Las galaxias podrían tener un crecimiento explosivo y no tan pausado como se pensaba
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Se ha descubierto que la galaxia Messier 74 posee un disco de estrellas jóvenes nacidas hace 640 millones de años, una fracción minúscula en la vida de ella y desconocida hasta ahora
08 sep 2026 . Actualizado a las 09:53 h.Un estudio del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) ha señalado que las galaxias podrían tener un crecimiento más explosivo, y no tan pausado y constante como se creía hasta ahora. Esta investigación ha utilizado el telescopio Transient Survey (TST) para descubrir que la galaxia en espiral Messier 74 (M74), una de las más estudiadas, esconde un enorme disco de estrellas jóvenes en sus regiones más externas. Pero lo más sorprendente es «la rapidez con la que se han formado, ya que en menos de mil millones de años ha surgido un nuevo disco de estrellas que extiende la galaxia hasta casi cien años luz de su centro, el doble de lo que conocíamos ya», señala Ignacio Ruiz, investigador del IAC.
Hasta ahora, las imágenes de M74 mostraban un disco de estrellas de hasta 45.000 años luz desde el centro, similar a la Vía Láctea. Pero las nuevas observaciones revelan una estructura de estrellas azules muy jóvenes, un disco extremadamente tenue y débil con astros de tan solo 640 millones de años de edad, una fracción minúscula en la vida de M74. «Detectar una estructura tan débil requiere de una estrategia de observación ‘amigable' con ella. Los datos que se tenían hasta ahora ni eran lo suficientemente profundos para detectarla ni habían sido analizados siguiendo una estrategia enfocada en conservar estas regiones débiles», explica Ignacio Trujillo, investigador del IAC.
El descubrimiento ha sido posible gracias al nuevo TST, un telescopio robótico de un metro de diámetro instalado en el Observatorio del Teide y operado por la empresa canaria LightBridges. A pesar de su modesto tamaño, la combinación de su cámara de gran campo con una estrategia de observación y tratamiento de imágenes diseñados para preservar las estructuras de más débiles le permite alcanzar profundidades imposibles para telescopios convencionales de mayor apertura. «Esto demuestra que con la instrumentación adecuada y una reducción de datos cuidadosa, un telescopio de un metro puede revelar estructuras que escapan a telescopios mucho más potentes», señala Miquel Serra-Ricart, responsable técnico de las observaciones.
Sobre el inusual crecimiento de esta estrella, el equipo apunta a que la galaxia vecina UGC1176, situada a unos 400.000 años luz de M74, pasó cerca. Estos episodios, conocidos como «flybys», pueden desestabilizar el gas frío que rodea a una galaxia y provocar que empiece a formar estrellas en sus regiones más externas. El escenario es coherente porque M74 presenta asimetrías que durante años intrigaron a los expertos y ahora tienen explicación. «Lo que vemos en esta galaxia podría no ser excepcional», advierte Trujillo y añade que «es posible que muchas galaxias pasen por episodios similares de crecimiento explosivo» que no se había podido detectar hasta ahora porque las imágenes porque las imágenes no eran lo suficientemente profundas.