Nueve años de cárcel para el expresidente ecuatoriano Bucaram por la venta irregular de tests de covid

La Voz REDACCIÓN / AGENCIAS

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Abdalá Bucaram, expresidente de Ecuador, en una imagen del 2005.
Abdalá Bucaram, expresidente de Ecuador, en una imagen del 2005. TERESITA CHAVARRIA

Las pruebas se comercializaban en varias provincias del país «sin facturas y sin pagar impuestos al Estado», según el Ministerio Público

10 sep 2026 . Actualizado a las 11:07 h.

Un tribunal de Ecuador condenó este miércoles a nueve años y cuatro meses de prisión al expresidente Abdalá Bucaram (1996-1997) y a su hijo Jacobo por el delito de delincuencia organizada, por la venta irregular de pruebas para detectar el covid y otros insumos médicos en el 2020.

Además de Bucaram y su hijo, condenados en calidad de colaboradores, también fueron sentenciados un exagente de la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) de Quito identificado como Leandro Berrones, quien recibió 13 años y cuatro meses de cárcel; mientras que al ciudadano israelí Sheinman Oren le redujeron la pena a dos años y ocho meses porque colaboró con la Justicia.

Los jueces aceptaron la teoría de la fiscal del caso, quien en mayo pasado había pedido una condena contra los cuatro procesados, tras acusarlos de «colaborar, entre marzo y agosto del 2020, con una estructura delictiva que obtuvo beneficios económicos», por la comercialización de unas 21.000 pruebas para la detección de covid y otros insumos médicos, durante la emergencia sanitaria. También ordenaron que Bucaram y su hijo paguen una multa de unos 9.640 dólares.

Las tres últimas veces, los magistrados declararon fallida la diligencia porque Bucaram fue operado de emergencia por problemas cardíacos y volvió a ingresar a unidades de cuidados intensivos en otros hospitales los días de las convocatorias judiciales. Según sus abogados, no se había podido recuperar de la intervención. El expresidente permaneció internado en un hospital del norte de Guayaquil —la ciudad más poblada del país, donde reside— desde la semana pasada.

Los jueces habían ordenado su detención en el momento en que recibiera el alta médica. Este miércoles, cuando el hospital autorizó su salida, el tribunal fue notificado, por lo que fue conectado por videollamada y con vigilancia policial para notificarle la decisión.

De acuerdo con la investigación fiscal, dos israelíes, Oren y otro asesinado en el 2020 en la Penitenciaría del Litoral, la prisión más poblada y peligrosa del país ubicada en Guayaquil, fueron los encargados de movilizar las pruebas bajo custodia de agentes de la oficina de tránsito de Quito hacia la casa del exmandatario, quien «también almacenó otros insumos médicos, como mascarillas y lancetas para la toma de muestras».

Además, algunos de los implicados fingieron pertenecer al cuerpo diplomático y a la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) para movilizarse.

Las pruebas se comercializaban en varias provincias del país «sin facturas y sin pagar impuestos al Estado», de acuerdo al Ministerio Público.

Otros dos agentes de tránsito, que eran escoltas de seguridad presidencial, ya fueron sentenciados por este caso y recibieron penas reducidas tras aceptar los hechos imputados.

El expresidente Bucaram estuvo exiliado dos décadas en Panamá y regresó a Ecuador en el 2017, cuando prescribieron los delitos de presunta corrupción por los que era requerido por la justicia ecuatoriana.