Los detalles de la boda de Georgina Rodríguez y Cristiano Ronaldo: «looks» a juego y una ceremonia en el salón de su casa

La Voz REDACCIÓN

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Georgina Rodríguez y Cristiano Ronaldo, en una fotografía de archivo
Georgina Rodríguez y Cristiano Ronaldo, en una fotografía de archivo David | CordonPress

La pareja se casó el 11 de agosto, cuando se cumplía una década del día en el que se conocieron. No descartan ampliar la familia y el futbolista avanza que esta podría ser su última temporada en los terrenos de juego

17 ago 2026 . Actualizado a las 09:02 h.

Apenas unos días después de su enlace secreto y solo unas horas después de su reaparición pública en un encuentro del Al-Nassr, comienzan a conocerse los detalles del «sí, quiero» de Georgina Rodríguez y Cristiano Ronaldo.

La revista Vogue ha publicado un extenso reportaje en el que se desvela que esa ceremonia no tuvo lugar en ningún espacio público, sino en el salón de su propia casa en Cascais, Portugal. «En el futuro tendremos una gran boda para poder celebrarla con familiares y amigos», dice Gio. Desde luego, la de 11 de agosto, no fue así. La novia aseguraba a la publicación que quería algo íntimo, «eso es más inusual para nosotros». 

«Cuando era pequeña», reflexiona, «soñaba con el castillo más grande, el carruaje más lujoso, el vestido más largo, una corona llena de diamantes. Y ahora digo: no. Quiero algo íntimo, con mi pareja y nuestros hijos, en casa. Porque castillos, casas, islas, caballos, coches: todo eso lo tenemos al alcance de la mano cada día».

El salón de la casa que construyeron con todo mimo en el país natal del delantero era lo más especial para mantener el sentimiento de hogar y poner a sus cinco hijos en primer plano. Es «donde desayunamos, almorzamos y cenamos, y donde vivimos la realidad de nuestras vidas. Dentro de 30 años quiero que los niños piensen: 'Algo maravilloso ocurrió en esta mesa: los votos matrimoniales de nuestros padres'», explican. 

La fecha elegida tiene también todo el simbolismo. El pasado 11 de agosto se cumplían los 10 años de la primera vez que la pareja cruzó sus miradas. Fue en la tienda madrileña de Gucci en la que la influencer trabajaba como dependienta. «Estaba de espaldas a ella y entonces me giré y la vi. Nuestras miradas se cruzaron, y a partir de ese momento fue…», rememora el futbolista luso. 

Vestidos a juego de la marca italiana como otro guiño a su relación, no hubo faldas largas y ni pedrerías. Los novios, ambos vestidos de claro, se dieron el «sí, quiero» con looks sencillos. Georgina, con falda de seda blanca y zapatos de satén. Cristiano con traje de algodón beige. Eso sí, la empresaria no renunció a una gran joya y lució en el escote un Chopard Garden of Kalahari con un diamante de talla brillante de 50 quilates. «No quería que en un día tan sencillo para nosotros fuéramos vestidos de gala», explica ella. 

Tras la ceremonia, la pareja tuvo su momento de recogimiento en el Santuario de Nuestra Señora de Fátima, que fue cerrado para los recién casados. Allí recibieron la bendición. «No necesitaba nada más: a mi esposo, a mis hijos, nuestro hogar, nuestra fe y nuestro amor», explicó la novia, para la que todo salió a la perfección. «Fue exactamente como lo había imaginado».

Georgina Rodríguez y Cristiano Ronaldo, en el palco del Al-Nassr, junto a sus hijas Alana Martina y Bella Esmeralda
Georgina Rodríguez y Cristiano Ronaldo, en el palco del Al-Nassr, junto a sus hijas Alana Martina y Bella Esmeralda Hamad I Mohammed | REUTERS

Como indicaba su presencia el sábado en el palco VIP del estadio Al-Awwal Park, Gio y Cristiano han retomado su rutina en Riad. El delantero no jugará los primeros dos encuentros de la competición regular con sus compañeros ya que cuenta con permiso tras haber disputado el Mundial con Portugal. «Cada día es una luna de miel», dice el futbolista. 

Ambos creen firmemente en el matrimonio. Cristiano Ronaldo asegura este paso adelante les coloca «en otra liga». Tampoco descartan tener más hijos. Su familia ya es numerosa con Cristiano Jr., Mateo, Eva, Alana Martina y Bella Esmeralda. Otro bebé ahora sería demasiado ajetreado en casa. Pero cuando los más pequeños tengan 15 o 16 años, todavía seremos jóvenes, así que ¿por qué no? Es cierto que no me imagino sin niños pequeños, así que ya veremos», dice la recién casada. 

Sobre su futuro, el jugador ha dado alguna clave asegurando que podría estar ante sus últimos compases en el deporte. «Este probablemente sea mi último año en el fútbol, y quiero dejar un legado espectacular», aseguró poniendo por delante que tiene muchos planes cuando esto suceda. «Han sido 25 años de mucho sacrificio», sentenció.