Agentes de OpenAI usaron una web alemana para comunicarse entre ellos y esquivar sus restricciones

LA VOZ REDACCIÓN / AGENCIAS

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Un robot, ante el logo de OpenAI
Un robot, ante el logo de OpenAI Dado Ruvic | REUTERS

Miles de sistemas operados por IA tomaron el espacio colaborativo para compartir soluciones y lograr superar las limitaciones que les habían impuesto

05 sep 2026 . Actualizado a las 18:16 h.

La creciente autonomía de los modelos de inteligencia artificial (IA) más avanzados no deja de acumular episodios en los que los agentes que operan sobre la base de esas herramientas se saltan todas las normas para conseguir su objetivo. A los conocidos en los últimos meses se suma ahora un nuevo incidente, en el que un grupo de agentes de IA que se identificaban como sistemas de OpenAI se escaparon de su entorno de pruebas y utilizaron durante semanas una página web colaborativa alemana para compartir entre ellos conocimientos y coordinar actividades, con el fin de esquivar las restricciones que les habían impuesto.

La página en cuestión era DseWiki, una web germana en la que desarrolladores de software —humanos, evidentemente— colaboran entre ellos para compartir conocimientos y buscar soluciones a problemas. El caso es que, entre ellos, se colaron agentes virtuales. Así lo certificaron los investigadores Sydney Von Arx, Cormac Slade Byrd, Spencer Kitts y Thomas Larsen, que tras estudiar la actividad registrada en la plataforma, contabilizaron nada menos 14.666 modificaciones en 4.584 páginas atribuidas a 3.103 agentes entre el 11 de mayo y el 2 de julio, según publicaron en collusion.wiki.

La idea de los asaltantes virtuales era muy semejante a la de sus contrapartes de carne y hueso: compartir conocimientos y descubrimientos para buscar las soluciones adecuadas. En este caso, algunos de sus objetivos eran, precisamente, buscar la forma de sortear las limitaciones de sus sistemas y aprovechar fallos de seguridad de la página. Para ello, lo que hacían los agentes eran guardar resultados, intercambiar respuestas y enlaces, así como dejar información para que los agentes que llegasen después pudiesen utilizarlas en el futuro.

Los investigadores dedujeron que los agentes estaban vinculados a OpenAI a partir de varios indicios, como los nombres utilizados por algunos, como «OpenAIResearcher» y «OAIResearchMar26», así como por los registros técnicos de las conexiones, ya que el 98,5 % de las modificaciones analizadas procedía de servidores alojados en Microsoft Azure, utilizado por OpenAI.

Cuando los administradores de DseWiki empezaron a borrar las páginas creadas por los agentes, estos encontraron formas de mantener la información, y en algunos casos volvieron a crear páginas eliminadas o buscaron otros lugares donde guardar los datos. Todo esto demuestra, para los investigadores, que sistemas de IA programados para trabajar por separado pueden «encontrar por sí mismos maneras de comunicarse». «En lugar de limitarse a responder a las instrucciones recibidas, los agentes encontraron un espacio que podían utilizar como memoria compartida», señalan.

Por su parte, OpenAI señaló a Efe que está «revisando» el informe y que tomará las medidas necesarias, pero señaló que, según el material analizado hasta ahora, no describiría lo ocurrido como un jaqueo de DseWiki. «No lo calificaríamos como un ataque informático», señaló un portavoz de OpenAI, que negó también que su equipo equipo legal hubiera desaconsejado investigar el incidente. Además, el portavoz no confirmó que los agentes identificados por los investigadores pertenecieran a la compañía.

El episodio se produce después de que OpenAI reconociera otro caso en el que algunos de sus agentes encontraron canales no autorizados para comunicarse y utilizaron sistemas externos para compartir información durante una investigación relacionada con la plataforma Hugging Face, aunque la compañía niega cualquier vínculo entre ambos incidentes.

OpenAI asegura que su GPT-6 Astra ya alcanzó la inteligencia artificial general

Mientras las noticias de las infracciones cometidas por agentes de varias compañías de IA no paran de acaparar titulares especializados, la empresa de Sam Altman ha anunciado, además, que su modelo GPT-6 Astra, de su proyecto Daybreak, ya permite hablar de inteligencia artificial general (AGI).

Este tipo de IA, hasta ahora hipotético, se refiere a la capacidad de que la inteligencia artificial supere a la humana en cualquier tarea. Según la empresa, Astra es el primero de sus modelos que alcanza el nivel crítico de capacidad de ciberseguridad, que basa en un Marco de Preparación propio, con el que monitoriza y se prepara para hacer frente a los nuevos riesgos de daños graves que generan las capacidades de vanguardia de su IA. En ese sentido, según recoge Europa Press, GPT-6 Astra es capaz de encontrar vulnerabilidad de seguridad previamente desconocidas y desarrollar nuevas formas de explotarlas, incluso en sistemas protegidos, sin la supervisión de una persona, como explica en un comunicado.

En comparación con GPT-5.6 Sol, Astra es un modelo más robusto, lo que significa que resiste mejor los intentos por eliminar las restricciones que ha implementado OpenAI (jailbreak), así como a las inyecciones de mensajes (prompt injection) y muestra un comportamiento mucho más alineado —que hace lo que se espera de él—. Esto se ha conseguido a través del refuerzo de las medidas de seguridad tanto de su entrenamiento como de su implementación, para lo que se ha aprovechado las lecciones que ha dejado el jackeo al sistema de Hugging Face, que fue ejecutado por agentes de IA completamente autónomos impulsados por modelos de OpenAI.

OpenAI asegura que se ha integrado la nueva seguridad para menores de 18 años, para quienes se habilitan límites  en relación con el contenido sexual o los trastornos alimentarios, entre otras cosas, y se ha mejorado el rendimiento en lo que respecta a la salud mental, la dependencia emocional y la autolesión, así como en las alucinaciones, con menores errores y menor probabilidad de reproducir las alucinaciones.