Irán da largas a Trump para reabrir las negociaciones de paz en el pérsico

pablo Medina MADRID / LA VOZ

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Una mujer pasea frente a un mural con propaganda proiraní y antiamericana.
Una mujer pasea frente a un mural con propaganda proiraní y antiamericana. ABEDIN TAHERKENAREH | EFE

Pakistán invita a las autoridades persas a restaurar la vía diplomática

04 ago 2026 . Actualizado a las 01:51 h.

Washington y Teherán viven un continuo «día de la marmota» en el que se suceden ataques discretos y negociaciones sin rumbo claro. Ambos insisten en que existe un proceso diplomático para alcanzar la paz, pero resulta tortuoso: el tira y afloja que mantienen Donald Trump y Mojtaba Jamenéi ha encallado el diálogo para poner fin a un conflicto sin visos de una solución cercana. Ayer, las autoridades persas centraron sus esfuerzos en reformular el tránsito naval en el estrecho de Ormuz en cooperación con Omán, al tiempo que negaron que hubiera progresos con los estadounidenses.

Como es habitual en el marco de este conflicto, el presidente Trump dio por sentado que habrá un acuerdo porque sus aliados del Golfo insistieron en que cancelara un ataque sobre el país de mayoría chií debido a la presunta inminencia de un pacto sobre Ormuz. El mandatario republicano también arremetió contra el Gobierno iraní, calificando a sus líderes de «increíblemente hipócritas» y sugiriendo que Estados Unidos e Irán estaban buscando una solución para resolver los problemas del estrecho, motivo por el que se habrían retomado los contactos diplomáticos.

Esa última afirmación fue desmentida por Teherán. El portavoz de Exteriores iraní, Esmail Baqaei, aseguró que, «no hay negociaciones con EE.UU.» y que su país se centra en dar carpetazo a la fase final de las negociaciones con Omán —con quien comparte soberanía en Ormuz— para garantizar el tránsito de buques petroleros por nuevas rutas de navegación; sin embargo, aseveró que esto nada tiene que ver con la apertura o el cierre del paso. «Estas negociaciones son bilaterales. Otros pueden desempeñar un papel constructivo o destructivo en este proceso, pero el asunto corresponde a Irán y Omán», declaró Baqaei, quien añadió que mientras Washington continúe las hostilidades contra la república islámica, no se retomará el contacto con la Casa Blanca.

Tensiones añadidas

Las palabras de Baqaei prendieron la mecha de Trump, quien señaló que los iraníes «declaran abiertamente y con orgullo que no están negociando nada, que no se está discutiendo nada y que solo tratan con Omán», para luego lanzar la amenaza de otro bloqueo sobre Ormuz: «Nada llega a Irán a menos que nosotros lo permitamos, y nada pasará a menos que se alcance un acuerdo o una rendición total. Tanto si Irán quiere admitirlo como si no, lo cierto es que estamos hablando de una solución a un problema que ellos mismos han provocado durante décadas». El estancamiento diplomático puso en alerta a Pakistán, principal mediador entre Washington y Teherán, cuyo Gobierno convocó a Islamabad «a la mayor brevedad posible» al titular de Exteriores persa, Abás Araqchi, para restaurar la vía del diálogo por enésima vez.