El valor de los datos de navegación o por qué se roban más de 50.000 millones de «cookies» al año
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Un año más se confirma como uno de las informaciones más tentadoras para los ciberdelincuentes
24 ago 2026 . Actualizado a las 08:34 h.Más de 52.000 millones de cookies robadas en un solo año. Los datos de navegación vuelven a confirmarse un año más como el «producto» más tentador para los ciberdelicuentes. Son datos de la compañía de ciberseguridad NordVPN en una investigación donde, tras analizar bases de datos de infostealers durante el último año, han recabado que, más allá de su labor de facilitar la navegación en internet, las cookies se han convertido en un bien de lo más preciado.
En concreto, los especialistas han identificado más de 52.400 millones de cookies robadas en un solo año. España ocupa el puesto 17 a nivel mundial, con 699.675.062 cookies encontradas en las bases de datos analizadas. Netflix, Google y Facebook son las plataformas favoritas para este robo.
¿Qué son las «cookies»?
Las cookies forman parte de nuestra vida online, tanto que estamos «aceptándolas» decenas y decenas de veces cada día. Son pequeños archivos de texto que las webs almacenan en tu navegador. Son, por lo tanto, esa memoria que recuerda tus acciones de navegación. Las hay esenciales, que permiten que mantengas la sesión iniciada o que los artículos sigan en tu cesta cuando estás realizando una acción de compra en un ecommerce.
Las cookies de preferencia guardan ajustes que el usuario ha elegido, como el idioma o ubicación geográfica; las analíticas recopilan información sobre cómo unas una página web -si te quedas mucho tiempo, qué tipo de sitios prefieres- algo fundamental para que las empresas vayan tomando decisiones.
Y por último, están las publicitarias, esas que aparecen como «de terceros» que conocen cómo navegas y te muestran anuncios adaptados a tu gusto.
¿Por qué están todo el tiempo en pantalla?
Todos los usuarios se encuentran con que las webs solicitan aceptar cookies debido a las regulaciones de privacidad. Las firmas deben ser transparentes y tienen que tener un consentimiento explícito antes de rastrearnos. Por ejemplo, las empresas no pueden rastrear ni guardar información personal de un ciudadano europeo sin su autorización previa y expresa.
Cuando hacemos clic en Aceptar todas permitimos que se usen las cookies necesarias para ese sitio, pero también las publicitarias y analíticas. Si configuramos o rechazamos, podríamos mantener solo las cookies técnicas y no las de rastreo de publicidad. Claramente, las opciones de modificar son mucho más complicadas para el usuario que darle a ese único botón de aceptar todas.
¿Por qué son un objetivo?
Nuestros datos de navegación son una información muy jugosa. Permiten a los ciberdelincuentes llevar a cabo acciones como saltarse los inicios de sesión por completo. Esto es gracias a que pueden reutilizar una cookie de sesión activa para hacerse pasar por un usuario real sin necesitar su contraseña. Esta técnica se conoce como «secuestro de sesión». Son, por lo tanto, una vía para suplantar tu identidad digital y acceder a tus cuentas sin necesidad de conocer tu contraseña ni superar la verificación en dos pasos.
Cuando se marcar «recordar este dispositivo», la web en cuestión guarda una cookie en la sesión del navegador. Si un ciberdelicuente roba esa cookie y la inyecta en su navegador, la web creerá que es tu dispositivo ya verificado. De este modo, muchas veces quedan expuestas cuentas de correo electrónico, redes sociales o incluso plataformas de trabajo. También pueden robar historiales de navegación o información sobre tarjetas. Las listas de cookies activas se ponen a la venta en muchas ocasiones en la dark web.
Las formas más comunes de robo son los malware, que infectan los equipos, los ataques XSS, que son una inyección de código JavaScript malicioso, o la intercepción de una red, que son capturas de tráfico en redes wifi no seguras.
La protección
La clave para protegernos está en bloquear la entrada de malware y reducir el tiempo de vida de las sesiones activas. Hay que evitar guardar contraseñas y sesiones de forma indefinida. Hay que cerrar al terminar, es decir, cerrar las sesiones. También, tener los navegadores actualizados, navegar solo en sitios https - que las webs tengan candado de seguridad- y, por supuesto, borrar la caché, además de proteger el equipo con un antivirus.
Los lugares favoritos
Según el informe de NordVPN, el objetivo a día de hoy no son tanto las cuentas bancarias, sino sitios de uso común. Google encabeza las bases de datos en cuanto a robos con 11,78 millones de registros, seguido de Facebook (8,10 millones) y Microsoft (7,85 millones).
Entre las dianas están también las redes sociales. Servicios como Twitch, Netflix, YouTube, Reddit, Roblox o Instagram. Por tanto, a pesar de que se pueda pensar que son servicios menos relevantes, estas cuentas para navegar, ver contenido en streaming y para el ocio, también son valiosas para los ciberdelincuentes.
Tarjetas bancarias
Un informe de Kaspersky estimó que 2,3 millones de tarjetas bancarias fueron filtradas en la dark web entre el 2023 y el 2024, basándose en un análisis de los archivos de registro de distintos malware de robo de datos, los infostealers.
Según recogió Incibe, el Instituto Nacional de Ciberseguridad, aproximadamente, una de cada catorce infecciones de infostealers, da lugar al robo de información de tarjetas de crédito, con casi 26 millones de dispositivos comprometidos por estos agentes maliciosos, de los cuales más de 9 millones solo en el 2024.
Redline es el infostealer más extendido de los últimos años, con un 34% del total de infecciones analizadas. Sin embargo, en el 2024, se detectó un aumento significativo de la variante Risepro. El objetivo principal de este último son los datos de tarjetas bancarias, contraseñas y monederos de criptomonedas, además puede estar propagándose bajo la apariencia de generadores de claves, cracks para diversos programas y mods de juegos.