El Gobierno achaca la tensión en el puerto de Ceuta a un «efecto llamada» por la decisión de la Audiencia Nacional
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Sostiene que, pese a las dificultades el realojo, de 1.700 inmigrantes que ocupaban las playas de El Trampolín y Benítez ha sido un «éxito» y que no ha habido «incidentes relevantes»
18 sep 2026 . Actualizado a las 16:36 h.El Gobierno defiende que la operación llevada a cabo este viernes en Ceuta para ubicar en las infraestructuras habilitadas en el puerto de la ciudad autónoma a 1.700 inmigrantes que permanecían en las playas de El Trampolín y la colindante Benítez puede calificarse de «éxito», pese al caos vivido a primera hora de una mañana, cuando la policía tuvo que hacer disparos al aire para tratar de contener una estampida que dejó a varias personas heridas. Insiste en que las impactantes imágenes de cientos de inmigrantes corriendo hacia la instalación no son representativas de un dispositivo que, según el ministro de Política Territorial y mando único para la gestión de la crisis, Ángel Víctor Torres, se ha saldado sin «incidentes graves». Y tilda de «irresponsable» al PP por sus críticas.
En la Moncloa argumentan que el operativo tenía una complicación añadida respecto a los realizados previamente y es que la decisión de la Audiencia Nacional de suspender, el pasado miércoles, a petición del Sindicato Unificado de Policía, la utilización de las carpas habilitadas en el puerto de Ceuta puso todo el «foco informativo» en este realojo. El jueves, la Audiencia levantó la medida cautelarísima, de modo que los migrantes, alegan, sabían de antemano que su traslado era «inminente» y estaban prevenidos para intentar garantizarse una plaza a la mínima señal. Es decir, que atribuyen a la resolución judicial una suerte de «efecto llamada». «No ha habido violencia, no ha habido altercados sino un civismo absoluto. El PP vive en una ensoñación, imagina una realidad paralela», replican.
Con el desplazamiento de este viernes, el Ejecutivo calcula que ya ha logrado ubicar en recursos del Estado y campamentos de acogida temporal a unas 6.000 personas, pero en las calles de Ceuta quedan aún miles de los migrantes que entraron en la avalancha de julio. Sánchez habló el lunes de crear 10.000 plazas. O sea, que según sus estimaciones, aún podrían faltar otras 4.000. Pero el gobierno ceutí calcula (tirando a la baja, matizan) que son casi el doble, unas 7.000, las personas que todavía pernoctan al raso y a las que no se ha podido filiar, el paso previo para iniciar los procedimientos de asilo o expulsión.
Torres insistió en un vídeo publicado en redes sociales en que se seguirán habilitando otros emplazamientos si fuera preciso. «No tenemos más voluntad que alcanzar cuanto antes la normalidad», dijo tras agradecer su labor a la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. «El objetivo es que puedan ser filiados, se puedan incoar sus expedientes y sean devueltos aquellos que no puedan permanecer en nuestro país acorde a la ley, que es lo que va a ocurrir -subrayó- en la mayoría de los casos».
Cargas policiales
El traslado de buena parte de los migrantes que permanecían en los asentamientos de las playas del Trampolín y Benítez de Ceuta comenzó este viernes. Las fuerzas y cuerpos de seguridad acompañaron a una multitud hacia el dispositivo del Puerto, donde solo caben 1.800 personas pese a que se estima que entre las dos playas hay más de 4.000. Por este motivo se produjeron momentos de tensión ya que algunos migrantes comenzaron a correr y fue necesario el refuerzo de Policía Nacional.
El operativo arrancó pasadas las 6.30 horas con el despliegue de varias patrullas de la Guardia Civil en la playa del Trampolín para proceder a su agrupamiento y posterior traslado hacia el nuevo dispositivo de acogida habilitado en el puerto. El operativo registró momentos de tensión y falta de control durante el inicio desplazamiento. Cuando los primeros grupos alcanzó la zona de la playa de Benítez, donde se encuentra otro de los asentamientos, se unieron a las personas que permanecían allí, incrementando considerablemente el número de migrantes que avanzaban hacia el recinto portuario.
A medida que la multitud fue avanzando por la carretera junto a la playa, el grupo comenzó primero a trotar y, minutos después, a correr, sin que los agentes desplegados pudieran contener inicialmente su avance. La situación ha quedado controlada al alcanzar el extremo de la playa de Benítez más próximo a la zona industrial que desemboca en el puerto, donde se encontraba el dispositivo de acogida al que están siendo trasladados. En ese punto se han incorporado refuerzos de la Policía Nacional, que han logrado detener a la multitud.
La habilitación del dispositivo del puerto se produce además un día después de que la Audiencia Nacional levantara el veto a su utilización, después de que el tribunal hubiera paralizado cautelarmente su puesta en funcionamiento ante las dudas planteadas por su ubicación junto a infraestructuras consideradas estratégicas.