ChatGPT ya se niega a imitar el estilo de escritores reconocidos como Stephen King

La voz AGENCIAS / EUROPA PRESS

ACTUALIDAD

Un ordenador usando ChatGPT
Un ordenador usando ChatGPT UNSPLASH / CC / AERPS.COM | EUROPAPRESS

El «chatbot» de OpenAI ofrece, en cambio, «capturar una sensación similar» que el autor al que se pide copiar

28 jul 2026 . Actualizado a las 19:22 h.

ChatGPT de OpenAI ya rechaza las solicitudes directas que realizan los usuarios cuando buscan copiar el estilo de un autor en concreto para la generación de textos, según recoge el medio especializado Ars Technica, que ha comprobado esta nueva restricción. «Definitivamente puedo escribir con los rasgos característicos del terror atmosférico, centrado en los personajes y el angustioso temor de un pueblo pequeño, pero no puedo escribir exactamente en el estilo de Stephen King ni imitar de cerca su voz tan distintiva», responde ChatGPT al recibir una instrucción por parte de un usuario en la que se le solicitaba que realizase una introducción al estilo del conocido escritor de historias de terror.

El chatbot de inteligencia artificial continua con una frase crucial en términos legales al señalar que «puede seguir con una introducción original a la historia que capture esa sensación similar sin perder su propia personalidad». El medio especializado comprobó que ChatGPT seguía usando la misma justificación tanto con autores vivos, como J.K. Rowling o Amy Tan, como con fallecidos, como Charles Dickens o Ernest Hemingway.

Esa respuesta genérica que difunde el chatbot es la salvaguarda legal a la que OpenAI se puede agarrar frente a una serie de demandas que han presentado diversos escritores, quienes alegan una infracción de derechos de autor a gran escala por parte de modelos entrenados con sus obras. Como explica Ars Technica, en Estados Unidos, la ley protege la expresión concreta de una obra, o lo que es el texto exacto, y no el estilo abstracto de un autor, aunque hay un resquicio en el que los autores podrían basarse en su alegato, ya que se cruza la línea que separa la infracción de lo legal si el texto resulta sustancialmente similar a la obra original.

Esa línea que parece borrarse entre lo legal y la infracción ha llevado a asociaciones como la Authors Guild a aconsejar a los escritores a no usar IA para imitar a otros con fines de lucro, tal como recogen en un documento publicado, ya que, además de ser éticamente reprochable, esta práctica puede acarrear demandas por competencia desleal o infracción de derechos de autor. No obstante, que ahora ChatGPT rechace las solicitudes de autores fallecidos supone un cambio frente al estudio de No Latency llamado Investigación sobre la IA y la imitación literaria, que se publicó en julio de este año y en el que se detallaba que, mientras ChatGPT se negaba a copiar el estilo de autores vivos, sí que cedía con fallecidos.