Illa niega cualquier atisbo de crisis tras las dimisiones en los Mossos: «Vamos por el buen camino»
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El presidente catalán hace un balance «optimista» de sus dos primeros años en la Generalitat
14 sep 2026 . Actualizado a las 22:02 h.Salvador Illa ha pasado a la ofensiva ante el cúmulo de grietas que se abren bajo la línea de flotación de la Generalitat socialista. El jefe del Ejecutivo catalán acaba de pasar el ecuador de su mandato con un sonado suspenso en la primera de las prioridades que se autoimpuso al llegar a la plaza de San Jaime: devolver la excelencia a los servicios públicos. Dos años después, salta a la vista que Illa y sus consejeros no han hecho los deberes, porque los docentes catalanes continúan en huelga mientras sus alumnos fueron excluidos del informe PISA por razones que aún hoy se desconocen, los trenes siguen sin funcionar con normalidad y la cúpula de Interior ha dimitido en plena espiral de criminalidad en las calles.
Ante un panorama ciertamente desolador, el líder del PSC lanzó este lunes un contraataque desde el Museo Marítimo de Barcelona, en la sala noble de las Reales Atarazanas, el lugar de donde zarparon las galeras que antaño dominaron el Mediterráneo, para dejar claro que su Ejecutivo gobierna y que todavía tiene tiempo para enderezar el paso. Por más difícil que parezca al común de los mortales. «Vamos por el buen camino, en la buena dirección», dijo para sacudirse el fantasma de la crisis que le persigue, antes de soltar un «soy optimista». A renglón seguido se dispuso a enumerar los logros alcanzados en este tiempo, sean o no atribuibles a su gestión, desde el aumento del empleo juvenil a la visita del papa a la Sagrada Familia. Después alertó contra el auge de los extremismos y la «ola de odio» que azota a medio mundo, como ya hizo en el discurso de la Diada.
Como plato fuerte, anunció una ronda de contactos con las fuerzas políticas para cerrar un «pacto de país» en educación y se comprometió a destinar el 6 % del PIB para su mejora. En concreto, anunció una inversión de 2.500 millones de euros en cinco años para climatizar todas las escuelas públicas catalanas mediante aire acondicionado o aislamiento térmico. El plan se iniciará este martes con la aprobación en el Consejo Ejecutivo de actuaciones concretas en un centenar de centros, una adaptación climática que extenderá también a las residencias geriátricas. En este caso, la inversión se eleva a 580 millones de euros. Algo que podrá hacer, dijo, gracias a la mejora de la financiación autonómica, pactada por los socialistas con sus socios de Esquerra (si bien pasó por alto que el modelo está pendiente del poco probable sí del Congreso).
Fracaso total, según Junts
Junts cargó sin contemplaciones contra los dos años del socialista en la Generalitat. El portavoz del partido, Josep Rius, aseguró que el Ejecutivo del PSC «ha tocado fondo» y «ha fracasado en todos los ámbitos», algo que atribuyó al hecho de ser «malos gestores» y mantener una «sumisión total» a Pedro Sánchez. En su opinión, la autonomía está sufriendo un «colapso general» en educación, sanidad, seguridad y movilidad. En la misma línea, el secretario general del PP catalán, Juan Fernández, pidió a Illa que convoque elecciones si no sabe cómo resolver «el colapso de los servicios públicos».