Un duro terremoto azota el Eje Cafetero de Colombia y deja, al menos, 132 muertos y 570 heridos

Héctor Estepa
Héctor Estepa E. LA VOZ

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Pereira y otras cuatro urbes en el Valle del Cauca concentran un desastre natural muy similar al de Venezuela. «Estamos vivos de milagro, bajamos desde un piso 14», cuenta Carolina Naranjo, vecina de Barcelona que estaba de vacaciones en su tierra natal

11 ago 2026 . Actualizado a las 09:51 h.

Un mes y medio después del doble terremoto en Venezuela la tierra volvió a temblar con una fuerza devastadora en Colombia. Pasaban las siete y media de la mañana de este lunes en el país cafetero cuando un terremoto de 7,4 grados originado a 107 kilómetros de profundidad en el occidente del país dejó más de un centenar de edificios destruidos en Cali y el Eje Cafetero, una de las regiones más turísticas. Al cierre de esta edición las autoridades de las distintas regiones afectadas daban varios partes registrando, al menos, 132 fallecidos, 570 heridos y 1.500 construcciones afectadas. El área metropolitana de Pereira, una ciudad andina con una población similar a la de Zaragoza, fue la más afectada. Los vídeos publicados por los ciudadanos en redes sociales, con la escasa señal de internet que queda en la zona, dan cuenta de decenas de edificios derrumbados. Una construcción de cinco pisos llegó a caer en la plaza central. El gobernador del departamento de Risaralda, donde se encuentra la urbe, confirmó unos cuarenta fallecidos apenas tres horas después de la catástrofe.

También se ha visto muy afectada Cali, la capital del occidente del país, cruce de caminos entre el Eje Cafetero y el Chocó, una región selvática donde tuvo lugar el epicentro. Al menos 25 edificaciones se derrumbaron en esa metrópolis, según el alcalde, Alejandro Éder, entre ellas un conocido hotel situado junto a una autopista donde desde el primer minuto aparecieron vecinos y voluntarios levantando escombros intentando sacar sobrevivientes. Al cierre de esta edición se habían producido en torno a los 38 rescates.

«El Gobierno nacional ha desplegado todos sus recursos. La prioridad es rescatar a quienes quedaron bajo los escombros», dijo el nuevo presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, mientras se desplazaba en avión a Bogotá para instalar un comité de crisis. La tragedia se produce apenas tres días después de su toma de posesión. El abogado de 48 años declaró poco después el estado de desastre de carácter nacional, que permite a su Gobierno según dicta la Constitución adoptar medidas excepcionales cuando existe una situación grave, sobreviviente, e inminente que amenaza el orden económico, social o ecológico del país y que no puede ser atendida adecuadamente con los mecanismos ordinarios del Estado.

Colombia es en cualquier caso un país con unidades de respuesta descentralizadas y no dependientes del Gobierno central que fueron activados en los instantes posteriores de la tragedia en las regiones más afectadas.

La situación es crítica también en Quibdó, la capital de Chocó, donde al menos doce personas perdieron la vida bajo los escombros tras el derrumbe de varios edificios. El alcalde de Nóvita, una de las poblaciones remotas más cercanos al epicentro, registró la caída de parte de los colegios locales y de la iglesia pero no registraba víctimas por el momento en un lugar donde apenas hay edificaciones de más de dos pisos. Muy afectadas fueron también las urbes de Armenia y Manizales, la capital de la región de Caldas donde se derrumbaron varios edificios y se desplomó una de las torres de la catedral. Han sido decenas los países que han ofrecido su ayuda a Colombia en las horas posteriores al sismo, incluida España que va a movilizar a una unidad de emergencias según hizo público Exteriores. «La Administración Trump está monitorizando de forma cercana el gran terremoto que ha golpeado Colombia y está lista para apoyar al pueblo colombiano y al presidente De la Espriella», comunicó, por su parte, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio

Recuento de daños

Hace apenas tres días que la ciudad fue escenario de la investidura del nuevo presidente, De la Espriella. Una de las edificaciones afectadas ha sido la del motel Molino Rojo, ubicado en la autopista Suroriental, que se ha derrumbado. También han sufrido daños las fachadas de otros edificios en el centro y en el sector de las Canchas Panamericanas. 

En otro vídeo difundido en redes se observa cómo el pico central de la iglesia de San José de Pereira se ha desprendido y una gran grieta cruza la fachada. Las imágenes también muestran cómo en medio del caos y la confusión, varias personas que se encontraban en la calle se agarran a una motocicleta y a otros elementos a su alrededor mientras ocurría el temblor.

Más documentos gráficos muestran la fachada de un hotel derrumbarse completamente, mientras la persona detrás de la cámara se apresura a asegurar que hasta donde le alcanza la vista, todos están «bien». Por su parte, el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, ha señalado que, de momento, «no hay reporte de afectaciones ni daños estructurales, solo algunas grietas en edificios».

La gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, mediante las redes sociales ha informado de que se han registrado varios heridos en su departamento. «Acabamos de pasar un grave evento sísmico en el departamento del Chocó. Nos preocupan las réplicas. Aunque el epicentro fue San José del Palmar, en la capital Quibdó hay heridos y graves daños en las edificaciones», ha indicado para, posteriormente, asegurar que las autoridades se encuentran realizando una evaluación de daños para emitir el primer reporte. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha ofrecido el apoyo de su Gobierno al país afectado. «Por supuesto, todo el apoyo que requiera, si es necesario, el pueblo de Colombia, ahí vamos a estar», ha subrayado la mandataria durante su conferencia de prensa matutina, quien ha asegurado que su administración permanece pendiente de la evolución de la emergencia. «Nos enteramos hace un momento del grave sismo. Todavía no tenemos más información, pero estamos muy atentos tanto con nuestra embajada allá como con el embajador aquí», ha declarado. 

Carolina Naranjo: «Estamos vivos de milagro»

Carolina Naranjo vive en Barcelona, pero estaba de vacaciones en su ciudad, Manizales, una de las más afectadas y donde los fallecidos podrían superar el medio centenar. Cuenta que sus hermanos perdieron sus casas, pero lo dice con un punto de alivio, porque ella logró escapar, por muy poco, del desastre: «Estamos bien, pero vivos de milagro, bajamos desde un piso 14 y tuvimos que salir», explica sobre una huida con su marido y su hijo pequeño, que «no para de llorar, el pobre, pero estamos aquí para contarlo». Como otros tantos vecinos van a quedarse en la calle por miedo a entrar en algún edificio que pueda colapsar: «Fue muy fuerte, el edificio de mi hermano en Pereira se partió en dos y mi otro hermano justo llegó para firmar la compra de un apartamento que se quedó totalmente destruido, hay muchas casas colapsadas, es muy triste». Hasta la cúpula de la Catedral de Manizales se derrumbó parcialmente tras el terremoto que obligó a cerrar carreteras y el aeropuerto de esta urbe y de otras seis más: Pereira, Quibdó, Armenia, Cartago, Cali y Buenaventura.