La exposición a la bacteria Helicobacter pylori podría estar relacionadas con más de 1 de cada 5 casos de cáncer de intestino

la voz MADRID / EUROPA PRESS

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La bacteria Helicobacter pylori
La bacteria Helicobacter pylori

El control de la bacteria a nivel poblacional podría ayudar a prevenir el cáncer gástrico y, si la relación con el cáncer de intestino es causal, podría reducir esta carga en áreas de alta prevalencia, señalan los investigadores

09 sep 2026 . Actualizado a las 13:32 h.

Un estudio de la Universidad estadounidense de San Diego sugiere que la exposición al microbio estomacal Helicobacter pylori podría estar asociada con más de uno de cada cinco casos de cáncer de intestino en todo el mundo. Según el análisis, publicado en la revista eGastroenterology, las personas nacidas en las últimas décadas podrían tener un mayor riesgo de contraer la enfermedad tras la exposición, por ello los investigadores concluyen que se necesitan estudios a largo plazo de alta calidad para determinar si la terapia de erradicación con antibióticos si la terapia de erradicación con antibióticos reduce significativamente el riesgo de cáncer de intestino.

El cáncer de intestino es la segunda causa principal de muerte relacionada con el cáncer. En el 2022, se registraron casi dos millones de casos nuevos y 900.000 muertes por esta enfermedad en todo el mundo, señalan los investigadores. La bacteria Helicobacter pylori está clasificada como carcinógeno humano del grupo 1 debido a su asociación causal comprobada con el cáncer de estómago. Sin embargo, su posible papel en el riesgo de cáncer de intestino sigue siendo objeto de intenso debate, a pesar de la creciente evidencia.

Con el fin de fortalecer la base de evidencia y fundamentar futuras estrategias preventivas en países con una alta prevalencia de infección por Helicobacter pylori y recursos limitados, los investigadores se propusieron estimar hasta qué punto la exposición podría estar relacionada con el número global de casos de cáncer de intestino. Se basaron en datos de revisiones sistemáticas y análisis de datos combinados, estratificados por diversos factores, como la región, el método de diagnóstico, el sexo, el acceso a un programa nacional de detección del cáncer de intestino y el uso de terapias de erradicación.

Los investigadores obtuvieron estimaciones internacionales de casos de cáncer de intestino del Observatorio Mundial del Cáncer (GLOBOCAN) para el 2022. Su análisis reveló que la exposición a la bacteria se asoció con un riesgo 1,6 veces mayor de cáncer de intestino. Sin embargo, no se observaron diferencias estadísticamente significativas al categorizar por sexo, edad (mayores y menores de 60 años), método de diagnóstico o la existencia de un programa nacional de detección precoz.

En los cuatro estudios observacionales que informaron sobre este tema, la terapia de erradicación de Helicobacter pylori se asoció con un riesgo reducido de la enfermedad, pero solo después de diez años. A nivel mundial, las estimaciones de riesgo combinadas de 43 estudios indicaron que la exposición al microbio podría estar relacionada con aproximadamente el 22 % casos de cáncer de intestino, es decir, uno de cada cinco. Al clasificar por región y país, el Pacífico Occidental y Mongolia presentaron las proporciones estimadas más altas de casos potencialmente vinculados a la exposición a la bacteria, 25 % y 36 % respectivamente. Además, China tuvo el mayor número absoluto de casos vinculados a la exposición, 139.619.  El análisis exploratorio de patrones de datos sugirió que la proporción de cáncer de intestino vinculados a la exposición era mayor entre los nacidos en décadas más recientes, como 1960 y 1970.

Los investigadores señalan que existen muchos factores de riesgo potencialmente influyentes en el desarrollo del cáncer de intestino, entre los que se incluyen factores no modificables, como la genética y la edad, así como factores sí modificables, como los relacionados con el estilo de vida y la dieta. El control de la bacteria a nivel poblacional podría ayudar a prevenir el cáncer gástrico y, si la relación con el cáncer de intestino es causal, podría reducir esta carga en áreas de alta prevalencia. Sin embargo, el éxito depende de la epidemiología local, la capacidad del sistema de salud y la integración con los programas de detección de cáncer de intestino existentes.

«Al igual que ocurre con la prevención primaria del cáncer gástrico, la erradicación a gran escala de la bacteria Helicobacter pylori plantea inquietudes sobre el uso responsable de los antibióticos, la resistencia a estos y los efectos secundarios del tratamiento», destacan los investigadores. Los resultados subrayan la importancia de los ensayos clínicos aleatorizados bien diseñados y otras investigaciones prospectivas que evalúen el impacto de Helicobacter pylori y su erradicación en el riesgo de cáncer de intestino, así como los posibles factores modificadores, concluyen.