Los populares firmaron con Vox el rechazo frontal a estas acogidas
06 ago 2026 . Actualizado a las 08:46 h.El Gobierno de Ceuta denunció una sobresaturación de sus sistemas de acogida de menores migrantes no acompañados, acrecentada después de la entrada masiva de personas los días 30 y 31 de julio en la ciudad autónoma. La Policía Nacional identificó a 528 niños y adolescentes en esta situación, según destacó el delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano. Esto se suma a los cerca de 800 menores ya incluidos en su sistema de acogida. El consejero de Presidencia de Ceuta, Alejandro Ramírez, aseguró en la Ser que su capacidad atribuida por el Ministerio de Juventud es de 29 plazas y que pasan por «una sobreocupación de casi el 3.000 %». El rey Felipe VI recibe hoy al presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, en Mallorca.
El real decreto aprobado por el Gobierno central en el 2025 establece que las comunidades autónomas deberán asumir la tutela de estos menores si, como es el caso de Ceuta, estos han sido localizados en una situación de contingencia migratoria extraordinaria. Europa Press, basándose en fuentes del Gobierno ceutí, informó de que todavía no se han efectuado traslados a la Península.
Este proceso augura una nueva tormenta política entre el Gobierno y las comunidades del PP, especialmente en las cuatro donde que comparte gobiernos con Vox. En Castilla y León, Aragón y Extremadura, de hecho, este partido ostenta las competencias en Bienestar y Familia. Los acuerdos de investidura recogen un rechazo frontal a la tutela de menores migrantes no acompañados. «Se opondrá por todos los medios legales, jurídicos y políticos a cualquier mecanismo de reparto de inmigrantes ilegales, tanto mayores como menores de edad», establece el punto 12 del acuerdo en Andalucía. «Así lo pactamos», recordó ayer en X el vicepresidente y líder de Vox en esta comunidad, Manuel Gavira. Este miércoles, la vicesecretaria del PP de coordinación sectorial, Alma Ezcurra, remarcó en Onda Cero que su partido cumplirá la ley, pero criticó al Ejecutivo por no conocer con exactitud el número de menores y por no tener controlada todavía esta situación. La presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, abogó porque los menores regresen a sus hogares. «Lo lógico es que vuelan a sus casas [...] No me imagino a España abandonando, a su suerte, por otros países, a sus niños».
El procedimiento legal es individual. Cada menor tiene su propio caso e historia. «Lo que se hace en primer lugar es explorar la posibilidad de una reagrupación familiar. Según la Convenció de Derechos de los Niños, lo mejor para un niño y niña es estar con su familia», explica la directora de influencia y desarrollo territorial de la oenegé Save the Children, Catalina Perazzo. Sin embargo, no siempre es posible. El menor puede requerir de protección internacional o, simplemente, ser inviable su reagrupación. Una vez el menor tiene cubiertas sus necesidades básicas, empieza el procedimiento. «Se le hace una entrevista donde se identifican sus necesidades tempranas y específicas, como las circunstancias de su trayecto migratorio o la situación de la que viene».
La oenegé urge al traslado de migrantes a la Península para favorecer que el protocolo se efectúe en un contexto sin la saturación en la que vive Ceuta. «Los traslados se pueden hacer y que luego se lleve a cabo una reagrupación familiar. En la entrevista de traslado ya se recoge información que se sintetiza y que se manda a las comunidades donde es trasladado el niño. Con esta información se puede seguir con el procedimiento», explica Perazzo.