El primer ministro británico, el laborista Andy Burnham, que llegó al poder el 20 de julio sin pasar por las urnas, descartó convocar elecciones anticipadas en el Reino Unido, al considerar que el electorado no lo desea. «Voy a descartarlo... No creo que la gente las quiera», declaró en una entrevista difundida este domingo por la BBC, en la que afirmó que gobernará en base al programa electoral con el que el Partido Laborista ganó las elecciones generales el 4 de julio del 2024.
«Creo que lo que debo hacer es conseguir centrarnos en devolver al país al lugar que le corresponde y hacer que vuelva a funcionar», afirmó.
Burnham se convirtió en primer ministro el pasado lunes después de ser nombrado el viernes anterior sin oposición líder del Partido Laborista en sustitución de Keir Starmer, quien anunció su dimisión el 22 de junio al perder la confianza de su grupo parlamentario tras un varapalo electoral en los comicios regionales y locales de mayo.
La negativa del nuevo jefe de Gobierno británico a convocar elecciones anticipadas, pese a las presiones de la oposición, que lo acusa de carecer de mandato del electorado, significa que tiene intención de agotar la legislatura, que acaba en el 2029.
El primer ministro británico también afirmó que defenderá los intereses del Reino Unido y discrepará en público con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en caso de ser necesario en el marco de las tensiones geopolíticas con su aliado.
«Todos los líderes deberían hacer eso. Hay que defender el interés nacional por encima de todo; eso es lo que se exige si se quiere desempeñar este cargo correctamente. Yo siempre antepondré los intereses del Reino Unido», señaló.
En este sentido, el premier aseguró que no aceptará una «opinión distinta» sin motivos. «Tendré que expresar una opinión diferente que sea la adecuada para el Reino Unido y eso es lo que haré. Mi fortaleza reside siempre en mantenerme cerca de la gente, cerca de la sociedad», dijo.
El presidente republicano mantuvo el martes una «muy buena conversación» con Burnham, quien se convirtió el lunes en el séptimo primer ministro británico en una década tras la dimisión de Keir Starmer como líder del Partido Laborista.
Las declaraciones de Burnham se producen el mismo día en que el ministro de Defensa, Wes Streeting, declinó responder a si se fía de Trump como socio y apuntó a que Washington no busca aliados que se sometan a él. «No le conozco, pero sí confío en Estados Unidos», indicó, tildando de «estrecha» la relación en materia de seguridad.