Las Malvinas vuelven a estar en boca de todos

Cecilia Valdez
Cecilia Valdez BUENOS AIRES / E. LA VOZ

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La pancarta reclamando las Malvinas que exhibieron los jugadores argentinos tras la victoria de su selección frente a Inglaterra
La pancarta reclamando las Malvinas que exhibieron los jugadores argentinos tras la victoria de su selección frente a Inglaterra WILL OLIVER | EFE

El doble discurso respecto a las islas puso en aprietos al Gobierno de Milei, que idolatra a Margaret Thatcher y tiene un retrato de ella en su despacho

03 ago 2026 . Actualizado a las 09:08 h.

La «cuestión Malvinas» volvió a estar en boca de todos a raíz de que los jugadores de la selección argentina mostraron, tras vencer a Inglaterra en el Mundial, una bandera que indicaba: «Las Malvinas son argentinas». Ese gesto, que dio la vuelta al mundo, volvió a poner en agenda el tema y puso en jaque al Gobierno de Javier Milei, que defiende la recuperación de las islas por medios diplomáticos, pero también reconoce su admiración por Margaret Thatcher, cuyo retrato tiene en su escritorio. Pese a que en la previa del partido algunos intentaron bajarle el tono, para muchos argentinos ganar ese juego significaba, prácticamente, ganar el Mundial, por su fuerte carga simbólica relacionada con la guerra de 1982. Malvinas es una herida abierta para la sociedad argentina, y Thatcher, la responsable de la muerte de cientos de soldados. El doble discurso respecto a Malvinas puso en aprietos al gobierno de Milei estos días y lo obligó a hacer declaraciones que dejaron en evidencia sus contradicciones. Luego de haber avalado la decisión de la FIFA de vetar todo tipo de expresiones políticas en los estadios, Milei sostuvo que «la política no debe apropiarse de esta fiesta de los argentinos». En diciembre pasado, el presidente, en una entrevista con el medio británico The Telegraph, sostuvo que, si bien la soberanía argentina «no es negociable», la única vía para recuperar el territorio debe ser la diplomática y «cuando los isleños lo deseen». Esto contradice la postura histórica de Argentina y fue duramente cuestionado, dado que reconoce la administración actual británica sobre el archipiélago.

Sin embargo, el Gobierno no ha hecho mucho por avanzar respecto al reclamo de soberanía y, para muchos, lo hecho por la selección es la reivindicación más importante en lo que va de la era Milei. Sin ir más lejos, distintas mediciones reflejaron el enorme interés generado por el tema a partir del despliegue de la bandera en el Mundial. Según Google Trends, a nivel mundial se produjo un incremento de las búsquedas en internet sobre las islas Malvinas del 2400 %, y en el Reino Unido llegó al 1700 %, mientras que las de «Falkland Islands» tuvieron un leve descenso. En este sentido, un estudio de la consultora Ad Hoc reveló que en Argentina se instaló una asociación negativa entre Milei y las Malvinas. Un 66,7 % de las menciones que vincularon al presidente con las islas lo hicieron de forma negativa, mientras que solo un 20 % lo hicieron de forma positiva. Si bien ha habido picos de interés que coinciden con fechas marcadas, esta escalada no se había visto nunca antes. Como deriva, la cuestión Malvinas también despertó un renovado interés en torno a la explotación de recursos naturales.

En las últimas horas se multiplicaron las denuncias en relación al proyecto «Sea Lion» de explotación de petróleo, operado por la empresa israelí Navitas (65 %), socia de Rockhopper (35 %), de capital inglés. De concretarse, esto pondría en entredicho el alineamiento entre Israel y Argentina, y generaría interrogantes sobre la postura que el país sudamericano ha mantenido siempre (posguerra), dado que la explotación petrolera en las islas vulnera derechos soberanos argentinos. También sería un punto de inflexión en cuanto a la economía de Malvinas ya que, a largo plazo, supone un negocio superlativo que cambiaría las reglas del juego.