¿A qué edad se podrán tener redes sociales? Así cambia la vida digital de los menores con la nueva ley europea

Uxía Rodríguez Diez
U. RODRÍGUEZ LA VOZ

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La ley europea limita la creación autónoma de cuentas a menores de 15 años.
La ley europea limita la creación autónoma de cuentas a menores de 15 años. istock

La Comisión Europea presenta la «Ley KIDS», una propuesta pionera que exige a las grandes plataformas demostrar que sus algoritmos no son adictivos ni dañinos para los niños

28 sep 2026 . Actualizado a las 13:01 h.

La Comisión Europea ha presentado este jueves en Estrasburgo la Ley KIDS de la UE, una propuesta legislativa diseñada para frenar el impacto que los algoritmos, la adicción al móvil y el acceso temprano a Internet están teniendo en la salud mental de la infancia y la adolescencia.

La norma establece un marco estricto que restringe el acceso a las redes según la edad, acaba con el scroll infinito o las notificaciones nocturnas y, por primera vez, invierte la carga de la prueba: ya no serán los padres o la Administración quienes deban demostrar que una plataforma es peligrosa, sino que las tecnológicas tendrán que acreditar que sus servicios son seguros. «Hoy en día, nuestros hijos están comprometidos con las tecnologías más sofisticadas jamás creadas. Tecnología que nunca fue creada con su bienestar en mente. Nuestra Ley KIDS está invirtiendo la carga de la prueba: corresponde a las plataformas demostrar que son seguras desde el diseño. Y volvemos a poner a los padres en el asiento del conductor, dándoles las herramientas para ayudar a sus hijos a navegar por un mundo en línea más seguro», aseguró la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen. 

«Con nuestra Ley EU KIDS, nos aseguramos de que nuestros hijos puedan disfrutar de sus derechos en línea: aprender, mantenerse conectados y explorar. También les damos a los padres las herramientas para acompañar a sus hijos a navegar por un mundo digital seguro. Todo esto manteniendo la presión alta en las plataformas, porque deben demostrar que sus servicios no dañan», dijo Henna Virkkunen, vicepresidenta ejecutiva para la Soberanía Tecnológica, la Seguridad y la Democracia.

Así funciona, punto por punto, el nuevo mapa normativo que propone Bruselas

1. El filtro por edades: de la prohibición a la «minicuentas»

La ley articula un acceso gradual a las redes sociales y plataformas de vídeo:

Menores de 13 años (Prohibición de acceso): Tienen vetada la creación de perfiles y el uso directo de redes sociales. Solo podrán consumir contenidos audiovisuales adaptados a través de herramientas de transmisión gestionadas por sus tutores y con un límite máximo de una hora al día.

De 13 a 14 años (Acceso supervisado): Solo podrán acceder a través de «minicuentas» asociadas al perfil de sus padres o tutores. Estas cuentas contarán con salvaguardias estrictas como una lista restringida de contactos, sin recomendación pública de su perfil y con un tiempo máximo de pantalla fijado en sesenta minutos al día.

A partir de los 15 años (Autonomía): Es la edad mínima fijada a escala comunitaria para que un menor pueda abrir una cuenta propia e independiente en una red social.

2. Seguridad desde el diseño: adiós al «scroll» infinito y los bots afectivos

La normativa aplica un paquete de prohibiciones directas para cualquier servicio digital (redes, videojuegos en línea o inteligencias artificiales) destinado a todos los menores de 18 años. Es decir, la propuesta europea no limita sus restricciones a TikTok, Instagram o X, sino que entra de lleno en la inteligencia artificial generativa. Modelos y plataformas conversacionales como ChatGPT (OpenAI), Claude (Anthropic) o Gemini (Google) se ven directamente afectados por el pilar de seguridad por diseño.

Fin de las mecánicas adictivas: Queda prohibido el scroll o desplazamiento infinito sin puntos de parada, los bucles de reproducción automática (autoplay), los trucos de recompensa variable y el envío de notificaciones push durante las horas de sueño.

Prohibición de "agujeros de conejo": Se eliminan los motores de recomendación basados en perfiles que encadenan contenidos nocivos de forma continuada.

Privacidad blindada por defecto: La localización por GPS, la cámara y el micrófono deberán estar desactivados en los perfiles de menores. Además, las cuentas serán privadas por defecto y no se permitirá el contacto no solicitado de desconocidos.

Freno a la dependencia emocional con la IA: Los asistentes virtuales, chatbots y compañeros de IA deberán estar desactivados por defecto y se prohíbe explícitamente que simulen relaciones interpersonales destinadas a crear apego o dependencia afectiva en el menor.

3. Verificación de edad real: el fin de «hacer trampa» en la fecha de nacimiento

Para evitar que los menores falseen su año de nacimiento al crear un perfil, la UE exigirá el uso de sistemas de garantía de edad interoperables. Se promoverá la aplicación de verificación de la UE —vinculada al futuro monedero digital comunitario—, un sistema que acredita la edad sin guardar datos biométricos ni documentos de identidad para garantizar la privacidad. En cuanto a las cuentas ya existentes, la ley obliga a las plataformas a auditar y estimar la edad real de sus usuarios actuales apoyándose en indicadores indirectos (proxies), como la antigüedad de la cuenta o los datos de pago vinculados.

4. Auditorías en 90 días y sanciones aceleradas

La propuesta invierte la «carga de la prueba», haciendo que los prestadores de plataformas en línea de muy gran tamaño sean responsables de demostrar que sus servicios son «seguros desde el diseño».

Las grandes tecnológicas (Meta, TikTok, X, Alphabet) deberán enviar un plan de cumplimiento a la Comisión Europea y someterse al examen de un auditor independiente antes de lanzar cualquier nueva función o servicio.Si el auditor o la Comisión detectan deficiencias, las plataformas deberán aplicar medidas correctoras de inmediato. El mecanismo de sanción se apoyará en la infraestructura de la Ley de Servicios Digitales (DSA) y la Ley de IA, pero con un procedimiento de ejecución acelerado que obligará a la Comisión a resolver las investigaciones por incumplimiento en un plazo máximo de 90 días.

Eso sí, en cuanto al apartado punitivo, las tecnológicas que incumplan los controles de edad, mantengan algoritmos adictivos o permitan el acceso no supervisado a menores se exponen a multas que serán como máximo del 6 % de su facturación global anual.

¿Cuál es el siguiente paso?

El texto inicia ahora su negociación en el Parlamento Europeo y el Consejo (los Gobiernos de los 27). Dada la presión política y social en toda la Unión por regular el entorno digital de la infancia, las instituciones prevén una tramitación de urgencia para su aprobación definitiva.