China cosecha las primeras muestras de arroz cultivado a partir de «semillas espaciales»
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Se espera que este cultivo de alimentos pueda ser autosuficiente en un futuro sin depender del reabastecimiento desde la Tierra
03 ago 2026 . Actualizado a las 18:22 h.Los astronautas chinos que se encuentran actualmente en la estación espacial Tiangong cosecharon con éxito las primeras muestras de arroz cultivado a partir de «semillas espaciales» en un experimento que busca lograr dos generaciones consecutivas del cultivo en órbita, un hecho único en la historia y un paso más hacia una futura producción de alimentos fuera de la Tierra.
El estudio, iniciado con semillas llevadas a la estación espacial china en mayo, se apoya en un ensayo previo del 2022, cuando China logró la primera cosecha mundial de arroz de semilla a semilla en el espacio, aunque limitada a una sola generación, informó la televisión estatal CCTV.
El nuevo experimento, que emplea semillas procedentes de aquel hito y criadas durante tres generaciones en la Tierra, aspira a completar dos ciclos sucesivos —de semilla a semilla y de nuevo a semilla— para analizar cómo la exposición prolongada a la microgravedad afecta a la estabilidad genética de la planta. Se espera que esta capacidad ofrezca soporte para la exploración humana del espacio profundo, al permitir cultivar alimentos y mantener un ciclo autosuficiente, sin depender del reabastecimiento desde la Tierra.
Para el ensayo, la nave Shenzhou-23, lanzada el pasado 24 de mayo, transportó dos grupos de semillas, uno de variedades que nunca han salido de la Tierra y otro procedente de la «familia de arroz espacial» cosechada en órbita en el 2022, para estudiar las diferencias entre ambos cultivos.
Ambos se someterán, además, a dos métodos de reproducción distintos. Por un lado, la vía sexual, en la que tras madurar las semillas, se recolectarán las espigas para trasladarlas a nuevas cajas de cultivo y, por otro, el modelo de rebrote, donde solo se conservará el sistema radicular tras la maduración, del que brotarán nuevos tallos. Los astronautas traerán a la Tierra espigas, semillas y muestras congeladas para su estudio, de cara a definir futuros modelos de agricultura espacial.