Un antiguo chófer de Sánchez admite haberse reunido con Ábalos y Aldama
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Reconoce haber estado vinculado en varios negocios con el empresario
04 sep 2026 . Actualizado a las 08:53 h.Cristian Corvillo, exchófer de Pedro Sánchez, mantuvo encuentros con el antiguo número dos del PSOE José Luis Ábalos, condenado por su papel central en el caso Koldo. Así lo reconoció este jueves cuando declaró como testigo ante la Audiencia Nacional, en el marco del caso hidrocarburos, y también admitió haber estado vinculado con Víctor de Aldama en varios negocios que nunca dieron frutos.
Ábalos no se reunió con Corvillo en calidad de ministro, precisó el antiguo conductor en su comparecencia, sino como secretario de organización del PSOE. Trataron «cuestiones del partido» a lo largo de varias citas en las que estuvo presente Koldo García, la mano derecha de Ábalos y también condenado por la trama que lleva su nombre. En las reuniones no participó nadie más y en ningún momento mencionaron nada relacionado con el tema de los hidrocarburos, aseveró Corvillo.
El relato del exchófer sobre el empresario Víctor de Aldama, una figura central tanto en el caso Koldo como en el de los hidrocarburos, se mezcla con el de su hermano, Rubén Corvillo, que también compareció este jueves como testigo ante el juez Santiago Pedraz. Los dos hermanos dijeron haber emprendido proyectos inmobiliarios con Aldama, aunque ninguno acabó funcionando.
En medio del triángulo, un chalé
Las palabras de Cristian Corvillo muestran que estuvo, aunque supuestamente de refilón, en el centro del triángulo corrupto —Ábalos, Koldo, Aldama— que ha agitado la opinión pública española en los últimos años. Incluso afirmó haber participado en una operación relacionada con el chalé de La Alcaidesa que los investigados por la compra irregular de mascarillas, Aldama entre ellos, le habrían dado a Ábalos a cambio de su influencia. El conductor se encargó de ver el inmueble, pero negó conocer quién era el destinatario.
Conviene recordar que el caso hidrocarburos se refiere a un entramado de empresas que habrían defraudado más de 200 millones de euros en IVA, en una serie de operaciones de compraventa de estos combustibles entre el 2021 y el 2024. Víctor de Aldama es uno de los principales imputados en la causa y llegó a entrar en prisión provisional, aunque después salió tras colaborar en la investigación del caso Koldo.
El nombre del exchófer de Sánchez sonó por primera vez en la Audiencia Nacional el pasado diciembre, durante la declaración de José Fernández Rosado, otro de los empresarios implicados en la trama. Aseguró que Cristian Corvillo le había ofrecido ser testaferro de Espaeventos, una de las compañías de la red corrupta, a cambio de unos pagos que nunca llegó a percibir.
También en el Senado, en la comisión de investigación sobre la trama Koldo, surgió el año pasado el nombre de Corvillo cuando el PP lo llamó a declarar. Sin embargo, en aquel momento el antiguo conductor no quiso contestar a ninguna pregunta. Solo dijo desconocer por qué los investigadores lo relacionaban con el caso.
Los hermanos Corvillo
La organización ultra Hazte Oír, líder de la acusación popular, fue la que pidió al juez que los Corvillo prestasen testimonio por entender que fueron «testigos directos» de algunos de los hechos investigados. Recordó que ambos hermanos «se incorporaron, por mediación de Corvillo Energy [empresa representada por Rubén Corvillo], al accionariado de las sociedades que, según la propia confesión de Aldama, gestionaban el patrimonio derivado de la estafa». Rubén Corvillo, además, trabajó con Salamanca Fuel, otra empresa clave en la trama, pero aclaró que solo para dos reformas de oficinas.
El colectivo también señaló que el exchófer mantuvo «una comunicación constante» con Aldama y que «aparece reseñado» en informes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) como «receptor de cantidades en efectivo bajo la denominación clave de ‘escrituras'». «Debe necesariamente conocer el origen de los fondos» fraudulentos, insistió Hazte Oír.