Sánchez da de plazo hasta finales de año para resolver la crisis migratoria en Ceuta

Carlos Peralta
C. Peralta REDACCIÓN / LA VOZ

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Sánchez, durante su entrevista en «El Intermedio»
Sánchez, durante su entrevista en «El Intermedio» La Sexta

Acusa al Gobierno ceutí de poner trabas con acuerdos ya firmados y asegura que Marruecos hizo una «gestión inteligente» en las horas críticas de la entrada masiva

15 sep 2026 . Actualizado a las 08:20 h.

 El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aseguró que el mando único que gestiona la crisis migratoria en Ceuta se dio de plazo «de aquí a final de año» para solventar definitivamente las consecuencias de la entrada masiva en la ciudad autónoma. En una entrevista en El Intermedio, el jefe del Ejecutivo evitó mostrarse crítico con el Reino de Marruecos. Insistió en la importancia de la cooperación con este país, añadiéndole una dosis de pragmatismo a su defensa: «Necesitamos articular una relación con Marruecos para resolver el problema y para que no vuelva a ocurrir».

Sánchez volvió a comentar que no hay pruebas sólidas que prueben una injerencia del reino alauí e, incluso, matizó lo dicho en el Congreso. En La Sexta no habló de «pasividad» de las fuerzas de seguridad del país, sino de una gestión «inteligente» del acceso masivo. «No es tanto una actitud pasiva porque ellos nos alertan [...] Producir el menor daño posible a esos migrantes», reflejó el presidente. Su declaración une las razones de unos y otros, ya que en el Congreso aseguró que la Guardia Civil, por una razón humanitaria —evitar cientos de muertes en el mar— se vio obligada a permitir el acceso a Ceuta por el espigón del Tarajal. Para el presidente, los wasaps entre el exjefe de Gabinete del delegado del Gobierno y un cargo del CNI no demuestran nada. «Cuando hay información de inteligencia de un país serio como es España se elaboran informes de inteligencia y se comparten con superiores», destacó Sánchez, que le reprocha a la jueza de la Audiencia Nacional María Tardón que «no se compartiera una información sobre la seguridad nacional al Poder Ejecutivo [...] Cuanto menos, es sorprendente»

Aún con Ceuta en la palestra, Sánchez acusó a Juan Jesús Vivas, el presidente ceutí, de «un cambio». No le tachó de desleal, pero sí dijo que en la crisis del 2022 actuaron «codo con codo», mientras que estos días encuentra «ciertas dificultades para ejecutar los acuerdos» de cesión de terrenos. «Intuyo que lo que ha cambiado es un interés del PP y Vox por utilizar la crisis de Ceuta», añadió. El jefe del Ejecutivo añadió que esperan contar con 6.000 plazas para la atención de migrantes a finales de esta semana.

Sánchez insistió en que confía en la inocencia de Zapatero, hasta el punto de que no descarta que pueda «cooperar [...] en futuras campañas electorales».

El presidente no escatimó en reproches al juez Juan Carlos Peinado, que envió a juicio oral la instrucción a Begoña Gómez y cuelga la toga a finales de mes. «Ha hecho mucho daño a la Justicia. No va a ser recordado por sus instrucciones ni por haber sido un juez imparcial», aseguró.

Otro asunto de actualidad es la llamada ley de nietos y la sentencia del Supremo de suspender cautelarmente el derecho a voto de los nacionalizados por la ley de Memoria Democrática. Sánchez evitó lanzar una crítica directa al alto tribunal, aunque se mostró contrario a su criterio. «¿De verdad se puede suspender un derecho esencial de la ciudadanía como es el derecho a voto a 400.000 españoles?», se preguntó.