Al menos 38 muertos tras un terremoto de 7,7 grados en la isla indonesia de Flores
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«Nos cayeron trozos de techo en la cabeza», cuenta un español afectado por el seísmo
15 ago 2026 . Actualizado a las 19:40 h.Las autoridades de Indonesia elevaron a 38 el número de muertos tras el terremoto de magnitud 7,7 que sacudió este sábado la costa de la isla indonesia de Flores, al este del archipiélago, según la información preliminar de la Agencia Nacional de Gestión de Desastres (BNPB) del país. «Catorce personas fallecieron, dos sufrieron heridas graves y 11 heridas leves», informó en un comunicado el director interino del Centro de Información de la BNPB, Berton SP Panjaitan, que aseguró que las cifras son aún preliminares, mientras se evalúa el impacto del potente sismo, el cual dijo que ha afectado a varias zonas de Flores.
Este balance inicial sitúa las víctimas mortales en los distritos de Sikka, con tres fallecidos; Manggarai, con seis; y Manggarai Oriental, con cinco. Todos se encuentran en la provincia de Nusa Tenggara Oriental, al este de la isla de Flores, donde también se registraron los heridos.
El seísmo tuvo lugar cerca de las 6:00 de la mañana hora local (22:00 GMT del viernes) con el epicentro a unos 62 kilómetros al noroeste de Ende, la ciudad más poblada de Flores, con cerca de 90.000 habitantes, y a una profundidad de 10 kilómetros, según informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Más de medio centenar de viviendas de la isla han sufrido daños graves y se han registrado aludes en algunos puntos de Flores, según la BNPB. También resultó afectado el aeropuerto de la turística Komodo, si bien sigue operativo, dijo el ministro de Transportes, Dudy Purwagandhi.
Asimismo, alrededor de 2.000 residentes fueron evacuados de las zonas costeras tras el fuerte temblor, que activó la alerta temprana de tsunami, suspendida poco después. Se calcula que unos dos millones de personas viven en la isla de Flores, con Ende y Maumere entre sus principales ciudades.
Indonesia se encuentra en el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una zona de intensa actividad sísmica y volcánica debido a la convergencia de varias placas tectónicas.
Españoles afectados
«Empezó a temblar todo, las paredes se resquebrajaron y nos cayeron trozos de techo en la cabeza», dice a Efe el español Santiago Tinoco desde la isla indonesia de Flores, impactada este sábado por un sismo de magnitud 7,7 que deja de momento 38 fallecidos.
«Tuvimos mucho miedo a que se nos viniera el edificio encima», cuenta Tinoco, quien reside en la localidad de Labuan Bajo, puerta de entrada del Parque Nacional de Komodo, donde trabaja, al oeste de la isla.
Buzo de profesión, el sevillano cuenta que él y su pareja viven en un edificio «relativamente alto para el pueblo», de tres plantas, y que, mientras bajaban por las escaleras, se caían «piedras, rocas, trozos del techo: la escalera se estaba rompiendo y sentíamos que se iba a desmoronar», añade.
El temblor tuvo el epicentro unos 162 kilómetros al noreste de Labuan Bajo y a una profundidad de 10 kilómetros, según informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), duró «unos 15-20 segundos», apunta el español, quien lo describe como «muy, muy fuerte».«La verdad es que ha cundido el pánico en el pueblo durante una hora, porque después esto ha venido acompañado de un aviso de tsunami y, claro, nosotros teníamos el barco en el puerto, todos los clientes esperando para ir a bucear y ha reinado el descontrol. Nadie nos decía absolutamente nada», añade Tinoco.
Las autoridades activaron la alerta de tsunami tras el sismo, si bien se desactivó horas después, con olas registradas de una altura máxima cercana a un metro y alrededor de 2.000 personas evacuadas de los puntos cercanos a la costa, según los comunicados oficiales.
«Después nos hemos ido a una zona elevada, alejada de la zona del puerto», dice Tinoco, cuya casa «ha quedado destrozada o parcialmente destrozada», asegura.
Emilianus Dedyson, sacerdote en Maumere, ciudad más cercana al epicentro, describió a Efe cómo cientos de personas «salieron de sus casas con sus pertenencias en busca de refugio para protegerse». El religioso recordó el «trauma» que todavía persiste entre los vecinos, entre ellos él, que vivieron el terremoto y posterior tsunami de Flores de 1992, un seísmo de igual magnitud, 7,7 pero diferentes características que generó un inusual tsunami, con un saldo de unos 2.500 fallecidos.
Primeras ayudas internacionales
Mientras, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, señaló este sábado que la Unión Europea «está lista» para desplegar Copernicus, su servicio de satélites, para colaborar en las labores de búsqueda y rescate del terremoto de magnitud 7,7 que ha sacudido la isla indonesia de Flores.
«Mis pensamientos están con las familias que han perdido a seres queridos en este devastador terremoto. De la solidaridad a la acción, Europa está lista para desplegar Copernicus, nuestros ojos en el cielo, para apoyar los esfuerzos de búsqueda y rescate. Indonesia, estamos contigo», dijo Von der Leyen en una publicación en sus redes sociales.