Las tres incógnitas de Puigdemont que condicionarán el futuro de Junts

Agencias BARCELONA / EFE

ACTUALIDAD

Carles Puigdemont, en una imagen de archivo.
Carles Puigdemont, en una imagen de archivo. ads

Su regreso podría revertir el desplome del partido, dicen algunos dirigentes

05 sep 2026 . Actualizado a las 21:34 h.

Junts per Catalunya afronta desde inicios de septiembre unos meses claves para su futuro, muy condicionado por el posible retorno de su líder, Carles Puigdemont, que decantará en un sentido u otro las decisiones a tomar de cara al próximo ciclo electoral. Son tres las incógnitas que sobrevuelan entre bastidores, mientras crece la preocupación por el sorpasso de Aliança Catalana en las encuestas. En ese sentido, diversos dirigentes de Junts coinciden en destacar que, si Puigdemont regresa, hay margen para revertir el desplome demoscópico del partido. Puigdemont mantiene desde hace meses un aislamiento mediático, a la espera de ver resuelta su amnistía, e impulsa discretamente una revista digital llamada Estat del Món, con análisis sobre política internacional.

¿Cuándo podrá volver?

Tras el aval europeo a la ley de amnistía, en Junts ven factible que los tribunales españoles la apliquen este otoño a Puigdemont, pero todas las fuentes consultadas se muestran muy cautelosas con lo que pueda decidir el Tribunal Supremo y evitan adelantar escenarios para no levantar expectativas que luego puedan verse frustradas. Eso sí, fuentes del partido consideran que un hipotético retorno de Puigdemont antes de finalizar este año representaría un «cambio de paradigma»; de momento, las grandes decisiones en clave interna para preparar el próximo ciclo electoral se encuentran paralizadas, pendientes del futuro judicial del expresidente.

¿Ocupará su escaño en el Parlamento de Cataluña?

Si Puigdemont consigue regresar amnistiado, deberá decidir si coge el timón del grupo de Junts en el Parlamento catalán —que hoy preside Mònica Sales, aunque sin asumir las prerrogativas asociadas a la figura de jefa de la oposición— o renuncia a su escaño, como en el 2024 prometió hacer si no podía recuperar la presidencia de la Generalitat. Fuentes de la dirección consideran que verlo sentado nuevamente en el Parlamento, confrontando en cada pleno con el actual presidente, Salvador Illa, galvanizaría la escena política catalana, situaría en el foco a Junts y eclipsaría a la líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols.

¿Repetirá como candidato a la Generalitat?

Aún más dudas genera el debate sobre quién puede encabezar la candidatura de Junts en las próximas elecciones catalanas: muchos en el partido querrían que repitiese Puigdemont, en un último intento de recuperar la Generalitat o, al menos, cosechar un resultado más digno del que auguran los sondeos, pero hay sectores dispuestos a afrontar cuanto antes esta cuestión y escuchar alternativas. Desde estos sectores se argumenta que el silencio autoimpuesto por Puigdemont en los últimos meses deja un «vacío» de liderazgo que lastra al partido, por lo que ven urgente aclarar si él quiere repetir como candidato o hay que debatir cambios para rearmarse ante los próximos tiempos. Un pulso soterrado se libra entre los más afines a la idea de partido que defiende Puigdemont y aquellos sectores que abogan por recuperar el perfil pragmático que en su día permitió a Convergència ocupar la centralidad; pugna que esta primavera hizo aflorar Jordi Martí Galbis, que reivindica sin tapujos el legado convergente y que logró ganar las primarias para ser alcaldable por Barcelona pese a no entrar inicialmente en los planes de la dirección.

Nuevo proyecto: Estat del Món

El pasado 10 de junio, Puigdemont solicitó ante la Oficina de la Propiedad Intelectual de la Unión Europea, con sede en Alicante, reservarse la marca Estat del Món para su uso comercial en el ámbito de las publicaciones en el mercado europeo. Fuentes de Junts señalan a Efe que esa marca corresponde a un semanario digital ya en marcha, con editoriales y análisis sobre geopolítica y estrategia internacional, cuya primera edición fue publicada el 2 de mayo, aunque en ninguna parte aparece la firma de Puigdemont. Su última edición, del 31 de julio, contiene un editorial sobre la crisis en los estrechos de Ormuz y Bab el Mandeb y la «normalización de la coacción» como instrumento en el orden internacional.