Paola lucha contra la soledad no deseada: «Pasar el verano sin un grupo de amigos es muy duro»
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La joven sevillana subió un vídeo contando lo complicado que era disfrutar sin amistades de esta época estival y puso en marcha una iniciativa para que estas personas se agrupasen por ciudades y no se sintiesen solas
29 ago 2026 . Actualizado a las 18:41 h.A medida que se cumplen años, dicen que es más complicado poder hacer amigos. Al final, uno ya se basta con los lazos que creó en la infancia o los que conoció en la universidad. Sin embargo, hay quien nunca ha tenido la mejor de las suertes a lo largo de su vida para poder disfrutar de una cuadrilla con la que hacer planes. Algo así le pasó a Paola, una joven sevillana, que en un momento de desahogo personal, decidió subir un vídeo a TikTok para explicar lo duro que es pasar el verano sin contar con un grupo de amistades. «Es la peor época para los que no tenemos uno. A pesar de que es algo que tengo como muy trabajado, psicológicamente no deja de afectarme», comenzaba diciendo. Pero lo que ella colgó en redes como algo anecdótico para visibilizar su situación —y la que pueden estar pasando en silencio más personas—, acabó con miles de visitas y muchos usuarios comentando experiencias parecidas e, incluso, ofreciéndose a adoptarla en sus propias pandillas de amigos.
Es entonces cuando a Paola se le encendió la bombilla y, viendo que alguna gente también buscaba establecer su propio círculo de amistades, decidió que igual era una buena idea formar grupos de Telegram. «Es verdad que hice un segundo y tercer vídeo buscando una solución, porque yo esto lo hago por ayudar a la gente, a mí es lo que me gusta. Entonces puse: “¿Por qué no escribís en comentarios de dónde sois y hacéis los grupos? Viendo que nadie los creaba, me puse yo a hacerlos. Me metí solita en un berenjenal, pero yo no monetizo ni nada con esto. Gano cero unidades de euro» explica entre risas.
UN ACOSO INTERMITENTE
Partiendo del grupo general, se acabaron dividiendo por ciudades. «Ya tengo más de 50. Hay uno de España y, después, se fueron haciendo por ciudades: Madrid, Barcelona, Sevilla...», indica. Y no solo por ubicación geográfica, sino que los usuarios también fueron generando otros a mayores para encontrar a personas con las mismas aficiones. «Normalmente, tú entras en un grupo de una ciudad y, a lo mejor, en el transcurso de la conversación con alguien, te dice que hay otro sobre cine, por ejemplo. Ahí es cuando te pasan el enlace y ya te unes», explica. Aun así, le dio muchas vueltas a su iniciativa. «Me lo pensé muchísimo, siempre había sido muy reacia a eso. Hice grupos de Telegram porque es un poco más seguro que WhatsApp, ya que entras mediante un enlace y no tienes que dar tu número», apunta.
La suerte quiso que Paola encontrase a su grupo de amigas actual en uno de ellos. «Ellas y más gente se metieron en el chat de Sevilla de Telegram y, a partir de ahí, se hizo otro paralelo de WhatsApp. Propusimos hacer una quedada todos y, al final, ese día solo aparecimos nosotras tres», confiesa. Sin embargo, aunque ahora ejerza casi como «un cupido de la amistad», Paola lo pasó mal durante su vida a la hora de establecer vínculos. «Desgraciadamente, desde primaria hasta bachillerato tuve problemas con una persona en concreto. Era lo que digamos una líder. La verdad es que yo nunca he seguido a nadie. A mí, mi madre, me enseñó a tener personalidad y a no hacer lo que no me gustara. Esta persona un día me decía que quería ser mi amiga y al día siguiente no. Llegaba a clase y tanto ella como el resto me hacían el vacío. Pero como también me han enseñado a no ser rencorosa, cuando a lo mejor querían venir conmigo, yo contestaba que sí. He sufrido un acoso intermitente a lo largo de 12 años», confiesa.
Sentir conexión es fundamental no solo en el amor, sino con los amigos. «En la universidad, particularmente tuve colegas, pero no amigos. Además eran de distintos sitios de España y después se marcharon. Sí que es cierto que vas conociendo gente, pero sigues con ese sentimiento de rechazo a vueltas. Luego también hubo personas que se han intentado aprovechar de la situación y yo he seguido patrones que he tenido que trabajar en terapia, como el tender a tratar bien a las personas que me tratan mal. Es verdad que yo en el vídeo, de lo que hablaba era de tener un grupo de amigos de siempre, que es lo que yo obviamente no he vivido. Yo sé que si no tuviera ni una sola amistad, lo mismo tendría yo también que ver dónde estaba el fallo real para ver si lo puedo atajar, porque no solo es el mundo contra mí», puntualiza.
LA SOLEDAD NO DESEADA
A raíz de todo este proyecto, se hizo mucho más consciente de los problemas que trae la sentirse solo cuando no lo deseas. «Es una soledad generalizada en cuestiones de amistad que, por supuesto, hay personas que están peor que otras porque no tienen ni siquiera familia. Yo soy consciente de que tengo mucha suerte porque tengo una y una pareja que me quiere, pero hay gente que no y lo único que tienen es un móvil», afirma. Sobre los amigos y la pareja hace hincapié, ya que ha recibido mensajes diciéndole que si tienes novio no puedes sentir soledad. «Yo hago muchísimas cosas con mi novio, pero es que a mí, a lo mejor, no me apetece ir a pintar tazas con él y quiero tener un grupo de amigos con el que hacerlo. Hay veces que tú viajas con tu pareja, y dices: “Lo que me gustaría es tener un grupo de amigas para eso”. Era lo que pensaba yo y ahora lo tengo, somos tres. Es fantástico», puntualiza. Además, confiesa que es importante discernir las relaciones para tener un equilibrio en las distintas zonas de tu vida personal. «Mi expareja estaba muy presente en todas las áreas de mi vida. Por eso hay que diferenciar los distintos círculos: tu familia, tu pareja y tus amistades. La pareja no puede suplir la amistad; la amistad no debe suplir lo que tú haces con una pareja y la familia no lo puede ser todo. Cada persona debe estar en su círculo», explica.
TODO EN TRES MESES
En apenas un verano, Paola ha conseguido unir a cientos de personas que se sentían solas o que no encontraban con quién compartir aficiones. «Mucha gente que me agradece haber creado la iniciativa. Un chico de Madrid me dio las gracias por haber subido el vídeo porque pasaba por un mal momento de su vida y vio que no era el único que estaba pasando por eso. Ahora me está ayudando a administrar el chat de esa ciudad y del resto», indica. Pero no solo los jóvenes se han sumado a conocer gente de esta forma, sino que los más adultos le han dado el visto bueno. «El grupo de más 40 años, que es de toda España y tiene más de cien personas, llevan más de cuatro quedadas en dos meses. El de Galicia y el de Málaga también van supérbien», concluye satisfecha sabiendo lo que ha logrado.