El bailarín Igor Yebra revela en su autobiografía que padece esclerosis múltiple

Amara Santos REDACCIÓN / LA VOZ

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Igor Yebra en A Coruña en una foto de archivo.
Igor Yebra en A Coruña en una foto de archivo. CESAR QUIAN

El también coreógrafo y director artístico publicará en octubre ¿Por qué somos tan tontos y no bailamos ya?, donde cuenta cómo se enfrentó a este diagnóstico que conoce desde hace años, a la vez que recuerda su paso por grandes escenarios de todo el mundo

27 sep 2026 . Actualizado a las 17:39 h.

El prestigioso bailarín, coreógrafo y director artístico español Igor Yebra, se ha labrado durante años una carrera que le ha llevado por los escenarios más importantes de los cinco continentes pero el próximo octubre lanza un libro autobiográfico, ¿Por qué somos tan tontos y no bailamos ya?, en el que desvela su mayor reto vital y con el que convive desde hace años: el diagnóstico de esclerosis múltiple. En esta publicación, disponible a partir del 28 de octubre, reflexiona sobre disciplina, identidad, vulnerabilidad, adaptación y propósito en el escenario de la vida. En la historia que comparte, transforma el dolor en acompañamiento y su experiencia en una herramienta para los demás. El mensaje es que «todos tenemos una coreografía imaginada para nuestras vidas, pero tarde o temprano algo cambia la música, como una pérdida o una enfermedad». Por este motivo, Yebra utiliza la danza y lo que aporta para recordar que «mientras haya ritmo la única respuesta correcta a la adversidad es seguir bailando». La vida del bilbaíno ha consistido en romper barreras y superar sus propios límites. Su carrera comenzó en la Escuela de Víctor Ullate en Madrid y debutó como profesional en el Ballet de Víctor Ullate (1988-1996) en el Teatro Arriaga el 28 de abril de 1988.

Cuando emprendió su carrera en solitario, sus primeros pasos fueron en el Australian Ballet (1997-1999), a lo que siguió una larga colaboración con el Ballet de la Ópera de Burdeos (2002-2016), donde ostentó la categoría de étoile (estrella) durante una década. También colaboró como primer bailarín invitado con el Ballet de la Ópera de Roma (2002-2012); y su admiración por la escuela rusa y su trato cercano con Yuri Grigoróvich, le dieron uno de los mayores logros de su profesión al convertirse en primer bailarín no ruso en desarrollar el rol protagonista de Iván el Terrible en el Palacio Estatal del Kremlin.

Ha pasado décadas de escenario en escenario: desde el Ballet Nacional de Cuba, La Scala de Milán o el Scottish Ballet hasta el Ballet Nacional de Lituania, Ballet Argentino de Julio Bocca, Teatro San Carlos de Nápoles, o el Ballet de la Arena de Verona, entre muchas otras formaciones. Asimismo, Igor Yebra fue director artístico del Ballet Nacional Sodre de Uruguay desde enero de 2018 hasta diciembre del 2020.