El fuego de Ávila es ya el mayor de la historia de España y el de Castellón crece sin control
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Las llamas en el municipio abulense de Burgohondo han calcinado más de 50.000 hectáreas
27 jul 2026 . Actualizado a las 12:20 h.Las imágenes del satélite Meteosat mostraban ayer cómo el humo de los incendios que ha calcinado 77.000 hectáreas en el centro de la Península —Madrid, Ávila y Toledo— cubría ya buena parte del sur y el este del país, en una jornada en la que se batió un triste récord: con 50.000 hectáreas quemadas, el fuego iniciado en el municipio abulense de Burgohondo es ya el mayor de la historia de España desde que hay registros. No hay que remontarse muy atrás para situar la anterior marca: hace menos de un año, en agosto del 2025, se quemaron 37.765 hectáreas en el fuego que se declaró en Larouco, Quiroga y Oencia —en las provincias de Ourense, Lugo y León—.
La situación seguía siendo ayer extremadamente complicada en el área central peninsular, declarada de emergencia nacional, al tiempo que la preocupación se extendía al Levante, donde el fuego declarado en Castellón avanzaba sin control tras haber calcinado 4.300 hectáreas y obligado a desalojar a más de 18.000 vecinos.
La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, desglosó en el puesto de mando unificado de Navalcarnero (Madrid) la afectación en el área central: a las 50.000 hectáreas de Ávila se suman 25.000 en la sierra madrileña y 2.000 en la provincia de Toledo, en un perímetro de 280 kilómetros. Durante la visita, Aagesen señaló que, pese a la complejidad, la evolución en el control de las llamas estaba siendo «muy positiva», con algunos focos «consolidados».
Llamas reavivadas
Por la tarde, sin embargo, la Consejería de Medio Ambiente de Castilla y León informó de que el fuego de Burgohondo se había reavivado «con fuerza» por el viento con dos focos principales en Casillas y Mijares, en la parte alta de la sierra. El incendio presentaban «virulencia, fuerza y rapidez», con pavesas que adelantaban al operativo de extinción, creando un nuevo frente en su avance, según recoge Efe.

El Ministerio del Interior precisó que los incendios en la Comunidad de Madrid, Ávila y Toledo afectan a un total de 89.763 personas, de las que 59.896 han sido evacuadas de sus municipios, mientras que otras 29.867 permanecían confinadas en sus casas.
En el castellonense Vall de Uxó, donde el sábado las temperaturas llegaron a 37 grados, el perímetro del fuego era ayer por la mañana de 40 kilómetros y las llamas avanzaban sin control hasta adentrarse en el parque de la sierra de Espadán, el espacio protegido de mayor extensión de la provincia.
Posiblemente intencionado
El Gobierno mantenía abiertas todas las líneas de investigación sobre este fuego iniciado el sábado, aunque los primeros indicios apuntaban a que las llamas no habría comenzado por causas naturales. Así lo aseguró la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, tras la reunión del Cecopi celebrada en el puesto de mando avanzado desde el que se coordinan las tareas de extinción y que estuvo presidida por el presidente autonómico, Juanfran Pérez Llorca.

Bernabé insistió, según recoge Colpisa, en que las pesquisas estaban en marcha y evitó adelantar conclusiones, aunque recalcó que la hipótesis de un origen natural pierde fuerza. «Las investigaciones siguen abiertas, pero podemos afirmar que el incendio no se ha producido por causas naturales», señaló.
Al igual que había hecho el día anterior el Ministerio de Sanidad en Madrid, el Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat Valenciana recomendó a la población afectada por este fuego mantener puertas y ventanas cerradas y utilizar mascarillas tipo FFP2 en el exterior debido a la mala calidad del aire.
La Unidad Militar de Emergencias (UME) mantiene desplegados 1.500 militares en todo el territorio y 500 medios para intentar hacer retroceder las llamas. Este domingo había 41 carreteras secundarias cortadas en las cuatro provincias más afectadas por el fuego: 14 en Toledo, 12 en Ávila, 8 en Madrid y 7 en Castellón, según datos de Interior.
«El momento más difícil»
Por el puesto de mando unificado de Navalcarnero también pasó este domingo el líder del PP, Alberto Núñez Feijoo, quien pidió a todos los actores involucrados en la gestión de los fuegos «sumar y arrimar el hombro» y advirtió de que, al estar al principio del verano, aún no ha pasado «el momento más difícil».
«Aún queda agosto, septiembre y la primera quincena de octubre; si no llueve, nos quedan dos meses y medios muy duros», señaló el líder de la oposición en declaraciones a los medios recogidas por la agencia Efe.