Los smartphones sufrirán con la radiación si no se toman las precauciones adecuadas
07 ago 2026 . Actualizado a las 19:53 h.El fenómeno astronómico del próximo 12 de agosto pondrá a prueba la resistencia de miles de teléfonos móviles. El evento, el primer eclipse total visible en Galicia en más de un siglo, provocará un despliegue masivo en redes sociales que expondrá las cámaras a un riesgo técnico real: la urgencia por inmortalizar el instante chocará de frente con los avisos de los astrónomos, que aconsejan mantener los dispositivos guardados. En Galicia, la franja de totalidad coincidirá con el tramo final de la tarde. Con el Sol tan bajo sobre el horizonte, el encuadre fotográfico resulta de una sencillez tentadora, pero multiplica la entrada de radiación directa en los sensores de los móviles, un hardware que carece de protección de fábrica ante semejante intensidad. Como advierte el astrofotógrafo Óscar Blanco, «los smartphones sufrirán con la radiación si no se toman las precauciones adecuadas». La diferencia entre lograr una gran foto o terminar con un terminal inservible dependerá del uso de filtros específicos, del apoyo en trípodes y del respeto estricto a los tiempos del eclipse.
el primer error
Capturar la fase parcial
El error más común consiste en registrar la fase parcial del eclipse de forma continua sin la protección adecuada, una imprudencia que satura y quema el sensor. Como aclara el cazador de eclipses Óscar Blanco, «durante la parcialidad no tiene sentido la captura directa: la luz lo satura todo». En esta etapa, el único escudo seguro es la colocación de un filtro solar especializado delante de la lente. José Luis Mur, experto de la tienda especializada Fotocasión, advierte de que «el filtro es obligatorio si no nos queremos cargar el sensor, que es el corazón de la cámara». En telefonía móvil, las opciones abordan desde tarjetas filtrantes manuales por menos de diez euros hasta adaptadores de rosca de veinte pasos por unos setenta euros, un mercado que ya registra desabastecimiento en sus modelos más económicos.
El momento clave
La totalidad
La fase de totalidad del eclipse se presenta como la única ventana segura para el uso del teléfono móvil de forma directa y sin filtros, ya que la ocultación completa del disco solar interrumpe de golpe la radiación más peligrosa. Sin embargo, la duración de este oasis temporal variará de forma notable según la posición geográfica del observador dentro de la comunidad: mientras que en el concello de Burela la oscuridad se prolongará durante un máximo de 1 minuto y 49 segundos, en localidades como Rodeiro apenas alcanzará los 18 segundos.
Este estrecho margen temporal, sumado a las limitaciones técnicas propias de los smartphones —cuyo zoom digital resulta insuficiente para la captura de los detalles de la corona solar sin la pérdida de resolución en la imagen—, obliga a los aficionados a la redefinición de su estrategia fotográfica.
el margen seguro
La regla del minuto
Para garantizar la captura del momento cumbre sin comprometer la integridad del dispositivo, Blanco establece un margen de seguridad estricto basado en una pauta temporal concreta: «Hay que darle al botón de grabar un minuto antes de la totalidad, mantenerlo durante la totalidad y pararlo un minuto después». Según el experto, en ese rango inmediatamente anterior y posterior al eclipse total, la radiación solar es lo suficientemente baja como para no alterar ni dañar el sensor del teléfono móvil. Sin embargo, el astrofotógrafo advierte de que esta tregua lumínica es exclusiva para la tecnología; a diferencia de las cámaras de los smartphones, el ojo humano no cuenta con esa tolerancia y exige el uso de gafas homologadas de forma permanente en cuanto se está fuera de la totalidad geométrica.

el error lumínico
Flash y enfoque
En el ámbito técnico, un descuido habitual durante la fotografía de eclipses es el mantenimiento del flash automático en estado activo. Este elemento resulta ineficaz ante un fenómeno de estas dimensiones y, además de la ruina de la toma, altera la experiencia del entorno en el instante de la oscuridad. Asimismo, el desplome rápido de la luz ambiental durante la totalidad suele desestabilizar el sistema de autoenfoque del teléfono, con la consecuente aparición de imágenes borrosas por la falta de referencias visuales. Para evitar estas fallas, Blanco aconseja la desactivación completa del flash antes del evento y una pulsación prolongada sobre la pantalla del terminal con el fin de fijar el enfoque en un punto lejano, una maniobra que garantiza la nitidez de la captura.
¿Sabías que... El Sol tiene un diámetro unas 400 veces mayor que el de la Luna, pero también está 400 veces más lejos de la Tierra. Esta coincidencia permite que ocurran los eclipses totales como el que tendrá lugar el próximo 12 de agosto en Galicia.
el paso final
Automatización
La estrategia óptima para la obtención de un registro de alta calidad sin interferencias en la experiencia sensorial consiste en la automatización de la captura mediante el modo de vídeo a la máxima resolución disponible. Para elevar la factura de la toma, Mur propone el uso de un trípode, un accesorio clave que fija el encuadre y libera las manos del observador. Esta configuración permite el registro fiel de la transformación del paisaje, el cambio lumínico ambiental y las reacciones del público circundante. Blanco aconseja la simplificación del proceso operativo al máximo con el objetivo de priorizar la contemplación directa del acontecimiento: «La meta final es darle al botón de grabar un minuto antes de la totalidad, olvidarse por completo de la pantalla y disfrutar el asombroso fenómeno con los ojos y el resto de sentidos». Aunque los expertos insisten de forma incansable en que el smartphone carece de una calidad profesional para la astrofotografía, para la inmensa mayoría de la ciudadanía será la única herramienta disponible para la conservación de un testimonio de este hito histórico. Es un recuerdo que, al margen de las limitaciones técnicas de la lente, conservará un valor incalculable para quienes apliquen estas pautas.