La ultraderecha chilena quiere obligar a las mujeres a oír el latido del feto antes de abortar
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El proyecto de ley recoge que si la mujer se niega a recibir esta práctica el médico está obligado a no realizar la interrupción del embarazo y a dejar por escrito los hechos en el historial clínico de la paciente
14 jul 2026 . Actualizado a las 13:35 h.Un grupo de diputados de la extrema derecha chilena ha presentado Escucha tu corazón, una iniciativa legislativa que pretende obligar a las mujeres a escuchar el latido de su feto antes de la interrupción de su embarazo. El proyecto de ley, presentado por parlamentarios del Partido Republicano -fundado por el presidente José Antonio Kast- y del Partido Nacional Libertario, recoge que se les permitirá a aquellas mujeres que quieren abortar «escuchar la actividad cardíaca embrionaria o fetal» antes de proceder con la interrupción del embarazo, mostrándolo como una práctica opcional. Sin embargo, esta perspectiva cambia según se avanza en la propuesta, puesto que los parlamentarios han especificado que si la mujer rechaza escuchar el latido, el médico «deberá negarse a practicar la interrupción del embarazo», además de dejar por escrito los hechos en la ficha clínica de la paciente. El aborto en Chile es legal desde el 2017, pero actualmente solo se permite esta práctica en tres casos: riesgo de la madre, inviabilidad fetal o violación.
Los autores del proyecto ley argumentan que «el latido de un bebé y una ley que permita que se escuche antes de su muerte» es «lo menos ideológico» que puede existir. Sin embargo, las organizaciones feministas chilenas han calificado el proyecto de «cruel» y lo han definido como «una herramienta de disuasión ideológica que instrumentaliza el sistema de salud pública para invalidar la autonomía de las mujeres y niñas». «En los últimos años hemos visto cómo sectores de la derecha chilena han ido adoptando estrategias y discursos impulsados por movimientos ultraconservadores internacionales», indicó a medios la directora de la Corporación Miles, Javiera Canales. No se trata de una iniciativa pionera, puesto que ya se incorporó en Hungría en el 2022 durante el mandato del ultraconservador Viktor Orban y en Castilla y León, donde gobierna una coalición de Vox y el Partido Popular.
El proyecto legislativo también lo criticó Antonia Orellana, exministra de la Mujer del Gobierno progresista de Gabriel Boric, quien se preguntó en una carta publicada en sus redes sociales si «realmente es necesario hacer eso a quien sabe que el fruto de su embarazo no sobrevivirá». José Antonio Kast, declarado antiabortista y padre de nueve hijos, prometió en campaña no dar la «batalla cultural» y centrarse en las principales preocupaciones de los chilenos: la delincuencia y la economía. La actual ministra de la Mujer, Judith Marín, conocida por su beligerante posición antiabortista, aún no se ha pronunciado sobre la polémica medida, pero desde el Ejecutivo indican que es una iniciativa parlamentaria y no gubernamental.