De la desorientación al refugio: así alteran los animales su conducta en un eclipse solar total

Adrián Vázquez REDACCIÓN / LA VOZ

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Ilustración: María Pedreda
Ilustración: María Pedreda Chartchai Sansaneeyashewin

El seguimiento de la fauna durante el fenómeno del próximo miércoles permitirá profundizar en el impacto etológico de la oscuridad repentina

12 ago 2026 . Actualizado a las 16:33 h.

El eclipse solar total del próximo miércoles 12 de agosto desajustará el comportamiento de la fauna y confirmará el profundo impacto de la luz solar sobre el reino animal. Aunque el fenómeno coincide con el atardecer y la fase de totalidad será breve —desde 1 minuto y 49 segundos en la costa de Burela hasta apenas 18 segundos en lugares del interior como Rodeiro—, la brusca caída de luminosidad y temperatura desencadenará respuestas inmediatas en los hábitos de los animales. Pese a la extensa literatura científica existente, la singularidad de este evento a última hora del día servirá a los investigadores para ampliar y matizar el conocimiento acumulado sobre las distintas especies.

Perros y gatos

Riesgos derivados de la humanización

Los animales de compañía no buscan el Sol de forma espontánea: su atención visual se orienta al entorno horizontal y su reflejo natural rechaza la luz directa. Al no comprender el evento astronómico, la penumbra solo les sugiere la llegada prematura de la noche. Como advierte el presidente de la Real Sociedad Canina de España, José Miguel Doval, «el eclipse no representa en sí mismo una amenaza», sino las conductas humanas. Forzar su mirada al cielo —a menudo para capturar una foto— o colocarles gafas diseñadas para anatomía humana puede generar estrés en la mascota. El verdadero riesgo reside en la aglomeración, el ruido y las alteraciones de rutina, que pueden desencadenar ansiedad o intentos de fuga. La recomendación sanitaria es clara: dejarlos en casa, mantener sus pautas habituales y no olvidar que, en pleno agosto, el calor sigue siendo el peligro real.

Aves e insectos

Vuelos interrumpidos y búsqueda de dormideros

La oscuridad repentina paraliza los ritmos habituales del campo. Las observaciones de la Sociedad Española de Ornitología confirman que las aves interrumpen su canto y buscan los dormideros, mientras un estudio en Biology Letters documenta un desplome drástico de ejemplares en vuelo durante la totalidad. En paralelo, rapaces nocturnas como búhos y lechuzas retoman sus vocalizaciones. Al regresar la luz, las especies interpretan que amanece de nuevo y reanudan su coro matutino. Los invertebrados reaccionan con similar inmediatez, los himenópteros —abejas y avispas— vuelven a las colmenas, la flora cierra sus corolas antes de tiempo y las arañas tejedoras desmontan sus redes para rehacerlas tras la penumbra, según la revista Ethology.

Mamíferos Salvajes

Repliegue a los refugios y aparición de estrés

Un amplio estudio etológico liderado por el investigador Adam Hartstone-Rose publicado en la revista Animals reveló que el 76 % de las especies observadas alteró su conducta durante un eclipse total. En mamíferos, gorilas y elefantes iniciaron un repliegue inmediato hacia sus refugios nocturnos, mientras que los babuinos mostraron desorientación y las jirafas sufrieron un cuadro de estrés agudo, manifestado en galopes colectivos y conductas repetitivas que se prolongaron más de una hora tras recuperar la luz. En el medio natural, observaciones indican que algunos roedores nocturnos pueden romper su letargo diurno para iniciar pautas de actividad propias de la noche.

Anfibios y reptiles

Cambios de conducta y rituales de apareamiento

Al depender de la temperatura ambiental para regular su organismo, la caída brusca de luz y grados altera el metabolismo de los reptiles. El artículo de Hartstone-Rose publicado en la revista científica Animals documenta patrones de respuesta singulares. Los dragones de Komodo tienden a buscar con urgencia sus refugios nocturnos y muestran patrones de desorientación al no poder acceder a ellos. Por su parte, especies sedentarias como las tortugas gigantes de Galápagos rompen su inactividad, se agrupan, inician pautas de apareamiento atípicas y se dispersan de forma acelerada antes de orientar su mirada hacia el cielo tras la totalidad.

¿SABÍAS QUE...? La península ibérica no vive un eclipse solar total desde 1912. Quienes recuerdan algún fenómeno reciente solo vieron versiones parciales o anulares. El de este 12 de agosto será el primero en más de un siglo en tapar el Sol por completo

Fauna acúatica

Activación de las migraciones verticales

Durante la totalidad, la drástica caída de iluminación desencadena la conocida migración vertical nocturna. Estudios históricos publicados en publicaciones como Nature documentan que el zooplancton (conjunto de organismos animales microscópicos) y las larvas de mariscos tienden a ascender a la superficie al oscurecer, arrastrando tras de sí a peces depredadores como el arenque. Por su parte, los peces interrumpen sus pautas de alimentación y buscan refugio acelerado entre las grietas de las rocas. Asimismo, en mamíferos marinos, la literatura etológica detecta en pinnípedos un aumento de las interacciones sociales, natación errática y vocalizaciones colectivas mientras la sombra cubre la superficie del agua.

El seguimiento de estas anomalías lumínicas ofrece a la ciencia y a los aficionados una ventana única para comprender hasta qué punto los ritmos biológicos más arraigados dependen del comportamiento habitual del Sol.