre se debía a que Isak pretendía apartarlo del mando de la empresa textil.
Según su versión, su hermano había acordado con su padre su salida de la compañía, de la que por voluntad propia quería apartarse para desarrollar sus «proyectos personales», y los planes que Isak Andic tenía en la cabeza para él era que abandonara sus responsabilidades ejecutivas y siguiera únicamente como consejero de la compañía. Las hermanas, que han declarado durante cerca de una hora cada una, han acudido juntas al juzgado de Martorell y acompañadas por Maria Saló, abogada del despacho del penalista Cristóbal Martell, que defiende a su hermano junto al letrado Sebastián de Juan.
Sarah y Judith Andic se han desmarcado así del testimonio de Estefanía Knuth, pareja de Isak Andic, quien afirmó que el empresario fallecido había anunciado su intención de modificar su testamento para dejar parte de su patrimonio a una fundación con fines sociales, en lo que la Fiscalía y la jueza instructora ven un posible móvil del supuesto homicidio. Respecto a esa fundación, las testigos han explicado que el testamento de Isak Andic preveía una dotación para ese proyecto y han destacado que la intención de los hijos es seguir adelante con esos planes con finalidades sociales de su padre.
Antes de las hermanas Andic, ante la jueza ha declarado un psiquiatra que trató puntualmente la relación entre Jonathan Andic y su padre, por indicación de Julia L., la psicoterapeuta que trató a la familia y que el pasado martes declaró como testigo ante la jueza instructora. El psiquiatra ha explicado que las cuestiones económicas eran un punto clave de la terapia, pero que él no compartía la opinión de Julia L., partidaria de que Isak Andic cediera a su hijo una herencia en vida para solventar de esa forma sus conflictos personales. De hecho, ha precisado que dejó de tratar a los Andic precisamente porque discrepaba de la propuesta que planteaba Julia L. sobre esa donación en vida.
Tras las declaraciones, portavoces de la familia han emitido un comunicado en el que reiteran que, tras 18 meses y «sin haber tenido aún el necesario espacio de sosiego para procesar el duelo por la dolorosa muerte de su padre», las hermanas mantienen su «absoluta convicción» en la inocencia de Jonathan y en que «la verdad acabará prevaleciendo».
El comunicado insiste en que Sarah y Judith, igual que el resto de la familia, «han colaborado desde el inicio del proceso en todo lo que se les ha requerido, tal como han vuelto a hacer en esta ocasión».