El rey destaca la «extraordinaria complejidad» de la situación en Ceuta

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

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 El rey Felipe VI preside la apertura del curso de la Escuela Nacional de Protección Civil este martes en Rivas Vaciamadrid, Madrid.
El rey Felipe VI preside la apertura del curso de la Escuela Nacional de Protección Civil este martes en Rivas Vaciamadrid, Madrid. DANIEL GUZMÁN

PP y Vox exigen cumplir al acuerdo con Marruecos para la devolución de menores

16 sep 2026 . Actualizado a las 08:41 h.

El rey se pronunció este martes por primera vez en público sobre la situación de Ceuta tras la llegada de más de 70.000 inmigrantes los pasados 30 y 31 de julio, que calificó de «extraordinaria complejidad». Durante un acto en la Escuela Nacional de Protección Civil, Felipe VI alabó el «ejemplo de civismo» de los ceutíes, indicando que es «obligado» mencionar «a una ciudad española que todos llevamos en el corazón y en la mente estos días y reconocer el trabajo ingente que está realizando el personal de Protección Civil en Ceuta».

En el Congreso, y en plena crisis ceutí, el PP y Vox exigieron el cumplimiento del acuerdo con Marruecos sobre el retorno de menores migrantes, facilitando así el regreso de todos a sus países de origen, mientras el PSOE advirtió de que «no es una ventanilla única», con un botón de devolución. La propuesta de Vox incluía el rechazo a «su reparto por el territorio nacional ante la invasión inmigratoria de Marruecos sobre Ceuta».

La diputada de Vox Blanca Armario defendió la proposición asegurando que España no tiene «ningún deber moral» de acoger a los menores migrantes no acompañados que permanecen en Ceuta tras la entrada masiva de extranjeros en julio. «Marruecos tiene capacidad suficiente y adecuada. Así que es ilegal a todos los efectos repartirlos en beneficio de oenegés por todo el territorio español», afirmó. «Cuanto más los repartan, más los alejan ustedes de sus familias», concluyó.

La socialista María Carmen Castilla rechazó la propuesta porque persigue, a su juicio, utilizar a la infancia para alimentar la «política del miedo». Equiparó además la postura de Vox con la del PP, a los que acusó de articular un «eje del cinismo» para competir por «la ocurrencia más disparatada». 

Instrumentalizar a los niños

Por el PP, Ana Alós indicó que la situación de los menores extranjeros en Ceuta no se resuelve repartiéndolos por las comunidades autónomas «como si fueran maletas». Eso, a su juicio, agrava el problema porque «avala que los menores puedan instrumentalizarse como arma de presión en las fronteras y lo volverán a hacer». «¿Dónde está la exigencia de Marruecos para que cumpla el acuerdo? Señorías del PSOE, ¿qué le deben? ¿Qué temen de Marruecos para semejante sumisión?», preguntó.

Nahuel González, de Sumar, tachó de «racista» la propuesta y aseguró que no soluciona nada, al tiempo que censuró al diputado de Vox José María Figaredo, quien llamó a «cazar» migrantes tras la entrada masiva a Ceuta.

También el PNV rechazó la iniciativa. Su portavoz, Nerea Renteria, dijo que «cuesta entender» que Vox presente esta proposición «como una forma de colaborar con Ceuta», al abogar por la repatriación de todos los menores pero oponerse a su traslado a la Península.

Cristina Valido (Coalición Canaria) indicó que uno de los puntos de la iniciativa de Vox, el del acuerdo con Marruecos, es «un brindis al sol». Mientras, apuntó que el segundo, sobre el rechazo al reparto de los menores, supone «el desprecio absoluto» a los territorios de la frontera sur.

Alberto Catalán, de UPN, explicó que los menores inmigrantes son un «negocio» para el Gobierno marroquí. «Si desprecian los cadáveres de sus muertos, ¿qué no van a hacer con los vivos?», se preguntó.

En el debate previo sobre la proposición de ley de Vox para militarizar las fronteras, el diputado del BNG Néstor Rego calificó de «indecente» la utilización que, a su juicio, hacen el PP y Vox de una crisis humanitaria para convertirla en una crisis política. La propuesta de Vox supone, a su juicio, utilizar al Ejército contra la inmigración ilegal, lo que constituye una manera de avanzar en la propuesta de «militarizar a sociedade». El PP apoyó su tramitación, y el PSOE y sus socios la rechazaron.