Sánchez y Feijoo llevan sus diferencias sobre el asalto a Ceuta a Cataluña

XAVIER GUAL BARCELONA / LA VOZ

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El presidente del Gobierno rodeado de simpatizantes en Gavá
El presidente del Gobierno rodeado de simpatizantes en Gavá Alberto Paredes | EUROPAPRESS

El socialista acusa al PP de «deslealtad» y el popular incide en la crisis

21 sep 2026 . Actualizado a las 09:05 h.

Cataluña se convirtió este fin de semana en el escenario de la confrontación partidista a cuenta de la crisis migratoria en Ceuta a menos de un año vista para las elecciones municipales y generales. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acudió a la tradicional Fiesta de la Rosa del PSC en Gavà (Barcelona), que sirve a los socialistas catalanes para dar inicio al curso político, mientras el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijoo, se desplazó hasta Badalona, municipio contiguo a Barcelona gobernado por un alcalde del Partido Popular.

Sánchez y Feijoo volvieron a exhibir sus ya conocidas recetas para retornar a la normalidad a la ciudad autónoma, que vive sumida en el caos desde la avalancha humana sufrida a finales de julio en la playa del Tarajal. «Ceuta saldrá adelante con el compromiso rotundo del Gobierno de España, y a pesar de esta oposición destructiva que lo único que busca es la foto de la crisis, pero que no quiere resolver la crisis», señaló el jefe del Ejecutivo, que prometió «todos los recursos necesarios» para restablecer la situación: «Hemos puesto el mayor escudo social y económico de la historia de Ceuta con 309 millones de euros, hemos reforzado la frontera y hemos dado una respuesta digna a las personas que están sufriendo esta crisis humanitaria».

Al mismo tiempo, cargó contra PP y Vox, a los que acusó de «deslealtad» y de estar instalados en el «cuanto peor mejor», dijo, y «ya llevamos unos cuantos años donde ese discurso es recurrente, como el día de la marmota». Sánchez cuestionó la decisión del Tribunal Supremo de paralizar el voto para los inscritos en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA), que obtuvieron la nacionalidad española mediante la llamada ley de nietos. El socialista volvió a dejar claro que no comparte la decisión del alto tribunal, por entender que socava la democracia, aunque este todavía debe pronunciarse sobre el fondo del asunto, y que «no perdonará a PP y Vox, que fueron los que plantearon un recurso ante la Justicia».

En este punto, recordó que la Ley de Memoria Democrática entró en vigor en el 2022 y que «la derecha nunca planteó un problema con esa norma hasta ahora, cuando se lo ha exigido Abascal y Vox». «Nuestro proyecto político no termina en el 2027», soltó antes de cerrar el mitin ante cientos de afiliados socialistas en Gavà, que remató con un «hasta el 2031 y más allá».

Por su parte, casi a la misma hora y apenas a unas decenas de kilómetros, en Badalona, principal plaza de los populares en Cataluña, el líder del PP, Alberto Núñez Feijoo, prometió que si llega a La Moncloa revisará el procedimiento para otorgar la nacionalidad, «cómo se concede, cómo se mantiene y cómo se puede perder», con el objetivo de «recuperar el prestigio» del pasaporte español.

Feijoo en su visita a Badalona con el alcalde
Feijoo en su visita a Badalona con el alcalde Enric Fontcuberta | EFE

Acompañado del presidente del PP catalán, Alejandro Fernández, y del alcalde de la ciudad, Xavier García Albiol, Feijoo afirmó que «España necesita recuperar la protección de sus fronteras y el prestigio de su pasaporte», y que la nacionalidad supone tener derechos pero «también deberes». «Los que vengan a saltarse la ley, que sepan que España estará cerrada a cal y canto», aseveró. El dirigente popular abogó también por que Cataluña salga del «bucle permanente, sentado en el sofá de un psiquiatra preguntándose qué es», y apostó por «pasar página» del procés. Además de Sánchez y Feijoo, también el líder de Vox, Santiago Abascal, desembarcó este fin de semana en Cataluña ante la embestida en los sondeos de la ultranacionalista Aliança Catalana.

El granero catalán

Los de Sílvia Orriols estarían captando adeptos de la extrema derecha española, lo que ha encendido las alarmas en el partido. Abascal se dio un baño de masas el viernes, compartiendo selfis con simpatizantes y afiliados, sobre todo jóvenes. En Tarragona sufrió un intento de agresión tras un mitin, cuando un desconocido se acercó a él con intención de agredirle y llegó incluso a escupirle. Cataluña será uno de los principales escenarios en la dura carrera por las generales del 2027, con parada previa en las municipales de mayo.

A Sánchez le acompañó en Gavà toda la cúpula del PSC, liderada por el presidente de la Generalitat, Salvador Illa. Dinamitado el tradicional granero de votos socialistas de Andalucía, esta comunidad es hoy la boya que sostiene al PSOE en el poder. Los socialistas catalanes aportaron un total de 19 diputados en las últimas elecciones, algo más de 1,2 millones de votos, frente a los seis logrados por el PP en tierras catalanas. Una diferencia de trece escaños que sirvió al PSOE para mantener a su secretario general en La Moncloa, previo pacto con los independentistas catalanes a cambio de la ley de amnistía.