La paradoja del consumo de queso en España: las ventas crecen pero cae la producción de productos de oveja y cabra
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En el 2025 la importación de lácteos superó por primera vez el millón de toneladas
21 jul 2026 . Actualizado a las 09:11 h.El mercado del queso en España muestra un comportamiento muy desigual que pone de manifiesto una tendencia preocupante para el futuro de una parte de las queserías españolas que transforman leche de oveja y de cabra. Según los datos del Barómetro del Sector Lácteo de la Federación Nacional de Industrias Lácteas (FeNIL), los consumidores de nuestro país compran cada vez menos queso de pasta prensada de oveja y cabra.
Las razones son varias. Desde el cambio en los hábitos de consumo a la menor renta disponible y un precio superior al que tienen los quesos cuya materia prima es la leche de vaca. La paradoja es que, aunque el mercado del queso se encuentra en pleno crecimiento, _con unas ventas en los establecimientos de la distribución organizada que se situaron en 463.000 toneladas durante los últimos doce meses (un 3,6 % más que el mismo periodo del año anterior)_, la comercialización de quesos puros de oveja y de cabra no evolucionan a ese ritmo. Esto refleja que el consumo se está desplazando, progresivamente, hacia quesos que no siempre están vinculados con nuestra gastronomía y que, en muchos casos, son importados.
Prueba de esta tendencia es que en el 2025, España registró un nuevo récord de importaciones de queso con un volumen total de 435.000 toneladas, lo que supone un 6,4 % más que el año anterior y hasta tres veces más de lo exportado, que se situó en 132.000 toneladas. En conjunto, las importaciones españolas de productos lácteos superaron por primera vez en el 2025 el millón de toneladas, concretamente 1.044.000 toneladas frente a las 904.000 registradas en el 2024.
Este salto cualitativo de las importaciones se explica, principalmente, por los quesos provenientes de países como Alemania, Países Bajos o Francia. Además, otro factor muy relevante para la industria quesera nacional y que afecta de forma directa a su competitividad es el acceso a la materia prima en unas condiciones similares a las de sus competidores europeos. En este sentido, la reciente irrupción de Países Bajos como uno de los principales productores de leche de cabra de la Unión Europea ha alterado los equilibrios del mercado, al ofrecer una materia prima cuyo precio suele ser, de media, un 30 % inferior al de la leche de cabra producida en España, lo cual pone bajo mucha presión tanto al sector productor como a la industria quesera.
Esta evolución del consumo y de las importaciones tiene consecuencias directas sobre la cadena láctea. Si los quesos elaborados con leche española de oveja y cabra pierden presencia en los lineales y en las cestas de la compra, disminuye también la demanda de una materia prima cuya producción afronta problemas muy complejos, como el relativo al relevo generacional. Los datos del Barómetro muestran que la producción de leche de oveja y de cabra acumulan, durante los últimos 12 meses, descensos del 3 % y del 5 % respectivamente. Mientras que España llegó a producir 512.000 toneladas de leche de oveja y 470.000 toneladas de leche de cabra en el 2021, el año pasado apenas se alcanzaron las 475.000 toneladas de leche de oveja y las 400.000 toneladas de leche de cabra. Estas caídas se están produciendo sobre una base cada vez más estrecha en la que el número de ganaderos y ganaderas se reduce progresivamente.
Ante esta situación, Luis Calabozo, director general de FeNIL, explica que los españoles no están dejando de consumir queso, sino que están cambiando el tipo de queso que incorporan a la cesta de la compra. El director advierte de que el problema aparece cuando el crecimiento del mercado es absorbido, principalmente, por productos importados, mientras los quesos tradicionales de oveja y cabra pierden posiciones, una situación que amenaza la viabilidad de muchas pequeñas y medianas empresas queseras españolas.
Por este motivo, desde FeNIL instan a los consumidores a que opten por quesos elaborados en nuestro país buscando en las etiquetas el origen España en la lista de ingredientes. Asimismo, la federación considera necesario reforzar la competitividad de toda la cadena y reclama la colaboración de las administraciones, la distribución y el conjunto del sector para impulsar la promoción de los quesos tradicionales españoles para poner en valor su calidad, diversidad y contribución a la economía de las zonas rurales del país.