Los policías denuncian falta de medios y los enfermeros piden el estado de alarma

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

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Un camión militar transporta a varios migrantes el 2 de agosto del 2026.
Un camión militar transporta a varios migrantes el 2 de agosto del 2026. Jesús Torres | EUROPAPRESS

Existe «una profunda preocupación» por el estado de salud de la población atendida

19 ago 2026 . Actualizado a las 18:40 h.

La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) solicitó ayer a la directora del instituto armado, Mercedes González, medidas de protección ante la veintena de contagios de sarna registrados entre militares que forman parte del contingente desplazado a Ceuta tras la entrada de inmigrantes el 30 de julio.

Aunque en la Guardia Civil «a día de hoy la AUGC no tiene constancia de casos confirmados», los 24 contagios en las Fuerzas Armadas y algún caso en la Policía Nacional hicieron que esta asociación remita un escrito a González para pedir material de protección y medidas de prevención. Entre las medidas solicitadas, figuran una evaluación de riesgos, la dotación «inmediata y suficiente» de equipos de protección individual (EPI), la habilitación de medios higiénicos en el puesto, el ofrecimiento formal, individualizado y gratuito de vacunación o el traslado de la situación a la Comisión de Riesgos Laborales.

 «Colapso sanitario»

El Consejo General de Enfermería (CGE) reclamó que se declare el estado de alarma en Ceuta ante el «colapso sanitario sin precedentes» que reportan las profesionales que trabajan en la ciudad autónoma, donde afrontan 200 asistencias diarias, con picos de hasta 1.400. Cada enfermera está asumiendo una carga asistencial de entre 14 y 16 pacientes y turnos de trabajo que exceden hasta en cuatro horas su jornada, lo que las deja «exhaustas, sin recursos y al límite», denunció el CGE en un comunicado en el que se suma a las protestas del colegio de enfermeras ceutí.

La falta de medios empujó a estas profesionales a tener que asistir a picos de hasta 1.149 personas en 24 horas. En atención primaria «están trabajando hasta las 21.00 horas, cuando su jornada termina a las 17.00 horas», incluidos sábados y domingos, mientras que en urgencias habilitaron una zona para los migrantes en la que cada una atiende hasta a 16 pacientes.

Junto a la sobrecarga, existe «una profunda preocupación» por el estado de salud de la población atendida, que deja ya brotes de enfermedades ligadas al hacinamiento y a la falta de higiene.