El número de personas damnificadas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia el pasado lunes aumentó hasta 185.016, mientras que el de desaparecidos se redujo a 143
17 ago 2026 . Actualizado a las 09:02 h.Mientras los rescatadores siguen buscando vida (o supervivientes) entre los escombros y recuperando cuerpos en Colombia, miles de personas viven en tiendas o en construcciones improvisadas en las calles. Caracol Radio recogía este domingo los cálculos del alcalde de Cali, una de las ciudades afectadas. Alejandro Eder advirtió de que la recuperación será un proceso a muy largo plazo, de más de tres años. Según explicó en entrevista con esta misma emisora, la reconstrucción de la capital del Valle del Cauca podría requerir una inversión millonaria. Ahora mismo se calcula que hay 6.000 personas sin hogar y 600 edificios permanecen evacuados. Es más que probable que buena parte de ellos tengan que ser demolidos. En zonas remotas y selváticas, como el departamento del Chocó, la situación es todavía más complicada.
Las autoridades intentan llevar víveres y ayuda, pero no es sencillo en una zona considerada como una de las más pobres de Latinoamérica y que también sufre problemas de delincuencia. De hecho, medios locales informaron este domingo de que un grupo de hombres armados atacó con disparos un camión que transportaba ayuda a esta población.
El número de personas damnificadas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia el pasado lunes aumentó hasta 185.016, mientras que el de desaparecidos se redujo a 143, según el último balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres divulgado este domingo. El nuevo informe contabiliza además 289 personas fallecidas, cinco menos que en el recuento anterior, algo que la entidad justificó con que «se están cotejando los reportes iniciales, mayormente verbales, con los registros oficiales de Fiscalía, Medicina Legal y organismos de socorro para evitar duplicados». El presidente Abelardo de la Espriella destacó la de la familia Gilinski (una influyente dinastía colombiana de origen judío lituano), que aportará unos 48 millones de dólares para la reconstrucción de hospitales y escuelas de Cali, una de las urbes más afectadas.