Victoria Kantch, la actriz revelación de Oasis: «Estuve a punto de tirar la toalla. Durante cuatro años, me rechazaban en todos los "castings"»
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Tiene solo 22 años, pero su carrera está en pleno ascenso tras el estreno de la serie juvenil «Oasis» donde interpreta a Celia, su primer papel protagonista
24 ago 2026 . Actualizado a las 08:37 h.Tiene raíces búlgaras y vascas, vive en Sitges y está estudiando Criminología. Es la actriz revelación de Oasis, la serie del verano, y a pesar de su juventud, Victoria Kantch (Bulgaria, 2003) muy claro cómo quiere enfocar su carrera: «Quiero hacer personajes que me supongan un esfuerzo, que me expriman al máximo», confiesa. Mientras le llega otra oportunidad, la actriz, disfruta de la playa con sus amigos de toda la vida: «Cuando regreso a mi pueblo, soy Vicky, la de siempre. La niña que soñaba con ser médico y hacía gimnasia rítmica».
—Estás en un gran momento profesional, ¿sientes vértigo?
—Estoy muy feliz, muy contenta y me siento, sobre todo, muy agradecida y una privilegiada por la gran repercusión que está dando Oasis a mi carrera, pero no tengo vértigo. Esto es lo que llevo tanto tiempo esperando. Siento la responsabilidad de haber formado parte de un gran proyecto y haber rodado con un equipo estupendo. Los últimos días antes de comenzar el rodaje, sí, estuve nerviosa, pero una vez que entré al set, ya caracterizada como Celia, lo di todo en cada escena.
—La serie juvenil «Oasis» es una de las grandes apuestas de Netflix esta temporada. ¿Has sentido más presión para cumplir con lo que se esperaba de este proyecto?
—Cuando me dieron la noticia de que la productora Bambú y Netflix contaban conmigo para este proyecto, me sentí superagradecida y enseguida me di cuenta de la envergadura de este trabajo. Sabía que iba a ver más presión y que todas las miradas iban a posarse sobre mí. Por eso, me he volcado en dar lo mejor de mí en cada toma, jugando a explorar el personaje de Celia y también dejándome llevar por las indicaciones del equipo y aprendiendo, claro, de mis errores. Ha sido una experiencia increíble y de la que he aprendido muchísimo. Me siento una privilegiada.
—¿Qué te atrajo del personaje de Celia?
—Es el personaje que va más al límite en toda la serie. Y por eso me gustó tanto. Me quedo con sus ganas de volar y de descubrir cómo es la vida fuera de la protección del hotel y de su padre, el director. Pero ese anhelo tiene riesgos y eso es lo que provoca que sea víctima de un secuestro.
—¿Cómo fue el rodaje?
—Fueron unas semanas muy divertidas. Lo pasamos genial. Rodamos en Tenerife, en un sitio espectacular y entre que la mayoría de actores éramos jóvenes y el ambiente que creamos día a día, teníamos la sensación de estar como en un campamento de verano. Hicimos piña y nos ayudábamos mucho entre todos. Solo guardo buenos recuerdos.
—¿Cuál fue la escena más complicada de rodar?
—Hubo días que rodamos con mucho viento y arena, y eso fue muy incómodo. Pero mi escena más dura fue la del secuestro, donde hay mucha acción y también hubo momentos violentos, ya que se tenía que notar mi miedo y angustia por no poder escapar. Para darle mayor credibilidad a la escena, pedí que me apretaran más las cuerdas para sentir más resistencia y me salieron moratones en las muñecas.
—¿Hacia qué tipo de personajes te inclinas ahora?
—Me gustaría hacer largometrajes para descubrir el trabajo en el cine, sus tiempos y cómo me veo en pantalla grande. En cuanto al género, me atrae mucho el thriller y el drama psicológico. Quiero hacer personajes que me supongan un esfuerzo, que me expriman al máximo. Ojalá me ofrezcan roles que me supongan un reto a nivel físico o en los que tenga que aprender un acento o quizá una habilidad como montar a caballo o disparar una pistola. También sería muy interesante meterme en la piel de un personaje que me hiciera replantearme mis valores y creencias, para no juzgar y aprender a trabajar sin prejuicios. Ahora mismo, quiero aprender el oficio y con cada personaje nuevo.
—Has encadenado dos series de gran repercusión en el mundo audiovisual como son «Oasis» y «El mal invisible». Pero el camino que has recorrido hasta este punto no ha sido fácil. ¿En algún momento pensaste en tirar la toalla?
—Sí, muchas veces. Oasis y El mal invisible me han cambiado la vida. Pero hasta lograr estos dos proyectos he vivido muchas decepciones, muchos rechazos, presentándome a un montón de castings y nada de nada, es muy duro. He estado cuatro largo años haciendo pruebas, recibiendo un no tras no, porque no daba en el perfil que buscaban. Te dicen que este oficio es difícil, pero hasta que no lo vives tú personalmente, no sabes la fortaleza que hay que tener para aguantar y resistir y no dejarte vencer por el desánimo. Fue mi representante, el que me animó a perseverar, porque vio que yo valía como actriz y él estaba convencido de que me saldría un buen proyecto y así fue.
—¿Cómo gestionas los tiempos de espera hasta que te sale un nuevo proyecto?
—Pues también he ido aprendiendo que la espera y la incertidumbre forman parte de este oficio. Al principio, lo llevaba regular, la verdad, porque ves que van pasando las semanas sin hacer pruebas y sin nada en el horizonte y te desanima un poco verte parada. Ahora, la clave es actitud positiva y aceptación, no hay otra. En la actualidad, compagino la interpretación con mis estudios de Criminología y estoy muy contenta, voy poco a poco, pero me resulta muy interesante. Y algunas cosas de las que estoy aprendiendo me pueden servir, si me sale un personaje en una serie de detectives o crímenes.
—El cine español está en un gran momento, ¿a qué directores admiras por su forma de contar historias?
—Sigo mucho el cine de Sorogoyen, me parece buenísimo y sería increíble si pudiera rodar con él. También, me gustan mucho Arantxa Echevarría y Gemma Blasco, ojalá surja una oportunidad pronto para trabajar con ellas.
—¿Y a qué actores les sigues la pista? ¿Quiénes son tus referentes?
—Me gusta mucho como trabaja Victoria Luengo, es una actriz fabulosa y sorprende en cada uno de sus nuevos proyectos. Y David Verdaguer, ganador de dos premios Goya, es otro intérprete estupendo.
—¿Qué película te ha marcado más?
—La, la land. La he visto más de 15 veces. Me encanta, porque va precisamente de perseguir tus sueños y lo que eso supone a nivel personal.
—¿Qué planes tienes para este verano?
—Disfrutar de la playa con mis amigos de toda la vida y pasar tiempo con mi familia en Sitges.
—¿Cómo eres cuando no estás rodando en un plató de televisión?
—Soy Vicky la de siempre. La niña que soñaba con ser médico y hacía gimnasia rítmica.
—¿Con qué sueña hoy Victoria Kantch?
—Sueño con nuevos personajes, con participar en una película o una serie. Ahora mismo, mi mayor deseo es seguir trabajando como actriz.
Me gustaría interpretar personajes que me supongan un reto a nivel físico” o en los que tenga que aprender una habilidad como montar a caballo”