Clamor en toda España en solidaridad con Ceuta y en contra de la gestión de Sánchez

Pablo Medina MADRID / LA VOZ

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Las izquierdas se concentran para defender a los migrantes y señalar al PSOE por la crisis

04 sep 2026 . Actualizado a las 20:12 h.

La crisis desatada por la entrada de miles de migrantes en Ceuta el pasado mes de julio encontró la primera ola de manifestaciones solidarias a lo largo de toda España. La convocatoria, promocionada por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), convocó a miles de personas en las calles de todo el territorio nacional, en las que se repitieron las consignas en solidaridad con los ceutíes y las críticas al Gobierno de Pedro Sánchez en la primera gran convocatoria ciudadana del curso político.

Personalidades políticas de la oposición se congregaron junto a los manifestantes para cargar contra el Ejecutivo central. Fue el caso del líder del PP, Alberto Núñez Feijoo, que desde el acto convocado frente al Ayuntamiento de Madrid expresó que «La dignidad que le falta a Pedro Sánchez la tienen los ciudadanos de este país, echados a la calle para proteger la Nación. La defensa de nuestras fronteras y de nuestros compatriotas la haremos juntos todos los españoles. Viva Ceuta. Y viva España».

El alcalde de la capital, José Luis Martínez Almeida, defendió por su parte que «cuando una frontera está en riesgo, toda España debe estar detrás» antes de proclamar que es necesaria una respuesta firme del Estado y de la UE a la crisis desatada. A la cita madrileña acudieron 50.000 personas según la Delegación del Gobierno y 150.000 según el concejo. Y a su clamor se sumó la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que señaló al jefe del Ejecutivo: «Lo que queremos también es denunciar que Sánchez sigue en La Mareta, sigue inactivo, no sabe qué hacer y este es el claro ejemplo de la España que nos está dejando. La imagen de hoy de Ceuta es la imagen en tiempo diferido o real más bien de todo lo que está ocurriendo en el resto del país», ha denunciado la presidenta madrileña.

Un «psicópata peligroso»

También Santiago Abascal, líder de Vox, denunció con un tono más severo que «Pedro Sánchez es un psicópata peligroso, creo que está absolutamente desatado, no hay más que ver sus entrevistas, no hay más que ver los gestos en sus intervenciones».

La Policía Nacional cifró en 10.000 los asistentes en Cáceres. «La soberanía española sobre Ceuta no se cuestiona. La integridad territorial de España no se negocia», rezaba el manifiesto que leyeron en la plaza.

El jefe del Consell de la Comunidad Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, junto a la alcaldesa, María José Catalá, afirmó que «con los insultos no se consigue nada, pero sí que tiene el Gobierno de España que reflexionar, que hoy España está saliendo a la calle en todas partes pidiendo, insisto, a un Gobierno un Estado que nos proteja». En los ayuntamientos de Alicante, Valencia y Castellón se reunieron cerca de 100.000 personas, según datos de los distintos concejos.

En Bilbao, también se leyó un manifiesto a favor de la ciudad autónoma. «Ceuta y sus ciudadanos están afrontando una presión extraordinaria que está poniendo a prueba sus recursos, sus servicios públicos y su capacidad para mantener la normalidad», rezaba el documento.

La izquierda, dividida

Y por su parte, el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, aludió a que «es imprescindible recuperar la normalidad para que Ceuta, para que todos sus habitantes recuperen la normalidad de antes de la invasión que se produjo hace un mes. Hoy, vuelvo a decir, desde todas las plazas de ciudades y pueblos de Castilla y León estamos con Ceuta».

Dirigentes socialistas, como Salvador Illa, también se pronunciaron a favor de «la soberanía, la seguridad y la convivencia» en Ceuta, pero se posicionó frente «al oportunismo y la instrumentalización del PP y Vox». Pero el mensaje de la izquierda no fue unitario. En otras localizaciones, como Santiago de Compostela, se convocaron marchas contra las reivindicaciones de las derechas con proclamas como «ninguna persona es ilegal» o «contra el racismo, antifascismo».

En la ciudad condal, la plataforma Unitat Contra el Feixisme i el Racisme convocó una concentración en la plaza Sant Jaume bajo el lema «no al racismo. Ni en Ceuta, ni en ninguna parte. Ninguna persona es ilegal». El candidato a la alcaldía de Barcelona, Gerardo Pisarello, criticó la «mala gestión» de los socialistas en la crisis de Ceuta y pidió al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que asuma «responsabilidades». En la concentración irrumpieron elementos de la extrema derecha que trataron de sabotear la concentración contraria a las convocadas por las derechas.

En una de ellas, en Madrid, la dirigente de Podemos Irene Montero cuestionó: «¿Por qué el Gobierno no deja de mentir? Si toda España sabe que Marruecos está metido hasta las cejas en todo esto, ¿por qué el Gobierno sigue defendiendo a la dictadura marroquí?».

Galicia recuerda a Ceuta que no está sola

Las concentraciones convocadas por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) en apoyo a la ciudad autónoma de Ceuta contaron con un gran número de asistentes en numerosos municipios de Galicia. «Ceuta no se vende, Ceuta se defiende», fue un grito repetido desde la plaza de María Pita de A Coruña a la plaza España de Pontevedra, pasando por los más de 200 concellos de la comunidad autónoma que anunciaron que se sumaban a las concentraciones, marcadas por los gritos de viva España y las críticas —y algunos insultos— al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

«Invasores nunca más, ¡retorno!», clamaron en Vilagarcía de Arousa, donde en la plaza de Ravella se reunió medio millar de personas. En la ciudad de Ourense hubo dos concentraciones. Una en la praza Maior, en apoyo a los ceutíes, y otra menos numerosa, con medio centenar de asistentes, frente a la Subdelegación del Gobierno contra el racismo. En Vigo se dieron dos concentraciones casi simultáneas, aunque con una participación dispar. Contó con unas 2.000 la de la FEMP, en la praza do Rei. Menos concurrida fue la de la plaza de Compostela, convocada al margen de los partidos políticos.

En A Coruña, María Pita se llenó hasta la bandera, con 12.000 asistentes. Estuvo presente en la ciudad herculina el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda.

En Pontevedra, el encargado de leer el manifiesto de la FEMP fue José Manuel López, un vecino ceutí de vacaciones en Sanxenxo. Sus palabras las escucharon cientos de personas congregadas allí, entre ellas el expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

En la ciudad de Ferrol, cinco mil personas —según la Policía Local ferrolana— mostraron su «solidaridad y apoyo» al pueblo ceutí, tal como destacó el regidor de la ciudad departamental, José Manuel Rey Varela.

Al este, en Monforte de Lemos, alrededor de 300 personas se dieron cita frente a la entrada principal del Ayuntamiento, en una concentración en la que, al igual que muchas otras, solo estaban presentes dirigentes del PP.

Las concentraciones también tuvieron su eco en la comarca de Barbanza, siendo Ribeira la concentración más numerosa.