Interior refuerza con 45 policías el despliegue en la ciudad autónoma
14 ago 2026 . Actualizado a las 09:12 h.El Gobierno de Marruecos hizo público este jueves parte del dispositivo especial de seguridad que instaló en la frontera de la ciudad de Ceuta. En cuentas marroquíes de redes sociales circulan mensajes que llaman a una nueva entrada masiva este sábado. La Guardia Civil emitió informes en los que advierte de un «riesgo real». Según recoge Colpisa, Rabat difundió imágenes de una zona de seguridad en Castillejos en la que se aprecia la presencia de efectivos antidisturbios, así como de la instalación de concertinas y otros elementos metálicos en lugares más sensibles.
Según están narrando las autoridades marroquíes, la intención es controlar todos los accesos por carretera y mar hacia Ceuta. En las noticias que han aparecido sobre el despliegue se asegura que en la zona ya están instalados contingentes especiales de la Seguridad Nacional, la Gendarmería Real y las Fuerzas Auxiliares. Estas últimas son un servicio especial paramilitar que en ocasiones se ha utilizado para vigilar los cruces fronterizos.
Patrullas conjuntas de agentes están vigilando todas las carreteras que desde Tánger conducen hacia Ceuta. Asimismo, se están controlando los autobuses y taxis que se dirigen hacia la ciudad autónoma española, uno de los medios de transporte habituales de quienes quieren cruzar la frontera de forma ilegal.
La Guardia Civil publicó una advertencia en estas plataformas digitales. «No te dejes engañar. Todo lo que te prometen es mentira. Si te lanzas al mar, probablemente morirás. Si logras cruzar, habrás accedido ilegalmente y te devolverán», informa el instituto armado.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, anunció un refuerzo de 45 policías nacionales y 20 funcionarios para agilizar los trámites de expulsión de los inmigrantes que entraron ilegalmente en Ceuta. Según las estimaciones de su departamento, 5.000 personas que participaron en la entrada masiva del 30 de julio permanecen aún en la ciudad caballa. El gobierno ceutí eleva esta cifra al doble.
Barrera flotante en Melilla
Por otro lado, fuentes del Ministerio del Interior contaron a Efe que la barrera flotante instalada en Melilla es de carácter «temporal y provisional». Su objetivo es dar seguridad jurídica a la Guardia Civil de cara al rechazo en frontera de migrantes que tratan de llegar por vía marítima a la ciudad.
La entrada masiva provocó que el Gobierno de Italia estableciera controles a los pasajeros llegados de España, que, días después, ante la negativa de Roma a retirarlos, implementó medidas recíprocas. Unos 3.000 viajeros, según Interior, han pasado por estos controles en España. El Gobierno del país transalpino remarcó que no será hasta mañana, cuando pase un nuevo hipotético intento de entrada masiva, cuando revise la retirada de los controles, según explicó el ministro del Interior, Matteo Piantedosi.
Por otro lado, el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, negó que haya un colapso sanitario en Ceuta, pero sí ha reconocido que la situación en la ciudad autónoma es de «importante tensión» vinculada a la falta de salubridad de los enclaves donde se encuentran las personas migrantes.
Marlaska dice que «llevará tiempo volver a la normalidad»
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, aseguró que a Ceuta «llegar a la normalidad del 29 de julio le va a llevar un tiempo». El pasado 1 de agosto, un día después de las dos jornadas en las que ocurrió la entrada masiva, destacó que el Gobierno había «revertido la situación en 24 horas». El titular del departamento defendió que la cooperación con el Ejecutivo marroquí está «absolutamente fuera de toda duda», y remarcó que es precisamente este trabajo conjunto el que evitará una potencial nueva entrada masiva.
Por otro lado, el ministro, que se reunió con el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, aseguró que declarará en el Congreso a finales de agosto «sin perjuicio de comparecer donde sea», en alusión a su citación en el Senado, prevista para el miércoles, y de la que se ausentó, argumentó, para atender esta crisis migratoria.
No fue el único cargo ministerial citado. También estaba prevista la comparecencia de la titular de Defensa, Margarita Robles. El PP, con mayoría en la Cámara Alta, solicitó que declarara el 18 de agosto. Sin embargo, finalmente pidió posponer esta fecha para poder ser «precisa y exhaustiva» en sus palabras, aunque sí hablará a finales de mes en el Congreso. «Por el respeto que merece dicha Cámara, me resulta necesario poder tener más tiempo para poder prepararla con un mínimo rigor y detalle», le escribió en una carta —que recoge Efe— Robles a Pedro Rollán, presidente del Senado.
El PP, en un comunicado, consideró que Pedro Sánchez pretende «enjaular» a la titular de Exteriores.