Chega se queda solo en su moción de censura al Gobierno de Montenegro

Brais Suárez
Brais Suárez OPORTO / E. LA VOZ

ACTUALIDAD

El primer ministro portugués, el conservador Luís Montenegro
El primer ministro portugués, el conservador Luís Montenegro Miguel Lemos | EUROPAPRESS

El ministro del Interior, Luís Neves, expresa «confianza para continuar en el cargo» a pesar del escándalo que lo envuelve

09 sep 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El Parlamento portugués rechazó este martes la moción de censura del partido populista Chega contra el Gobierno conservador de Luís Montenegro. La iniciativa, presentada a raíz de los escándalos que salpican al ministro del Interior, Luís Neves, solo contó con votos a favor de los ultraderechistas. Los socialistas se abstuvieron, aunque aprovecharon la ocasión para afear a Neves su falta de claridad sobre la gestión de determinados bienes confiscados a narcotraficantes durante su etapa como jefe de la Policía Judicial.

De hecho, solo unas horas antes, Neves había comparecido ante una comisión parlamentaria: «Tengo confianza en mí mismo para continuar en el cargo», dijo, en una audición que apenas aportó nuevos detalles frente a sus anteriores declaraciones.

Sabiéndose que la moción no lograría la mayoría necesaria, la propuesta se leyó como parte de la estrategia de Chega por marcar la agenda y posicionarse como única alternativa a conservadores y socialistas: «Los portugueses saben que el Partido Socialista está capturado por Luís Neves y eso es lo negativo para la democracia», acusó el líder populista André Ventura. El socialista José Luís Carneiro preguntó al Gobierno si «va a continuar rehén de Chega». Y, en su réplica, el primer ministro mostró su «confianza plena» en Neves y aprovechó para presentar una bajada de impuestos y un bonus a pensionistas.

Esta moción es uno de los momentos más bajos en la hasta ahora cordial relación de los conservadores con los ultras, que han aprobado juntos las medidas más relevantes de esta legislatura. El ministro de la Presidencia, António Leitão, tachó la propuesta de «coreografía sin consecuencias» e insistió en que el Gobierno «no tiene socios preferenciales». Por su parte, Ventura también aseguró que solo hay «una ruptura total con el ministro del Interior», pero «el diálogo continúa» con el Ejecutivo.

En el horizonte más cercano, está en juego la ley de Presupuestos Generales y, a medio plazo, se atisba la posibilidad de que la derecha, con más de dos tercios del Parlamento, emprenda una reforma constitucional sin contar con los socialistas.

Actualmente, ninguno de los tres grandes partidos quiere ser culpado de llevar al país a las urnas, pero los conservadores empiezan a notar el desgaste de dos años en el gobierno y caen a tercera posición en los sondeos, que lideran los socialistas casi empatados con Chega.